martes, 4 octubre 2022 8:55

El precio del gas dependerá del clima de este invierno pese a los esfuerzos de Bruselas

El clima será el principal factor que determinará el precio del gas en los próximos meses, según el director general de Tempos Energía, Antonio Aceituno. Así, pese a los esfuerzos de Bruselas por amortiguar la subida del gas, Aceituno estima que «pequeños cambios de temperatura pueden cambiar radicalmente las necesidades de energía y, con ello, su precio final».

Poniendo como ejemplo a Francia, el experto ha explicado que una caída de tan solo un grado centígrado supone para el país vecino un incremento de la demanda de energía de unos 2.400 megavatios/hora (MWh), es decir, el equivalente a la producción de dos de sus 56 reactores nucleares.

A ello se suma que la propia Francia, el mayor exportador de electricidad de Europa, «puede tener que importar grandes cantidades de energía este invierno, mientras que la propia red eléctrica del país galo, que gestiona EDF, lidia con la fiabilidad reducida de su flota nuclear y, además, con el hándicap del consumo de la calefacción doméstica de Alemania, el cual representa alrededor del 50 por ciento del total.

No obstante, desde Tempos Energía han destacado que «al ritmo actual de inyecciones, y en caso de un invierno normal», el almacenamiento de gas del noroeste de Europa permanecerá lleno en un 34% a finales de marzo». En este caso, el TTF podría reflejar precios de en torno a 150 euros/Mwh, posicionándose el Mercado Ibérico del Gas (Mibgas) en torno a los 100 euros/Mwh.

De esta forma y siempre que el invierno europeo sea suave, en España el precio del gas en invierno alcanzaría un precio de en torno a 250 euros/Mwh, es decir, la suma de 160 euros el OMIE (Operador del Mercado Ibérico de Energía) y 90 euros el mecanismo de ajuste.

SUBIDA DEL GAS

Sin embargo, si llegase al Viejo Continente un clima más frío, «sería una prueba temprana de los esfuerzos de Europa por desvincularse del gas ruso», ha dicho Aceituno quien ha añadido que, «en un escenario totalmente adverso, suponiendo que no haya una solución a corto plazo al conflicto bélico y que no se reanuden los altos volúmenes de gas proveniente de Rusia, los niveles de inventarios almacenados podrían caer al 14% en el plazo de tres o cuatro meses, impulsando al TTF por encima de la cota de los 300 euros/Mwh».

Es decir, si Europa se enfrenta a un invierno más frío que el promedio de los últimos años, España se enfrentaría a una subida del precio de la electricidad que podría alcanzar los 420 euros/Mwh; 200 euros por el pool más 220 euros por el mecanismo de ajuste.

Según el experto, y «aunque los inventarios de gas en los principales mercados europeos están casi llenos, no puede garantizarse una temporada de calefacción segura para el continente, teniendo en cuenta que el nivel actual de almacenamiento de gas en Alemania es el equivalente a dos meses de consumo de invierno».

DICIEMBRE DIFÍCIL PARA EL BRENT

El cambio hacia el uso de más petróleo para la generación de energía es ya una realidad. Pese a ello y a que se observa una mayor demanda de brent para viajes aéreos, desde Tempos Energía consideran que los precios del petróleo para las próximas semanas seguirán siendo fundamentalmente bajistas.

Aceituno ha subrayado que la perspectiva de la demanda de China sigue siendo un gran interrogante, y que la Reserva Federal de Estados Unidos, que lucha contra la inflación, parece estar lista para debilitar la economía estadounidense con algunos países enfrentando una recesión inminente al final de 2022 o comienzos de 2023, caso de Alemania.

Por consiguiente, el experto considera que los precios del Brent se mantendrán en un rango de corta longitud. «Un suelo por debajo de 75 dólares el barril no sería sensato pensarlo, así como cualquier cotización por encima de los 105 dólares no estaría justificada».

Sin embargo, Tempos Energía alerta de que «los precios de la gasolina han frenado su serie alcista, pese a su alto nivel, dado que Europa sigue comprando parte del petróleo de Rusia».

No obstante, Europa se enfrentará a partir de diciembre a un valor incierto en el precio del barril brent, dado a que en ese mes se prohibirán la mayoría de las importaciones de crudo de los Urales, estando en los planes del G-7 implementar el tope de precio en línea con el calendario acordado en el marco del sexto paquete de sanciones de la UE.

«Estamos ante una operación de bisturí fino: Demasiado bajo, y el techo de precios podría desencadenar represalias rusas al cerrar franjas de producción, que impulsarían los precios mundiales del crudo, aumentarían aún más la inflación y profundizarían la crisis energética mundial. Demasiado alto y Rusia seguirá beneficiándose de la redirección de su petróleo fuera de Europa a los precios actuales».


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