Ned Naylor-Leyland, gestor de inversiones en el equipo de metales preciosos de Jupiter AM cree que el oro, la plata y las acciones de empresas extractoras de estos metales tienen un importante papel que desempeñar en una cartera de inversión bien diversificada, especialmente en el actual entorno macroeconómico y de mercado.
El precio del oro en dólares y ajustado por la inflación ha roto un mercado bajista de 43 años de duración y eso tiene consecuencias para el precio del metal argénteo y para las empresas mineras.
El movimiento de los precios del oro, que marcó su máximo histórico más reciente en junio, recoge varios factores: la postura favorable a un dólar débil de la administración Trump, la incertidumbre en torno a la salud de las finanzas públicas estadounidenses y la condición de activo sin riesgo de los bonos del Tesoro estadounidense; la condición de refugio del oro en momentos de incertidumbre en la geopolítica y los mercados; y las perspectivas de tipos de interés.
Previsión para los precios del bitcoin y del oro para el año 2030

El dólar perdió casi un 11% frente a una cesta de monedas en la primera mitad del año, su peor evolución desde 1973. Se observa una incertidumbre en torno al impacto a largo plazo de los planes arancelarios y presupuestarios de Trump que no pensamos que vaya a disiparse pronto. El proyecto de ley de presupuestos de Trump, que denominó Big, Beautiful Bill y promulgó con su firma el 4 de julio, se prevé que incremente la deuda estadounidense entre 2,4 y 2,8 billones de dólares durante la próxima década.
En nuestra opinión, estamos asistiendo a una fase de pérdida acelerada de poder adquisitivo del dinero emitido por los estados. Al igual que el dólar, la libra esterlina, el yen y el euro han perdido valor frente al oro durante los últimos meses.
Muchas personas conocen bien el oro, pero no tan bien dos activos relacionados en el mundo de los metales monetarios: la plata y las acciones de empresas mineras de estos metales.
Escasez de plata
La plata es un metal monetario ligeramente más volátil que su primo, el oro. Tiene una beta más alta, es decir, suele seguir las tendencias del precio del oro con subidas y más bajas más acusadas. Lo que me gusta especialmente del metal blanco es su escasez estructural.
Además de su papel como depósito de valor monetario, la argenta se emplea como metal industrial, ya que posee las mayores propiedades de conducción eléctrica de todos los elementos. Más del 60% de la oferta se destina a la industria: electrónica y tecnología, incluidas las baterías avanzadas, los paneles solares, las pantallas de plasma y, cada vez más, las aplicaciones médicas y militares.
La demanda industrial aumentó un 4% en 2024, hasta 680,5 millones de onzas, por lo que alcanzó un nuevo máximo histórico por cuarto año consecutivo. La demanda fue superior a la oferta el año pasado también por cuarto año consecutivo, de acuerdo con el Silver Institute.
La demanda de plata fue superior a la oferta el año pasado también por cuarto año consecutivo, de acuerdo con el Silver Institute.
La escasez del metal blanco es gestionable, hasta que deja de serlo. No existen reservas, como ocurre con el oro. El precio se ha revalorizado en paralelo al del oro durante los primeros seis meses del año (plata en dólares +27%, oro en dólares +26%). A diferencia del oro, este metal sigue cotizando por debajo de su máximo histórico de 50 dólares por onza, alcanzado en 1980. Harían falta más flujos de capitales para llegar hasta esa cota y creemos que estamos empezando a ver señales de ello.

Bombeando tesorería en las mineras de oro
Eso nos lleva hasta las empresas mineras de ambos metales, que suelen hacerlo muy bien en bolsa en periodos en los que suben los precios de los metales que extraen. En estos momentos, las empresas extractoras están bombeando tesorería.
Como la plata, las acciones de las empresas mineras suelen ser «apuestas por la beta», sufren más volatilidad que el oro y suelen moverse un poco más tarde en el ciclo que el oro.
Las acciones de empresas mineras han subido este año; así, el Van Eck Gold Miners ETF ganó un 54% en los primeros meses del año, pero los ETF han sufrido salidas en los últimos trimestres, una tendencia de demanda que encuentro desconcertante. Los beneficios de las empresas mineras están aumentando y las acciones cotizan con valoraciones atractivas: por debajo de su media a largo plazo en precio-flujos de efectivo y precio-valor de activo neto, dos indicadores que seguimos.
Esperamos que el tan esperado desembarco de los inversores long-only en el sector se produzca durante las próximas semanas: las empresas están funcionando demasiado bien a nivel operativo como para obviarlas durante más tiempo. Lo mismo ocurre con los dos metales, donde las posiciones de los ETF de lingotes están por debajo de los máximos alcanzados en 2020 (oro) y 2021 (plata).
Nuestra estrategia mantiene un posicionamiento alcista en el sector desde hace más de un año y pensamos que tiene sentido buscar las rentabilidades potenciales disponibles añadiendo ambos metales y acciones de empresas mineras a una inversión en oro.
El oro y la plata son dinero real, los gobiernos y los bancos centrales no pueden imprimirlos, mientras que la argenta y las empresas que extraen metales preciosos son las primas «de beta más alta» del oro. Creemos que el oro, la plata y las acciones de empresas mineras de ambos metales tienen un importante papel que desempeñar en una cartera de inversión bien diversificada, especialmente en el actual entorno macroeconómico y de mercado.