Compartir el DNI en internet parece un trámite inocente, pero puede convertirse en la llave de fraudes, suplantaciones y contratos a tu nombre. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) advierte que este documento no debe enviarse sin antes analizar riesgos y condiciones. Saber para qué será utilizado, por cuánto tiempo y a través de qué canal es fundamental. Una simple precaución hoy puede evitar un serio problema mañana.
En la era digital, proteger la identidad es tan importante como cuidar las llaves de casa. Por eso, la OCU insiste en la prevención: versiones en blanco y negro, marcas de agua, tachar datos innecesarios y usar herramientas como MiDNI son gestos que refuerzan la seguridad. Frente a estafas cada vez más sofisticadas, la rapidez de reacción y la cautela se convierten en el mejor escudo ciudadano.
3MiDNI: una herramienta pensada para reducir riesgos

En un esfuerzo por adaptarse a la era digital, la aplicación oficial MiDNI incluye una función que puede resultar clave en este escenario. La opción de compartir el “DNI simple” permite generar un código Bidi que únicamente muestra los datos esenciales para el trámite solicitado.
La OCU recuerda que este mecanismo resulta especialmente útil para quienes realizan gestiones frecuentes y desean limitar la exposición de su identidad. La entidad receptora solo tiene que escanear el código desde su propia aplicación MiDNI y, de esa manera, accede exclusivamente a la información imprescindible, sin margen para un uso indebido.
Este sistema, además de seguro, aporta tranquilidad, ya que el ciudadano sabe que no está cediendo su documento completo. Un detalle que cobra aún más relevancia en un momento donde la ciberseguridad se ha convertido en un frente de batalla cotidiano.