La competencia de Uber, Cabify y Bolt para ocupar espacios en diferentes ciudades de España se sigue expandiendo. Dando por sentado que la nueva ley que se aprobará en Cataluña jugará en contra de sus intereses, las tres empresas han puesto el ojo en zonas como la Periferia de Madrid, en el caso de Cabify, y ahora es Bolt la que pone el ojo en las ciudades de Castilla la Mancha.
En este caso, Bolt, tras el lanzamiento de su servicio de taxi en Toledo con una comisión inicial del 0 % para taxistas, amplía ahora su servicio de VTC en la ciudad. La compañía refuerza así su apuesta por una movilidad más inteligente, accesible y conectada, adaptada a las necesidades reales de los ciudadanos y al contexto urbano de una ciudad en crecimiento, especialmente en lo que respecta al incremento de oferta turística.
La apuesta por nuevos servicios de movilidad, en colaboración con PYMEs de la región, busca complementar la oferta de transporte existente, especialmente en franjas horarias y zonas con menor cobertura de transporte público, sin alterar el equilibrio entre sectores. El servicio cuenta con conductores profesionales, vehículos 100% eléctricos y reserva inmediata a través de la aplicación, con métodos de pago digitales y seguimiento en tiempo real.
Toledo, que recibe más de 1 millón de visitantes al año y registra en torno a 139.000 desplazamientos diarios, presenta una estructura urbana compleja, con zonas históricas, barrios periféricos y nodos turísticos con alta demanda, como puede ser el parque temático de Puy du Fou o establecimientos de ocio nocturno. En este contexto, Bolt ofrece una solución eficiente, cómoda y segura para residentes y visitantes.
El despliegue del servicio se enmarca en el compromiso de Bolt con una movilidad urbana más sostenible, alineada con los objetivos del Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) de la ciudad toledana, impulsando el negocio de las empresas locales tanto del sector del transporte como de otros sectores relacionados, como puede ser el turismo, la restauración o el ocio.
«El objetivo de Bolt es facilitar el transporte urbano, ofreciendo soluciones de movilidad diversificadas, eficaces y respetuosas con nuestro entorno. Con la llegada de nuestro servicio de taxi y ahora de VTC a Toledo, ampliamos las opciones para los ciudadanos y visitantes a una emblemática ciudad que hasta ahora carecía de alternativas digitales para moverse. Queremos ser parte activa del desarrollo sostenible de Toledo, siempre desde el equilibrio del ecosistema local y en línea con la normativa como venimos trabajando en otras ciudades donde ambos modelos coexisten, ampliando la oferta para dar respuesta a la elevada demanda de movilidad», explica Daniel Georges, Director de Bolt en España.

La compañía continúa así su expansión en España, donde ya está presente en ciudades como Madrid, Barcelona, Sevilla, la Costa del Sol, Zaragoza y Murcia, y consolida su presencia en Toledo como un actor clave en la transformación del transporte urbano.
PERIFERIAS Y ESPAÑA VACIADA: NUEVAS OPCIONES PARA LAS VTC COMO BOLT
En cualquier caso, la plataforma solo sigue una tendencia que está marcando las nuevas estrategias de las plataformas de la nueva movilidad: Enamorar a los taxistas para complementar el servicio y sumar opciones más allá de las grandes ciudades, que si bien son claves, empiezan a estar suficientemente cargadas de VTC y taxis como para complicar la llegada de nuevas licencias dentro de la plataforma.
Por eso ciudades como Toledo han ganado importancia. Se suma en este caso la importancia de la ciudad a nivel turístico, la capital de Castilla-La Mancha atrae cerca de un millón de turistas todos los años, y es un dato que se ha mantenido en los últimos tiempos, lo que sumado a una apuesta de la ciudad por el ocio, la hace un caramelo para las empresas de la nueva movilidad, y en este caso Bolt ha dado el primer paso.
LAS VTC INTENTAN ACERCARSE AL TAXI
Otro punto clave es que Toledo sirve como un espacio para probar estrategias que los competidores de la empresa ya están probando en otras comunidades. En particular, la búsqueda de sumar taxistas en la plataforma, en contrapeso a seguir persiguiendo un aumento de las licencias de VTC, es una que está funcionando para Uber en Cataluña.
En cualquier caso, el ejemplo de Toledo solo señala que la apuesta es que las dos modalidades de movilidad de pasajeros se sumen a estas ciudades y se complementen. Es una posición que no comparten desde el taxi, donde siguen considerando a Uber, Cabify y Bolt como enemigos de su modelo de operaciones.