domingo, 30 noviembre 2025

Los FEDER coronan a sus vencedoras: Iberdrola, Atlantica y Rolwind acaparan los 827 millones en almacenamiento.

Los adjudicatarios tienen un plazo para aceptarlas de 10 días hábiles

Se han publicado los resultados de la convocatoria de ayudas cofinanciadas con fondos FEDER 2021-2027 (Fondo Europeo de Desarrollo Regional) para impulsar el almacenamiento de energía a gran escala, que se propuso para este año.

El programa con apoyo de los fondos FEDER asignará 827 millones de euros a un total de 133 proyectos distribuidos por todo el territorio nacional. La cifra supone una ligera reducción respecto a la fase provisional —ocho iniciativas quedaron fuera en esta etapa final—, pero el resultado consolida una tendencia clara: menos proyectos, pero de mayor tamaño y capacidad, una señal de madurez en el sector y de creciente apuesta por infraestructuras de impacto real en la red.

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A partir de la resolución definitiva, se observan los grandes vencedores del reparto. En cabeza de lista se sitúa Iberdrola, que emerge como el adjudicatario más destacado de la convocatoria. Con una cartera de proyectos repartidos en varias comunidades autónomas y centrados en almacenamiento independiente e hibridado con renovables, la compañía ha logrado asegurar algunas de las instalaciones de mayor volumen energético.

El segundo puesto lo ocupa Atlantica, que refuerza su presencia en el mercado español gracias a varios proyectos estratégicos de baterías de media y gran escala. La empresa ha escalado posiciones respecto a procesos anteriores y consolida una estrategia clara: apostar por infraestructuras de almacenamiento que permitan gestionar mejor la intermitencia renovable y optimizar los flujos eléctricos en zonas con alta penetración solar.

El tercer gran beneficiado es Rolwind, que, pese a presentar solo dos proyectos a la convocatoria, ha logrado colocar ambos entre los de mayor potencia y capacidad de almacenamiento del país. Su instalación más emblemática, ubicada en Andalucía, figura entre las de mayor envergadura de toda la lista definitiva, lo que catapulta a la compañía a la parte alta de la adjudicación global. Este resultado evidencia que, en esta convocatoria, no ha importado tanto la cantidad de proyectos presentados como la escala y la solvencia técnica de los mismos.

Más allá de los principales actores del sector energético, la convocatoria con fondos FEDER también ha permitido que otros desarrolladores especializados, empresas industriales y operadores de renovables menos conocidos capten volúmenes significativos de financiación. No obstante, el grueso de la ayuda se ha concentrado claramente en las compañías con mayor experiencia en la gestión de grandes infraestructuras.

Las ayudas de los FEDER se concentran en Andalucía

El reparto territorial de los fondos muestra un panorama igualmente definido. Andalucía se posiciona como la comunidad autónoma que absorbe la mayor parte de las ayudas de los FEDER, atraída por la fuerte presencia de proyectos de almacenamiento vinculados a nodos renovables estratégicos. Con varios de los proyectos de mayor capacidad del programa, la región consolida su papel como polo energético del sur de Europa. Le siguen Galicia, que destaca por la amplitud y variedad de sus iniciativas, y Castilla-La Mancha, donde se concentran varias plantas de almacenamiento aislado asociadas a desarrollos solares de gran tamaño.

Otras comunidades, como Castilla y León, Comunidad Valenciana y Extremadura, también registran volúmenes significativos de inversión, lo que refleja un mapa equilibrado que combina regiones con fuerte despliegue renovable, con territorios donde el almacenamiento permitirá reforzar la estabilidad de la red. Esta distribución territorial responde directamente a uno de los principios del FEDER: apoyar a zonas en transición energética y económica, asegurando que la modernización del sistema eléctrico llegue a todo el país.

Con la publicación de los resultados, se abre ahora una nueva etapa para los adjudicatarios, que deberán aceptar formalmente las ayudas y cumplir los requisitos técnicos, administrativos y de seguimiento establecidos por los fondos europeos en un plazo de diez días hábiles.

La convocatoria confirma, en definitiva, un cambio de escala en la estrategia energética nacional, donde España avanza hacia un modelo donde el almacenamiento deja de ser un complemento y pasa a convertirse en una infraestructura esencial.


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