Semana clave para los trabajadores de Vodafone y Avatel

Los 2.000 trabajadores de la quinta operadora de España, Avatel, van a conocer este lunes el alcance de ERE, que se presume traumático, según sindicatos y fuentes conocedoras del sector. Un día después, el Gobierno aprobará, presumiblemente, la compra de Vodafone España por el fondo británico Zegona. CC OO ha dirigido un escrito al Gobierno para que valore qué le va a «recomendar» a Zegona para evitar una oleada de despidos.

Antes de que el Ejecutivo decida nada sobre Vodafone se va conocer el contenido de la memoria técnica que Avatel va a presentar para justificar el proceso de ERE que pretende llevar a cabo. Para ello, se constituirá la mesa de negociación a finales de la semana que siguiente o después del puente madrileño con motivo de las fiestas de San Isidro.

EL AVATEL TRIUNFADOR Y EL QUE SALDRÁ PERDIENDO

Avatel ha protagonizado físicamente la feria de las operadoras locales y rurales de España, Aotec, celebrada la pasada semana en Bilbao. El primer stand que aparecía nada más entrar en la feria, y el más grande era el de la operadora. Su CEO, Ignacio Aguirre no se ha desplazado a Bilbao, por lo que ha sido tan imposible hablar con él como lo es siempre. No es muy prolífico con los medios de comunicación. Sus colaboradoras más cercanas sí han estado al frente del stand, pero a la hora de comunicar, evitan hacer cualquier comentario. Sí comentan que siguen trabajando con ilusión por lo que se ha convertido en una gran empresa, buque insignia de las locales.

Conocedores del sector y representantes sindicales han explicado a MERCA2 que el alcance del ERE de Avatel sí se prevé que sea sangrante. Se trata de una empresa formada con hasta 182 compañías operadoras locales que ha ido adquiriendo en los últimos años en la que sí tienen que ajustar sinergias porque se duplican responsabilidades y tareas. Su crecimiento inorgánico, basado en la compra, le ha generado una situación de deuda que puede ahogar a la empresa. De los 2.000 trabajadores, podría necesitar un adelgazamiento de un tercio de su fuerza laboral.

Conocedores del sector y representantes sindicales creen que el alcance del ERE de Avatel sí se prevé que sea sangrante

Además, sectorialmente hay tareas que tienen un principio y un fin, porque la instalación de fibra óptica da mucho trabajo, pero después su mantenimiento no requiere tanta atención y mano de obra como requerían tecnologías anteriores (el cobre). Y el trabajo de expansión comercial, una vez se hace una empresa un hueco en una zona, también puede prescindir de manos y cerebros, «sobre todo operarios y comerciales, que no son precisamente la gente más joven y formada tecnológicamente, y que tiene muy complicado reciclarse en otras empresas o labores«.

Avatel, aunque no «comenta rumores del mercado», sí que podría adelgazar la empresa para revalorizarla cara a una posible venta, que es otro temor entre los representantes sindicales, y acabar siendo rentable y venderla a una teleco de las grandes.

De hecho, los analistas de los mercados financieros que se han fijado en ella son cautos a la hora de recomendar invertir, precisamente por su alta deuda de más de 620 millones, (mientras que su facturación en 2023 ha sido de casi 260 millones de euros), porque la mayor parte de sus ingresos provienen de las subvenciones públicas para dotar de banda ancha a la España rural, por su dispersión geográfica, y porque no ha realizado esa integración de personas y sistemas.

Avatel hará pagar su crecimiento a sus trabajadores con despidos
Ignacio Aguirre, CEO de Avatel.

EL GOBIERNO Y EL EMPLEO DE VODAFONE

Precisamente sobre otra teleco, la tercera de España, también hay preocupación por el mantenimiento de su empleo. Este viernes los sindicatos CC OO y UGT han trasladado al Gobierno su preocupación sobre posibles despidos, tanto en Avatel, como en Vodafone, en este último caso por la llegada de Zegona.

