viernes, 9 enero 2026

Sergi Sinca (52), doctor en Biomedicina: «Nuestro entorno moderno es tan cómodo que nuestro sistema fisiológico ya no sabe adaptarse»

- Una mirada cruda y directa a por qué la comodidad moderna está deteriorando nuestra salud.

Nuestro entorno moldea mucho más nuestra salud de lo que imaginamos. El doctor en biomedicina Sergi Sinca, con una trayectoria académica tan larga como diversa —desde Ciencias de la Actividad Física y del Deporte hasta un doctorado en biomedicina pasando por estudios de química y genética—, lleva tiempo reflexionando sobre algo que muchos intuimos pero pocos nos paramos a mirar de frente: la salud de la sociedad moderna se está resquebrajando. En una conversación reciente, habló sin rodeos sobre cómo la comodidad extrema, esa que solemos celebrar como símbolo de progreso, se ha convertido en uno de nuestros mayores enemigos.

La comodidad moderna: un freno evolutivo que no vemos venir

entorno
El cuerpo necesita estímulos reales para mantenerse sano. Fuente:Canva

Sinca describe la vida actual casi como una burbuja acolchada: temperatura controlada, comida siempre disponible, cero necesidad de exponernos al frío, al calor o incluso a pequeñas tensiones emocionales. Y, aunque suene cómodo, ese “mundo sin fricción” nos está debilitando por dentro. Como él mismo dijo con su tono directo habitual: “Esa comodidad hace que tú no toques límites, que no polarices, que los umbrales no se estimulen… y para mí eso es involución.”

Publicidad

Lo dice con datos duros en la mano: “El 80% de la población estamos enfermos.” Una cifra que pone la piel de gallina. Y cuando se pregunta si sobreviviríamos en un entorno ancestral sin todas estas ayudas modernas, su respuesta es incluso más contundente: “El 95% no.”

Para él, la salud no es un concepto abstracto. Se resume, en sus propias palabras improvisadas, en “vivir muchos años con calidad de vida”. Y esa calidad depende de una pieza clave que hemos dejado de entrenar: la capacidad de adaptarnos.

Combatir la inflamación sistémica: el verdadero enemigo silencioso

Biomedicina669 Merca2.es
La comodidad constante reduce nuestra capacidad de adaptación. Fuente:Canva

En el centro de su discurso aparece un concepto que quizá no suene tan familiar, pero que afecta a casi todo: la inflamación sistémica de bajo grado. Según Sinca, es la raíz silenciosa de la mayoría de enfermedades crónicas. Y su objetivo es simple y ambicioso a la vez: “intentar bajar al máximo o evitar la inflamación sistémica de bajo grado.”

¿Cómo? Con tres piezas muy concretas: moverse mucho, comer de forma coherente con cómo está diseñado el cuerpo y aprender a gestionar el estrés. Especialmente el movimiento, que define como el estímulo hormético por excelencia. En sus palabras: “El ejercicio físico es el estímulo más potente que existe.”

Durante la conversación mencionó un estudio sobre personas centenarias. Lo que compartían no era un “gen milagroso”, sino un estilo de vida activo. “Personas superactivas, no solo físicamente sino intelectualmente… trabajaban la mente, estaban ocupadas.”

Comer menos veces, no más: una idea que rompe esquemas

Biomedicina321 Merca2.es
El ejercicio físico sigue siendo el estímulo más poderoso. Fuente:Canva

Sinca desmonta también uno de los consejos nutricionales más extendidos: comer cinco o seis veces al día. Según él, hacerlo es antinatural y, sobre todo, inflamatorio. “No es saludable comer cinco o seis veces al día ni mucho menos constantemente.” Nuestro intestino necesita descanso, igual que un músculo después de entrenar.

Cuando habla de ayuno, calor, hipoxia u otros estresores ancestrales, lo hace desde la mesura. Nada es bueno o malo por sí solo. “La clave es cómo y cuándo y con quién.” Y añade una frase que resume su enfoque: “El calor, la hipoxia, el ayuno… te pueden curar o te pueden matar. Depende de la dosis.”

Respecto a las dietas “ancestrales”, desmonta el tópico de que éramos grandes carnívoros. Nuestro sistema digestivo y el pH estomacal indican otra cosa: éramos omnívoros y carroñeros, y la proteína animal representaba una parte menor de lo que solemos imaginar. “No es verdad, estudia antropología y fisiología”, repite con firmeza.

Rendimiento: el cuerpo no solo hereda, también aprende

Biomedicina258 Merca2.es
La salud depende de pequeñas decisiones diarias. Fuente:Canva

Cuando se le pregunta por los grandes atletas y sus hazañas, Sinca lo deja claro: lo que determina el rendimiento no es solo la genética, sino cómo interactúan nuestros genes con los estímulos del entorno. “Es más epigenética que genética.”
Entrenamos —dice— las 24 horas del día: con el descanso, con la nutrición, con el manejo emocional, con el estrés. Todo deja huella.

Sobre el consumo excesivo de sodio, vuelve a la biología ancestral. “Los seres humanos no bebían agua del mar. No somos peces ni anfibios.” El riñón está diseñado para gestionar pequeñas variaciones, no el exceso constante que ingerimos ahora.

YouTube video

Publicidad