Almirall sorprende con la compra de un fármaco para el alzhéimer y sube en bolsa

La semana ha comenzado con un giro inesperado por parte de la compañía farmacéutica Almirall, al adquirir un parche transdérmico de rivastigmina que trata la enfermedad de Alzheimer. Esta operación supuso para el laboratorio un incremento del 1,97% en el Mercado Continuo, hasta los 9,59 euros por acción. Su precio inicial ha sido de 45 millones de euros, pero se prevé el pago condicionado de otros 15 millones adicionales en el caso de lograr algunos hitos de ventas.  La empresa subió su cotización en la Bolsa.

ALMIRALL Y LA ENFERMEDAD DE ALZHEIMER

Esta acción ha sido una sorpresa pues en julio de 2023 en el comunicado que emitió la farmacéutica sobre los resultados de sus ventas netas indicó que estaba preparando activamente el lanzamiento de lebrikizumab, un biológico para la dermatitis atópica. “Durante la primera mitad del año, Almirall ha continuado presentando nuevos datos que demuestran su sólido perfil. Se espera que la autorización de comercialización, que está siendo revisada por parte de la Comisión Europea, se emita a finales de 2023”, matizaron desde la empresa. 

Durante la primera mitad del año, Almirall ha continuado presentando nuevos datos que demuestran el sólido perfil de lebrikizumab.

Sin embargo, en este mismo momento Carlos Gallardo Piqué, presidente y CEO de Almirall, hizo las siguientes declaraciones: “Durante el trimestre, también completamos con éxito una ampliación de capital que nos permitirá seguir manteniendo la disciplina financiera de los últimos años y nos proporcionará la agilidad necesaria para llevar a cabo adquisiciones complementarias”.  

FLEXIBILIDAD FINANCIERA

En el mes de junio, Almirall completó  a fijación de precios y el cierre de una ampliación de capital con exclusión del derecho de suscripción preferente de 200 millones de euros. El objetivo, según indicaba la farmacéutica: “Mantener la flexibilidad financiera y la agilidad para perseguir oportunidades de crecimiento inorgánico y ejecutarlas rápidamente”. De esta cantidad , se ha gastado por el momento el  22,5%. 

Almirall completó EN JUNIO La fijación de precios y el cierre de una ampliación de capital con exclusión del derecho de suscripción preferente de 200 millones

En aquel momento, la farmacéutica fijó tres cajas de inversión. La primera se centra en los productos dermatológicos en fases iniciales de investigación, y que tiene como finalidad la compra total de la molécula. La segunda se focalizará en avances para la misma área terapéutica aunque en fases avanzadas de investigación. Y, finalmente, la última caja se basará en la «firma de productos no disruptivos», que es donde se sitúa la operación que  anunció a principios de semana a la Comisión Nacional del Mercado de Valores.

El producto es genérico, por lo que carece de patente, y los pacientes empezaron a beneficiarse de él desde el año 2013. Aunque no ha trascendido, por motivos de confidencialidad, quién es la propietaria del fármaco, se baraja que sea o bien de la americana Viatris o bien de la portuguesa Tecnigen

Alzheimer y Almirall

¿QUÉ SON LOS PARCHES TRANSDÉRMICOS?

Los sistemas terapéuticos transdérmicos (TTS) o parches transdérmicos son formas galénicas que se aplican tópicamente, «lo que permite la dosificación de los fármacos que vehiculan con una cesión continua, a una velocidad programada y durante un periodo de tiempo definido. Así se obtiene una acción sistémica o específica sobre un órgano o sistema determinado», según se explica en el documento «Parches transdérmicos», elaborado por el doctor en farmacia Ramón Boneta, y la farmacéutica Antonieta Garroteb.

Estos sistemas de dosificación resultan bastante útiles en tratamientos de larga duración, según explican estos expertos, ya que permiten un minucioso control posológico, con una liberación constante, sostenida y controlada de los principios activos que incorporan. Para ello debe garantizarse que estos sistemas, que actúan como vehículo o soporte del medicamento, favorezcan la liberación del fármaco y su absorción a través de la piel hasta llegar a torrente sanguíneo.

Los sistemas terapéuticos transdérmicos (TTS) o parches transdérmicos son formas galénicas que se aplican tópicamente.

Estos parches se fijan a la piel mediante un adhesivo y liberan el activo de forma continua, de modo que la piel lo absorbe. Es decir, el medicamento va atravesando las distintas capas de la piel hasta que que alcanza la sangre.

Es necesario que un fármaco se introduzca en la piel cumpla ciertas características. Básicamente, las moléculas que lo componen han de ser lipofílicas, capaz de transportarse en lípidos, y con un peso molecular bajo. Igualmente, deben tener una acción farmacológica potente, puesto que el organismo solo absorbe una pequeña cantidad de producto a través de estos dispositivos.

RIVASTIGIMIA Y ENFERMEDADES

Los parches transdérmicos de rivastigmina se emplean para el abordaje de la demencia, un trastorno neurológico que aborda un conjunto de enfermedades causadas por cambios cerebrales. Afecta a la capacidad de recordar, pensar con claridad, comunicarse y realizar las actividades cotidianas, y provoca cambios en el estado de ánimo y la personalidad. La demencia también incluye la enfermedad de Alzheimer.

Los parches transdérmicos de rivastigmina se emplean para el abordaje de la demencia.

La rivastigmina transdérmica utiliza igualmente para tratar la demencia en personas con la enfermedad de Parkinson, patología que interfiere en el sistema nervioso y sus síntomas son lentitud de movimiento, debilidad muscular, pérdida de memoria y arrastre de pies al caminar, entre otros. La rivastigmina pertenece a un tipo de fármacos llamados inhibidores de la colinesterasa. Mejora el funcionamiento mental (como la memoria y el pensamiento) al aumentar la cantidad de una sustancia natural presente en el cerebro. Por último, indicar que la rivastigmina transdérmica puede mejorar algunas de las manifestaciones de estas enfermedades como la capacidad de pensar y recordar o retardar su pérdida, sin embargo no cura la enfermedad de Alzheimer o la demencia en pacientes con enfermedad de Parkinson.