El hidrógeno líquido da un paso crítico hacia los vuelos comerciales sin emisiones

El pasado lunes, 4 de septiembre, un aeroplano propulsado por un motor eléctrico de hidrógeno líquido consiguió surcar los cielos por primera vez. Lo hizo sobre Eslovenia, en un hito para la aviación y la generación ‘verde’ de energía anunciado por las empresas cuya alianza lo ha hecho posible: H2FLY (Alemania), Air Liquide (Francia) y Pipistrel (Eslovenia). El vuelo de prueba, de tres horas de duración, fue realizado por el modelo de demostración HY4, alimentado por una pila eléctrica de hidrógeno líquido en conservación criogénica. Según sentenció H2FLY en un comunicado, los resultados indican que el uso de hidrógeno líquido en lugar de gaseoso duplicará el alcance máximo de los aviones HY4 de 750 km a 1.500 km, lo que representa un paso crítico en el camino hacia los vuelos comerciales sin emisiones, de media y larga distancia.

«UN MOMENTO DECISIVO»

«Este logro marca un momento decisivo en el uso del hidrógeno para alimentar a los aviones. Junto con nuestros socios, hemos demostrado la viabilidad del hidrógeno líquido para apoyar el vuelo libre de emisiones a medio y largo plazo», afirmó el cofundador de H2FLY, Josef Kallo.

«Ahora estamos mirando hacia adelante para ampliar nuestra tecnología de aviones regionales y otras aplicaciones, comenzando la misión crítica de descarbonizar la aviación comercial», agregó.

La exitosa campaña es la culminación del Proyecto Heaven, un consorcio empresarial y científico fundado para demostrar la viabilidad del uso de hidrógeno líquido y criogénico en los aviones. El consorcio está liderado por H2FLY e incluye a los ya mencionados Air Liquide, Pipistrel Vertical Solutions, el Centro Aeroespacial Alemán (DLR), EKPO Fuel Cell Technologies y Fundación Ayesa.

Asimismo, el proyecto ha sido financiado por el Ministerio Federal Alemán de Asuntos Económicos y Acción Climática (BMWK, por sus siglas en alemán), el Ministerio Federal Alemán de Digitalización y Transporte (BMVD) y la Universidad de Ulm.

El hidrógeno criogénico licuado (LH2) permite reducir el peso y el volumen del tanque, lo que conduce a un mayor rango de aviones y una carga útil superior

En comparación con el almacenamiento de hidrógeno gaseoso presurizado (GH2), el uso de hidrógeno criogénico licuado (LH2) permite reducir significativamente el peso y el volumen del tanque, lo que conduce a un mayor rango de aviones y una carga útil superior.

El director de Innovación de Air Liquide Advanced Technologies, Pierre Crespi, declaró que «Air Liquide se enorgullece de haber diseñado, fabricado e integrado, junto con H2FLY, el tanque de hidrógeno líquido que permitió alimentar el avión HY4. El éxito de hoy demuestra todo el potencial del hidrógeno líquido para la aviación».

«El hidrógeno líquido puede almacenarse a bordo y transportarse. El hidrógeno es clave para la transición energética y este nuevo paso demuestra que ya se está convirtiendo en una realidad», añadió.

«El hidrógeno es clave para la transición energética; el vuelo de HY4 demuestra que se está convirtiendo en una realidad»

Pierre Crespi, director de Innovación de Air Liquide

Mientras, el jefe del departamento de Integración de Sistemas de Energía en el Centro Aeroespacial Alemán (DLR), Syed Asif ánsar, afirmó que «DLR cuenta con amplia experiencia en aviones electrificados, con una trayectoria que abarca más de 15 años. A partir del vuelo inaugural del Antares DLR-H2 en 2009, se han hecho avances consistentes en las pilas de combustible y sus sistemas auxiliares. Este viaje progresivo culmina en un logro actual significativo en la historia de la aviación: la utilización de hidrógeno licuado criogénico como almacenamiento de combustible para un avión de cuatro plazas propulsado por pilas de combustible».

«En colaboración con H2FLY, Air Liquide y otros miembros del proyecto, DLR participa activamente en proyectos destinados a impulsar el desarrollo de aviones propulsados por pilas de combustible CS-23 y CS-25 en la siguiente fase», agregó.

VIABILIDAD COMERCIAL DEL HIDRÓGENO

Con la finalización de las pruebas de vuelo en el proyecto HEAVEN, H2FLY se centrará en el camino hacia la comercialización. En junio, la empresa anunció el desarrollo de sus nuevos sistemas de pilas de combustible H2F-175. Estos dispositivos serán capaces de proporcionar todo su rango de potencia en altitudes de vuelo de hasta 27.000 pies, marcando un paso importante en el camino hacia el desarrollo de aplicaciones para aviones comerciales.

H2FLY anunció que en 2024 abrirá su Centro de Aviación de Hidrógeno en el Aeropuerto de Stuttgart (Alemania), cofinanciado por el Ministerio de Transporte del Estado federado de Baden-Württemberg. La compañía espera que el Centro se convierta en un punto focal para el futuro de la industria aeronáutica europea y su economía del hidrógeno, proporcionando instalaciones de integración de aeronaves de pila de combustible e infraestructura orientada al desarrollo del sector.

José Sánchez Mendoza
José Sánchez Mendoza
Periodista especializado en economía y mercados energéticos. Licenciado en Derecho por la Universidad Complutense y máster en Periodismo por El Mundo y la Universidad San Pablo CEU, he trabajado en medios como El Mundo y El Economista, entre otros.