A pesar de un entorno marcado por aranceles, conflictos geopolíticos y disrupciones en las cadenas de suministro, los mercados globales han demostrado una notable resiliencia en 2025, con la mayoría de los índices registrando rendimientos de doble dígito por tercer año consecutivo.
Sin embargo, los resultados de la encuesta Global 2026 Institutional Outlook de Natixis IM sugieren que los mercados podrían quedarse sin impulso en el nuevo año, ya que el 74% considera que están próximos a una corrección.
Natixis IM entrevistó a 515 inversores institucionales que gestionan colectivamente 29,9 billones de dólares en activos pertenecientes a fondos públicos y privados de pensiones, aseguradoras, fundaciones, endowments, bancos centrales y fondos soberanos de todo el mundo.

Para los encuestados, la geopolítica ha estado en el centro de las preocupaciones en los últimos cinco años, y ahora el riesgo geopolítico encabeza la lista de inquietudes económicas, señalado en primer lugar por el 49% del total de los participantes, un porcentaje que se eleva al 60% en el caso de España.
Ante una política arancelaria impredecible, la erosión de las normas de seguridad global y la influencia de China, el 73% de los encuestados a nivel global cree que la disfunción política es una amenaza creciente para la estabilidad del mercado.
La política no es la única preocupación. El sentimiento general indica que los inversores también se preparan para cambios importantes en el panorama macroeconómico. Dos tercios de los encuestados en todo el mundo (66%) temen que el crecimiento lento sea un presagio de recesión. Precisamente, el riesgo de que la actividad entre en un periodo de contracción es identificado por el 30% de los encuestados españoles como una de las tres mayores amenazas económicas (vs. 33% globalmente).
Además, consideran que la economía mundial no podrá apoyarse en los consumidores, ya que prevén que los sectores de consumo discrecional (18%) y consumo básico (22%) serán los menos propensos a destacar en 2026.
Javier García de Vinuesa, Country Head de Natixis IM para España, señala: “Los participantes del mercado afrontan numerosos obstáculos en el próximo año y se anticipa un aumento de la volatilidad en prácticamente todos los activos. En un ciclo como este, donde la dispersión aumenta, la gestión activa y la diversificación vuelven a ser fundamentales y constituyen la clave para generar valor para las carteras. En estas circunstancias, la reacción de los inversores pasa por enfocarse en la adaptabilidad y la gestión del riesgo”.
LA INCERTIDUMBRE PRESENTA OPORTUNIDADES
No se espera un camino fácil para ningún mercado: el resultado global de la encuesta refleja que los inversores prevén un aumento de la volatilidad en renta variable (59%), renta fija (38%) y divisas (46%). Sin embargo, dentro de esta incertidumbre identifican áreas de fortaleza relativa y nuevas oportunidades, guiadas por las tendencias actuales y las dinámicas regionales.
En cuanto a mercados, el sentimiento de los institucionales muestra un menor interés por Estados Unidos, con un 75% que planea reducir (32%) o mantener (44%) su asignación a renta variable estadounidense. En su lugar, el 89% aumentará (44%) o mantendrá (46%) la asignación a renta variable de Asia-Pacífico, y el 85% aumentará (40%) o mantendrá (44%) la exposición a renta variable europea.

Por otro lado, también se observan oportunidades derivadas de las tensiones geopolíticas, con el 77% de las instituciones en Europa y el 81% en Norteamérica siendo optimistas respecto al sector defensa. En general, el 65% considera que el aumento del gasto militar impulsará el crecimiento en los mercados desarrollados y generará nuevas oportunidades en los mercados privados.
Asimismo, los emergentes también se reevalúan: la mitad de los inversores cree ahora que India superará a China como principal destino de inversión en este segmento del mercado.
Al buscar nuevas vías de diversificación, muchas instituciones reconsideran su postura sobre las criptomonedas: el 33% ya invierte en cripto, frente al 18% en 2024. Además, el 94% de quienes ya están invertidos planea mantener (58%) o aumentar (36%) su asignación. Hace solo un año, el 65% opinaba que las criptomonedas no eran una opción legítima para instituciones.
hoy, casi la mitad (49%) afirma que sí lo son
INVERSIONES SOSTENIBLES
Entre acusaciones de greenwashing, escepticismo y reacciones políticas, la inversión sostenible ha enfrentado numerosos desafíos. No obstante, al buscar mejorar la rentabilidad ajustada al riesgo, el 80% de los inversores institucionales españoles afirma que hay alfa por capturar en las inversiones ESG, frente al 58% de los encuestados en todo el mundo.
“Resulta especialmente relevante que el 80% de los inversores españoles identifique alfa en las inversiones ESG, un porcentaje muy superior al promedio global. Esto confirma que en España existe una convicción sólida en torno al potencial de la sostenibilidad como generador de valor a largo plazo, incluso en un contexto de dudas, escrutinio regulatorio y debate público como el actual”, detalla García de Vinuesa.
En la mayoría de los casos, la integración sigue siendo la estrategia preferida, incorporando la sostenibilidad en el proceso de inversión junto al análisis fundamental. Así, a pesar de la convicción sobre la capacidad de la sostenibilidad para general alfa, el 73% de los inversores institucionales españoles encuestados indica que el ESG sigue siendo importante, aunque lo han despriorizado públicamente, frente al 51% que arroja la encuesta mundial. La inversión sostenible continúa vigente, pero adopta nuevas formas.
LAS INSTITUCIONES MANTIENEN UNA VISIÓN POSITIVA SOBRE LA IA
Aunque la tecnología y la IA han impulsado los mercados a nuevos máximos, el ánimo entre las instituciones globales es cada vez más cauteloso. Un 46% de los encuestados teme una burbuja de IA y el 35% a nivel global prevé que estallará en 2026, con resultados muy similares en España.
Además, el 69% cree que los avances significativos en IA aumentarán el riesgo de concentración en las Bolsas, y el 64% teme que una desaceleración de la inversión en Capex pueda frenar el crecimiento de los mercados.

En términos globales, los inversores siguen siendo mayoritariamente optimistas sobre las perspectivas de la IA: el 65% espera que el sector vuelva a impulsar el crecimiento. En línea con los mercados públicos, la tecnología también es un eje central en los planes de inversión privada, con un 52% enfocado en oportunidades relacionadas con la IA.
Además, la IA ya se integra en sus prácticas internas: el 68% de los encuestados afirma que está ayudando a detectar oportunidades de inversión antes invisibles, y el 49% dice que les permite identificar riesgos en cartera.
En el lado menos favorable, el 41% considera que la IA es solo una herramienta útil, y el 64% teme que la sustitución de roles junior por IA esté afectando negativamente al desarrollo del talento a largo plazo.








