viernes, 21 junio 2024

Repsol revela las dificultades de la electrificación automotor

El parque automotor se ha vuelto una de las grandes controversias europeas de los últimos años. Como lo saben empresas tan variadas como Repsol o Uber la electrificación ha resultado ser un proceso tan complicado como necesario, por lo que varias empresas han empezado a sumarse al mismo coro de pedirle más tiempo a la Unión Europea. Es una situación delicada donde se deben poner en la balanza las realidades económicas y la evidente situación climática. 

Todo esto lo mencionó el consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, que calificó de «grave error» el fin de la venta de vehículos nuevos con motor gasolina o diésel a partir de 2035 aprobada por el Parlamento Europeo, denunciando que Europa «está fracasando en las políticas energéticas».

En su intervención durante el acto de inauguración del Congreso Faconauto, el directivo de Repsol señaló que la prohibición anunciada por el organismo europeo incrementa la incertidumbre en el mercado, reduce el dinamismo del parque automovilístico español y acentúa su envejecimiento.

Imaz denunció que la política energética comunitaria no está logrando garantizar el suministro ni favorecer la competitividad de los fabricantes europeos, pues ha señalado que se está generando una creciente dependencia extranjera en materia de abastecimiento (especialmente de Rusia) que eleva los costes y no permite ofrecer precios atractivos para el consumidor.

Asimismo, el directivo criticó que la política europea tampoco está teniendo éxito en materia de sostenibilidad, pese a ser el «único objetivo que persigue». «Hemos escondido las emisiones de dióxido de carbono debajo de la alfombra», ha apuntado, explicando que la reducción de emisiones en España se debe a que la fabricación de componentes automovilísticos se está deslocalizando.

«Debemos descarbonizar con tecnología y no con ideología», ha repetido Imaz en varias ocasiones, criticando que la persecución de la sostenibilidad en el sector del motor esté dejando a un lado al vehículo de combustible.

EL PARQUE AUTOMOTOR SE TRANSFORMA LENTAMENTE

Imazd denunció que la incertidumbre provocada por las políticas de sostenibilidad en el sector del motor está motivando el envejecimiento del parque español, argumentando que la población «no sabe qué coche comprar o no se atreve a hacerlo».

El directivo de Repsol criticó que el parque más dinámico en España sea el de los coches diésel de más de diez años y ha asegurado que, si no se venden coches nuevos, los fabricantes dejan de tener incentivos para invertir en mejoras del motor.

En esta línea, Imaz señaló que el impulso a la sostenibilidad debe incluir también a los vehículos de combustibles, pues considera que los coches eléctricos no están «al alcance de todos» y que incentivar su uso con políticas públicas e impuestos es una medida regresiva.

«Debemos ayudar a que se renueve el parque con vehículos de gasolina o diésel que emitan menos contaminantes, pues los eléctricos solo están al acceso de los más ricos», ha apuntado, explicando que si se renovase todo el parque automovilístico español se reducirían un 30% las emisiones de dióxido de carbono del país.

Imaz ha recalcado el potencial de la cadena de valor del automóvil en España y ha lamentado que las políticas energéticas comunitarias no presten atención a las capacidades de este sector español. Así, ha llamado a «defender los intereses estratégicos» del país para que este siga resultando atractivo a la inversión extranjera.

En el acto de inauguración del Congreso & Expo Faconauto, celebrado recientemente en el Palacio de Congresos de Madrid, intervinieron también el presidente de la organización, Gerardo Pérez, y el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo.

EL TRANSPORTE SE ELECTRIFICA CON REPSOL

Lo cierto es que en Repsol no son los únicos que, a su ritmo, llaman la atención en estos aspectos. Desde el transporte público de las principales ciudades, pasando por las VTC y los servicios de taxi han puesto en marcha procesos de electrificación. Sin embargo, es difícil adaptarse a esta transformación a la velocidad esperada. 

Con voces defendiendo el límite actual, y otras pidiendo un cambió será interesante ver como se mueve la Unión Europea. En cualquier caso, esta es solo una de las tantas controversias que se marcan por la transformación energética. 


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