domingo, 14 julio 2024

Jaque mate de Carlota Pi en Holaluz: rompe el contrato con los fondos ‘rebeldes’

La guerra interna en Holaluz ha dado un vuelco después de que el pasado miércoles, 3 de julio, los socios fundadores de la compañía rompieran el contrato que les vinculaba a los fondos Axon y Geroa.

En un comunicado enviado al mercado BME Growth, al que ha tenido acceso MERCA2, los socios fundadores de Holaluz –Carlota Pi, Oriol Vila y Ferran Nogué– informaban de su decisión de resolver ad nutum (unilateralmente) el contrato entre accionistas firmado en 2019 con los inversores Fondo Axon ICT III, F.C.R y Geroa Pentsioak EPSV de Empleo.

LA RESOLUCIÓN UNILATERAL DEL CONTRATO CON LOS FONDOS LLEGA DESPUÉS DE QUE LOS SOCIOS FUNDADORES, ENCABEZADOS POR CARLOTA PI, APARTARAN DEL CONSEJO A SUS REPRESENTANTES

De este modo, Pi, la madrina de la ‘revolución de los tejados’ y cara mediática de la empresa, asesta un golpe decisivo a los fondos ‘díscolos’, mayoritarios en el capital de Holaluz, que se las han hecho pasar canutas a la directiva. Casi desde el mismo comienzo del via crucis financiero que atraviesa la compañía, conspiraron para destituir a Pi y a su equipo. Ésta, junto con los otros dos fundadores, inició su contraofensiva el pasado 28 de junio, con la presentación de una acción social de responsabilidad contra Axon y Geroa.

Con esta medida, apartó de la gobernanza de la empresa a los representantes de los fondos, Alfonso Juan de León CastillejoJordan Sáenz. Según afirmaba Holaluz en un comunicado, la activación de la acción de responsabilidad supone la separación inmediata del Consejo de Administración de dichos consejeros, tal y como prevé la Ley de Sociedades de Capital (LSC).

A esta medida le ha seguido la confirmación oficial de la ruptura de los vínculos contractuales con estas dos entidades, agotándose las vías de entendimiento entre las dos facciones.

EL TRASFONDO DE LA GUERRA INTERNA EN HOLALUZ

Los fundadores de Holaluz justificaron la acción de responsabilidad social contra los fondos en «diversas actuaciones contrarias a su deber de diligencia y lealtad con la empresa». Concretamente, «el consejero Alfonso Juan de León Castillejo (en representación de Axon Capital) y el consejero Jordan Sáenz (en representación de Geroa Pentsioak E.P.S.V de Empleo) decidieron, sin fundamento alguno, no votar a favor de la formulación de cuentas sin salvedades, hecho que provocó la suspensión de la cotización de la acción».

El pasado 1 de mayo, la comercializadora catalana se vio obligada a presentar sus resultados 2023 fuera de plazo y sin auditar en el BME Growth, índice bursátil en el que cotiza. El motivo por el que los resultados no contaban con una certificación profesional es que los fondos Axon y Geroa Pensoak, a la sazón accionistas mayoritarios de la compañía, votaron en contra de las cuentas, lo que, según informó la empresa, obligó al auditor a realizar trámites administrativos adicionales.

Los resultados netos de la comercializadora catalana reflejaban una catástrofe contable de proporciones devastadoras, con unas pérdidas de más de 26 millones de euros que multiplicaban por cinco los ya preocupantes ‘números rojos’ del ejercicio precedente. Esta cifra palidecía, no obstante, ante la deuda neta, que roza los 60 millones de euros.

EL PASADO MAYO, AXON Y GEROA PENSOAK VOTARON EN CONTRA DE LAS CUENTAS 2023, LO QUE PROVOCÓ QUE BME GROWTH SUSPENDIERA DE COTIZACIÓN A HOLALUZ

El bloqueo de los fondos a la aprobación de los resultados resultó en la paralización bursátil de Holaluz, aunque la compañía regresaría a la cotización al poco tiempo. La relación con Axon y Geroa, por el contrario, estaba herida de muerte: según una información previa de El Confidencialestos mismos fondos, que acumulan un 22% del accionariado de Holaluz, habrían pedido la destitución de la fundadora y consejera delegada de la compañía, Carlota Pi.

Las desavenencias entre el frente formado por Axon y Geroa y la cúpula de la compañía, constituida por Pi, Vila y Nogué, los tres consejeros delegados, no han hecho sino recrudecerse en los últimos tiempos, especialmente después de que el trío de emprendedores, en contra del criterio de los fondos, optaran por recurrir al socorro económico de la Generalitat de Cataluña ante la crítica situación de Holaluz.

LA ‘REVOLUCIÓN DE LOS TEJADOS’ LUCHA POR SEGUIR VIVA

Junto al anuncio de la acción contra los fondos, el 28 de junio Holaluz aprobó unas cuentas menos desesperantes, resultado del proceso de eficiencia operativa en el que está inmersa. Este proceso le ha permitido reducir su estructura de costes en 30 millones de euros respecto a principios de 2023.

La compañía ha alcanzado un resultado bruto de explotación (Ebitda) normalizado consolidado en los últimos 12 meses (hasta el 30 de abril de 2024) de 22,9 millones de euros, frente a los 4,3 millones de euros de 2023.

La presidenta de Holaluz, Carlota Pi
La presidenta de Holaluz, Carlota Pi

Holaluz continúa operando en línea con la previsión de Ebitda normalizado para 2024 de 19 a 24 millones de euros. Asimismo, ha reducido la deuda financiera neta en 8,2 millones de euros hasta los 57,2 millones de euros al 30 de abril de 2024 en comparación con los 65,4 millones de euros de 2023.

Asimismo, la compañía prevé que la división solar alcanzará el break even (punto en que los ingresos igualan a los costos) a finales de 2024, gracias a las medidas de transformación implementadas.

En cuanto a la financiación, del total de 21 millones de euros que necesita ha conseguido ocho, por lo que aún tiene que encontrar 13 ‘kilos’ para salir a flote. La comercializadora sigue negociando con varios actores públicos y privados, como el Instituto Catalán de Finanzas (ICF).


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