UGT ha solicitado una reunión con la secretaria de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales, María González Veracruz, para abordar la situación del empleo en el sector, porque «al proceso de despido colectivo ya iniciado en Avatel, estamos seguros de que se sumarán otros en breve plazo, sobre todo si se confirman los rumores acerca de Zegona y las repercusiones que tendría sobre «una plantilla ya muy mermada», según se puede leer en la carta que el secretario federal del sector de Comunicaciones y Cultura de UGT, José Alfredo Mesa ha firmado y enviado a la secretaria de Estado.

La misiva señala que desde 1998, año en el que se liberalizó el sector de las telecomunicaciones en España, las operadoras daban empleo a unas 96.000 personas, si bien las principales compañías en la actualidad (en referencia a Telefónica, Masorange y Vodafone) cuentan con «menos de 25.000 personas en sus plantillas», es decir, un 74% menos.

CC OO también ha escrito una misiva dirigida tanto al ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, José Luis Escrivá, como a la titular de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, para trasladarles su «enorme preocupación» por el mantenimiento del empleo en la compañía. En ella ya dejan claro que «no aceptaremos, bajo ningún concepto, que dicha operación pueda suponer la destrucción de puestos de trabajo por las dramáticas consecuencias que una situación así produciría a las personas trabajadoras y a sus familias».

CC OO también ha escrito una misiva dirigida tanto al ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, José Luis Escrivá, como a la titular de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, para trasladarles su «enorme preocupación» por el mantenimiento del empleo en la compañía

El comunicado dirigido para se tenga en cuenta en el Consejo de Ministros, que con toda probabilidad aprobará el próximo martes la compra de Vodafone España por parte de Zegona es «preventivo», porque entienden que es una medida acostumbrada en las empresas que, para que las cuentas les cuadren, al final todas deciden desprenderse de trabajadores y sobrecargar de trabajo a los que quedan. «En Vodafone hay preocupación y los representantes sindicales hemos querido adelantarnos«, porque temen el fondo inglés venga solo a hacer negocio, y la rentabilidad va a primar ante el mantenimiento del empleo.

Que el Ejecutivo no aprobara la operación de adquisición de Vodafone, «sería peor, porque la empresa necesita gestión, continuar con sus negocios más productivos, y seguir manteniendo ese empleo estable y de calidad», dicen en el sector, que hasta ahora siempre han proporcionado las telecos.

CC.OO ha hecho hincapié en su preocupación por los trabajadores de más edad, debido principalmente a las dificultades que este tipo de perfiles suelen presentar para reincorporarse al mercado laboral en España, y defienden la necesidad de que no se produzca ningún deterioro de las condiciones económicas, laborales y sociales de los trabajadores de Vodafone en España.

«Nuestra preocupación se basa en un documento público del grupo Zegona donde califica a los sindicatos como un riesgo para sus actuaciones en España y donde también habla de ahorros de costes de empleo. Así como en otras muchas posibles iniciativas en materia de despliegue de red o de eliminación de esta», ha agregado CC OO.

Nuestra preocupación se basa en un documento público del grupo Zegona donde califica a los sindicatos como un riesgo para sus actuaciones en España y donde también habla de ahorros de costes de empleo.

según la información que ha ido publicando Zegona, su plan de reducción de costes para el negocio de Vodafone en España plantea la posibilidad de realizar despidos en la operadora y también el cierre de tiendas con «bajo rendimiento».

En cuanto a los posibles despidos, la compañía ha planteado la posibilidad de aplicar un «programa específico» de reducción de plantilla para que los costes de personal bajen del 7,1% de los ingresos del negocio de Vodafone en España que suponen actualmente.

En relación con el cierre de tiendas, Zegona ha apuntado que el coste de captación de clientes en Vodafone se situó en torno a 339 euros en el anterior año fiscal, por lo que considera que para rebajar esa cifra existen diversas alternativas, que pasan por el cierre de los puntos físicos de venta con «bajo rendimiento» y el impulso de los canales digitales para la relación con los usuarios.