La lucha entre Uber, Cabify y Bolt, las plataformas de VTC que han marcado el camino de la llamada «Nueva Movilidad» y los taxis ha marcado el centro de la conversación sobre el transporte en Cataluña. En esta situación, la decisión de Aena de permitir que estos vehículos tengan un espacio particular en la zona VIP del estacionamiento del aeropuerto de Barcelona, El Prat. Es cierto que la empresa recibió más de 7 millones de euros por el movimiento, divididos entre las tres plataformas que buscan mantener su espacio en Cataluña en un momento especialmente complejo.
La realidad es que la noticia de que se permitiría que estas plataformas operen de forma tan cómoda en el aeropuerto catalán ha sido un balde de agua fría para los taxistas. La realidad es que la decisión de AENA ocurre mientras que el mundo del taxi esperaba por una ley de transporte que debería, al menos en teoría, reducir al mínimo los vehículos de estas plataformas que operan en la Generalitat, y específicamente en la ciudad de Barcelona.
Que consiguieron el permiso de operar en una zona de tan alta demanda como es el aeropuerto, donde además los taxis enfrentan su pequeña batalla particular por la presencia de taxis piratas, de los pocos espacios para descansar y lo que consideran un olvido por parte de los trabajadores y la directiva del aeropuerto. Por tanto, la decisión de AENA a favor de Uber, Cabify y Bolt no sólo fue vista como una decisión negativa, sino como un ataque frontal.
CAMBIOS EN LA MEDIDA TRAS REUNIONES CON AENA
De momento, los taxistas, encabezados por la controvertida asociación Élite Taxi, han conseguido reunirse con Eva Valenzuela, directora de El Prat y la directiva del equipo de Mossos D’Esquadra del aeropuerto. Si bien han conseguido varias concesiones puntuales sobre las medidas de seguridad para evitar que usen el espacio vehículos de VTC sin los documentos correctos, como ya ocurre con los taxis piratas en los espacios del aeropuerto, también ha quedado claro que desde AENA se mantiene la decisión de dejar un espacio a los coches de Uber, Cabify y Bolt, como ya lo hacen en Madrid.
Por ahora, los conductores y usuarios de las nuevas plataformas tendrán que esperar a que se instalen las barreras de seguridad correctas. Por ahora no se ha anunciado cuándo estará disponible el espacio para las VTC en El Prat, ni si empezará a operar antes de la aprobación de la esperada ley de transporte en la Generalitat de Cataluña.
LA «NUEVA MOVILIDAD» SE LANZA POR LA LARGA DISTANCIA
La realidad es que la empresa aeroportuaria ha decidido que puede colaborar con las VTC. Las empresas del sector también están trabajando para aumentar su presencia y oferta en los viajes de larga distancia. No es casual que Uber haya empezado a permitir reservar un viaje de tren de alta velocidad, ni que tanto ellos como Cabify y Bolt hayan aumentado su presencia publicitaria en aeropuertos y estaciones de tren de alta velocidad. Es una apuesta que ha generado molestia entre los taxistas, que siempre han estado presente en estos espacios, y que aún los consideran clave para sus ingresos por facturación. Por tanto, estas decisiones no han sido aceptadas por organizaciones como Élite o Antaxi.

De hecho, en la propia Generalitat de Cataluña se han visto antes los intentos de estas aplicaciones de marcar su espacio en los espacios de llegada. No fue hace tanto que Cabify llenó la plaza al frente de la estación de alta velocidad de Sants, señalando a los usuarios que su tiempo de espera por un vehículo se debía a que la ley catalana no les dejaba operar con libertad, y que no tenían un espacio propio en la estación, como si la tienen en la estación de Atocha en Madrid.
LA TENSIÓN ENTRE EL TAXI Y LAS VTC SE MANTIENE EN EL TIEMPO
De todos modos, y con la posibilidad de que los taxistas vuelvan a protestar la semana que viene, aunque de momento han anunciado que darán un tiempo para que AENA resuelva la situación antes de salir a protestar no sería una sorpresa ver marchas lentas en el aeropuerto y otro tipo de protestas en Barcelona. Además, saben que realizar estas acciones en verano, cuando llega la mayor cantidad posible de turistas a la ciudad de Barcelona y demás espacios turísticos de Cataluña.
En cualquier caso, es un episodio más en una lucha que se mantiene desde que Uber, Cabify y Bolt desembarcaron en el país. Aun así, sigue habiendo dudas sobre cómo terminará esta historia, si es que lo hace, y mientras tanto las tensiones se mantienen.