A veces una tendencia sorprende más que todas las predicciones. Si algo está claro es que el mundo del fitness está cambiando a una velocidad casi vertiginosa. Entre nuevas tecnologías, cambios sociales y una población que ya no encaja en una sola categoría de edad u objetivos, la manera en que entrenamos —y entendemos el ejercicio— se está transformando. Y justo ahí entra en juego Los Honestos, el podcast de Miguel y Venancio, que esta vez reunió a Juanpe Moreno y a Luis, un becario con mirada fresca, para comentar el informe ACSM Fitness Trends 2026, un clásico que cumple ya veinte años marcando tendencia.
La intención del episodio no era hacer un listado frío, sino algo más honesto: interpretar cada tendencia y preguntarse qué significa realmente para un entrenador, un gimnasio o alguien que entrena en casa. ¿Qué hay detrás de cada moda? ¿Qué es útil y qué no tanto? Aquí va la síntesis, contada con calma.
LAS 10 PRINCIPALES TENDENCIAS DEL FITNESS 2026

1. Tecnología portátil: del reloj al “sexto sentido”
La tecnología wearable no solo sigue arriba, sino que parece ganar terreno cada año. Y no es para menos: hoy un reloj puede medir desde tu frecuencia cardíaca hasta tu glucosa o tu temperatura de la piel… incluso detectar si te caes. Medio país ya tiene uno y, curiosamente, el reto ya no es comprarlo, sino saber usarlo de verdad para mejorar la salud.
2. Programas para adultos mayores
Esta tendencia no sorprende a nadie: estamos envejeciendo como población. Se estima que en 2030 habrá 73 millones de estadounidenses mayores de 65 años. Y claro, habrá que entrenar esa musculatura, mejorar el equilibrio, trabajar la movilidad… porque la fuerza también es cosa de mayores, aunque durante décadas no se les enseñara.
3. Ejercicio para controlar el peso

Aquí aparece un fenómeno interesante: el boom de medicamentos como Wegovy. Mucha gente que los usa busca complementar el tratamiento con ejercicio para evitar el famoso rebote. Al final, entrenar sigue siendo una de las claves más estables para mantener el peso a raya. Nada nuevo, pero ahora con más motivos.
4. Apps de ejercicio: el gimnasio en el bolsillo
Las apps están conquistando a los jóvenes, pero no solo a ellos. Entrenar desde casa, seguir programas guiados, competir con amigos, recibir rutinas creadas con IA… todo esto está haciendo que mucha gente cambie la sala de musculación por la pantalla del móvil. Y sí, la gamificación está funcionando más de lo que imaginábamos.
5. Core, equilibrio y flexibilidad
Después del parón de la pandemia, prácticas como yoga, pilates o el trabajo del core han vuelto con fuerza. Quizá porque ayudan a conectar cuerpo y mente, quizá porque muchos buscaban algo más suave pero igual de efectivo. Son disciplinas que “cuidan” más que castigan, y eso se nota.
6. Ejercicio para la salud mental
Esta es una de las tendencias más esperanzadoras. En un país donde 1 de cada 5 adultos tiene problemas de salud mental, era cuestión de tiempo que el fitness empezara a mirarlo de frente. Curiosamente, pocos gimnasios lo comunican abiertamente, a pesar de ser una de las aportaciones más valiosas del ejercicio.
7. Fuerza tradicional

Aunque baja posiciones, sigue siendo imprescindible. Menos del 30% cumple las recomendaciones básicas, algo preocupante cuando hablamos de prevenir sarcopenia, mejorar la salud hormonal o dormir mejor. La fuerza, al final, es la base.
8. Tecnología basada en datos
Más del 70% de los usuarios de wearables consultan sus datos para ajustar entrenamientos o recuperar mejor. Y lo que viene es aún más fuerte: gemelos digitales, análisis continuo, IA interpretando tu sueño… Suena futurista, pero ya está pasando.
9. Clubs deportivos para adultos
Los running clubs y otras comunidades deportivas están creciendo una barbaridad. La gente quiere entrenar… pero también quiere pertenecer. Algunos incluso bromean con que es “la nueva forma de ligar”. Sea como sea, funciona: crea adherencia y bienestar social.
10. Entrenamiento funcional
Una tendencia que nunca desaparece porque es útil para todos. Combina fuerza, movilidad, potencia y resistencia. Es adaptable, versátil y mejora la vida cotidiana de cualquiera, desde jóvenes hasta adultos.









