¿Por qué no deberías cepillarte los dientes en la ducha?

Con el fin de ahorrar agua, un bien escaso que debemos preservar, muchas personas aprovechan y hacen varias acciones con la misma agua. Pero, los expertos comentan que es mejor no cepillarte los dientes en la ducha. El principal problema de esta técnica es que la temperatura del agua de la ducha es elevada, y puede provocar daño a las cerdas del cepillo que usamos para lavarnos los dientes.

Una vez deteriorado el cepillo, las probabilidades de sufrir lesiones en las encías aumentan y con ellas el sangrado y las molestias. Si haces esta práctica por el mero ahorro de agua, debes saber que puedes estar provocando todo lo contrario, ya que según los estudios, se estima que lavarte los dientes en un fregadero conlleva dos minutos de agua, mientras que en la ducha ese tiempo se alargaría hasta los cinco minutos.