domingo, 30 noviembre 2025

JJ Benitez (79), escritor y ufólogo: «Después de la muerte despiertas en un lugar con un cuerpo físico elegido por ti y allí están tus familiares muertos»

JJ Benítez lleva más de medio siglo investigando experiencias cercanas a la muerte. Asegura que, tras ese tránsito, uno despierta en un lugar elegido, con un nuevo cuerpo y rodeado de familiares fallecidos.

Los últimos años han estado marcados por un creciente interés en las experiencias cercanas a la muerte, un fenómeno que dejó de pertenecer al terreno del misterio para instalarse en debates científicos, culturales y personales. Testimonios de todo el mundo describen episodios similares, casi calcados, lo que ha despertado nuevas preguntas sobre la conciencia y aquello que ocurre más allá del último aliento.

En ese escenario, la voz de JJ Benítez, uno de los investigadores más persistentes en esta área, vuelve a resonar con fuerza. El escritor y ufólogo asegura estar “150% convencido” de que existe vida después de la muerte. Su certeza no nace de creencias, sino —según explica— de miles de entrevistas realizadas desde 1968, antes incluso de adentrarse en el universo OVNI.

Publicidad

Un archivo humano sobre la muerte

Un archivo humano sobre la muerte
Fuente: agencias

A lo largo de más de medio siglo, Benítez recorrió países, pueblos remotos y grandes ciudades para escuchar a quienes regresaron de ese límite que muchos temen nombrar: la muerte. Estudiantes, amas de casa, médicos, pilotos, profesores o pastores rurales describieron la misma escena. Un túnel, una luz intensa y la sensación de abandonar el cuerpo sin dolor. En la mayoría de los relatos, al final del trayecto aparecían figuras luminosas que les decían que aún no era su momento. La coincidencia, asegura, es demasiado profunda como para ser casual.

Su próximo libro, Dioses azul, reúne 101 vivencias extraordinarias, todas vinculadas con la muerte y con ese instante en que la conciencia parece desprenderse del cuerpo para entrar en un espacio que no pertenece al tiempo. Para el autor, las evidencias no solo son amplias: son contundentes. Y entre los cientos de historias, recuerda la de una mujer sevillana que intentó quitarse la vida años después de su ECM con el único propósito de regresar a ese lugar que había conocido durante su propia muerte clínica.

Benítez insiste en que, tras ese “dulce sueño”, lo que espera no es una disolución, sino un despertar. Allí, asegura, uno recupera un cuerpo físico elegido antes de nacer, se reencuentra con familiares ya fallecidos y comienza un recorrido donde la materia orgánica se desvanece poco a poco hasta transformarse en luz. Para él, ese proceso forma parte de un orden que la muerte solo revela parcialmente.

La vida antes y después de la muerte

YouTube video

Frente a quienes relacionan estas experiencias con la reencarnación, Benítez marca distancia. Considera que esos supuestos recuerdos de otras vidas no demostrarían un regreso al mundo físico tras la muerte, sino una herencia de memoria tan natural como el color de los ojos. Lo explica como un trazo que pasa de generación en generación y que, bajo hipnosis, puede aparecer como una escena vivida en otro siglo. Aun así, para él no es prueba de que el alma vuelva tras la muerte, sino de que algunos recuerdos se transmiten igual que cualquier rasgo genético.

En su visión, la Tierra no es un colegio donde se viene a aprender, sino una aventura pactada antes de nacer. El ser humano, dice, elige la familia, los desafíos y hasta la forma de su propia muerte. Lo único imposible de experimentar en su “verdadera casa” —ese lugar luminoso donde no existe el tiempo— es todo lo que aquí resulta cotidiano: dolor, pobreza, riqueza, esfuerzo, pérdidas y, por supuesto, la muerte.


Publicidad