sábado, 3 diciembre 2022 19:18

Holaluz se despide del gas tras un centenar de quiebras y la rebaja del IVA

Los altos precios del gas obligan a cambiar el paso a empresas como Holaluz. La compañía dirigida por Carlota Pi ha abandonado la comercialización de la materia prima para particulares tras un centenar de quiebras en el sector energético en los últimos meses, según los datos de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMC).

Holaluz cambiará sus objetivos y plan estratégico, modificaciones que desvelará próximamente al mercado

La compañía inició su salto a la comercialización de gas hace apenas siete años y toma ahora esta decisión tras las tensiones en las finanzas en otras firmas del sector, una de las principales consecuencias que se ha llevado por delante a otras firmas en el sector. Y es que, desde el inicio de este negocio, Holaluz ha soportado, como el resto del mercado, un incremento exponencial de los precios del gas, que se han quintuplicado en apenas 24 meses. Otra de las problemáticas a las que se enfrentan estas comercializadoras es que operan con márgenes estrechos, sin posibilidad de incrementar el precio a los particulares ante la huida de éstos a la competencia.

La presidenta de Holaluz, Carlota Pi
La presidenta de Holaluz, Carlota Pi

Además, los problemas son mayores si se han fijado precios fijos para todo el año. Asimismo, la tarifa de último recurso en el gas registra, según la calculadora de la CNMC, un precio un 50% inferior a la opción del mercado libre más barata para una misma vivienda. Asimismo, la legislación impide a las compañías comercializadoras poder vender a pérdidas las materias primas, por tanto deben trasladar los costes a sus clientes, con el riesgo que supone el cambio, más cuando Holaluz no fijaba un contrato de permanencia.

HOLALUZ, CRECER AL CALOR DE LAS QUIEBRAS DE LA COMPETENCIA

La supresión de este negocio, por otro lado, tiene un impacto en las cuentas de la compañía. En total, había cerrado un total de 70.000 contratos, que generarán un efecto negativo de cerca de 3,9 millones de euros. De cara al próximo año, el impacto en el Ebitda tendría un shock de unos seis millones de euros en comparación con los objetivos fijados en abril de 2022. La empresa, por otra parte, ha aprovechado la crisis energética para adquirir comercializadoras quebradas y ganar así una mayor cuota de mercado en el país. En este sentido, detectó a finales del pasado año «una oportunidad única para iniciar la estrategia de consolidación del sector a través de adquisiciones a precios atractivos».

De esta forma, la empresa cambiará sus objetivos y plan estratégico, modificaciones que desvelará próximamente al mercado, según ha anunciado. La decisión se ha adoptado justo después de que el Gobierno haya rebajado el IVA al 5% en la factura del gas a los consumidores, una decisión que lastra los márgenes de las empresas al tener que abonar el 21% a las distribuidoras. Así, el negocio ya no saldría tan rentable respecto a los niveles de 2020 y 2021.

EL OBJETIVO, ELIMINAR AHORA EL GAS EN MÁXIMOS HISTÓRICOS

La compañía presidida por Carlota Pi ha argumentado esta decisión por la «emergencia climática» al defender un negocio con energía verde como el arma eficaz para alcanzar objetivos sostenibles. La empresa pone fin a esta comercialización del gas justo ahora siete años después de iniciar el servicio a sus clientes, a los que provee con electricidad generada por fuentes renovables. El objetivo entonces era cerrar el gas una vez que hubiera una alternativa «sostenible» clara. De esta forma, ante la volatilidad del mercado y la profunda crisis energética, espoleada por la invasión de Rusia a Ucrania, ha acelerado los planes de la compañía.

De esta forma, el foco de Holaluz se centrará en el autoconsumo fotovoltaico, con el objetivo de conseguir que cada tejado tenga instalados paneles solares. Para ello, ha activado la denominada «revolución de los tejados», un movimiento que persigue transformar el modelo de generación de electricidad verde a otro que combina la generación centralizada con la distribuida y apalancado íntegramente en las energías renovables. De esta forma, desde junio de 2020 ha logrado estas instalaciones en 7.023 tejados, mientras que la compañía ha conectado a un total de 386.540 clientes a energías verdes a cierre de marzo de 2022.

COMPROMISO CON LA ENERGÍA VERDE Y ENGANCHADO AL AUTOCONSUMO

Según la compañía, Holaluz nació con el propósito de generar un impacto positivo con la energía verde y convertir a la empresa en una palanca más para cambiar el mundo. con el firme propósito de generar un impacto positivo conectando personas a la energía verde y con la convicción de que la empresa sea una herramienta «para cambiar el mundo«.

La empresa saca pecho de sus logros al asegurar que «lidera la transición energética en España a través de un modelo de negocio de impacto que permite dar respuesta al reto global de la transición energética y el cambio climático». Además, ha sostenido que la supresión de la comercialización del gas reducirá de forma «drástica» la huella de carbono y refuerza su compromiso con la «descarbonización y los objetivos del Acuerdo de París«.

En este ámbito y con el objetivo de afianzar una gobernanza sólida y sostenible, en 2018 Holaluz fue la primera compañía eléctrica en recibir la certificación B Corp. Un sello que en 2022 ha conseguido renovar, situándose como compañía con más impacto y puntuación dentro de las empresas españolas con facturación de más de 1,5 millones de euros. Asimismo, en enero de 2022, Holaluz se adhirió al Pacto Mundial de Naciones Unidas como parte de su compromiso con los Objetivos de Desarrollo Sostenible al mismo tiempo que Sustainalytics -agencia líder mundial en investigación y calificaciones de ESG y gobierno corporativo – la situó como compañía mejor valorada en Riesgo ESG enlas categorías de industria (Utilities) y región (EMEA).


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