La salida de un nombre entre los títulos de cabecera puede no parecer nada, pero en el ámbito de la ficción seriada encierra un potencial emocional enorme. Y así lo ha acreditado Sueños de libertad, que ha podido modificar su secuencia de apertura en un ligero sentido para dar cuenta de la despedida de Alba Brunet, la actriz que ha interpretado a Fina en más de un centenar de episodios.
3UNA CABECERA QUE PRONOSTICA EL CAMBIO

Más allá de las sorpresas argumentales, Sueños de libertad tiene prevista una renovación que afecta continuamente a su identidad audiovisual: la actualización de su cabecera. Hasta la fecha, las notas de Marwán, junto a la búsqueda de Alejandro Martínez, de Luis Ramiro y del propio Marwán habían sido las pautas sonoras de la serie, con producción de David Parejo para Atresmúsica. Esa melodía se había convertido en la presentación de cada capítulo; envolviendo a la audiencia en un clima emocional reconocible.
Pero, el próximo salvamento llegará de la mano de Malú, que cantará el nuevo tema principal. El anuncio ha hecho correr ríos de tinta entre sus fans, que sabían a la perfección que la cantante tenía que aportar claramente un sonido distinto al que conocíamos hasta el momento; pues su timbre fuerte, emocional predecía una cabecera de un aire más épico y vibrante, un aire más acorde con la intensidad que parece buscar la nueva temporada.
La estrategia no es casual. Cambiar la música de apertura es cambiar el tono de la serie. Si la sintonía comunicaba hasta ahora cierto tono de melancolía poética, el ingreso de Malú podría subrayar la sensación de fuerza, lucha y resiliencia. La cabecera se convierte en este caso en espejo del momento vital de la ficción: un tiempo de transiciones, de personajes que se despiden y también de otros nuevos que irrumpen con nuevas fuerzas.
Este movimiento se percibe como un preludio a un cambio más radical que, de acuerdo a lo que han confirmado los responsables, se llevará a cabo en las próximas semanas. Todo apunta a que la serie quiere hacer del inicio del otoño un punto de inflexión no sólo en la narración sino también en su forma de ser presentada al espectador. Y es que en la era de la televisión fragmentada y de los múltiples consumos, un pequeño detalle puede marcar la diferencia.