lunes, 26 septiembre 2022 19:43

Decathlon se enfrenta a un nuevo reto: combatir las estafas

Las estafas a través de las redes sociales, los mensajes de texto y los emails están a la orden del día y se han convertido en un problema para las grandes compañías. Sobre todo, una de las técnicas más utilizadas es la de los sorteos y las encuestas falsas en las redes sociales. En concreto, se trata de uno de los métodos por los que se ha visto afectada la empresa Decathlon, en las últimas semanas, ya que unos estafadores han utilizado la imagen de la compañía con el objetivo de robar los datos de sus clientes.

Sin duda, Decathlon no será la primera ni la última compañía del sector retail que seguirá viéndose afectada por estas estrategias que usan los estafadores. Debido a que otras de las empresas a cuyos consumidores han intentado estafar, recientemente, es Heineken y el procedimiento fue bastante similar, a través del sorteo de una nevera.

No obstante, este sigue siendo un problema que afecta al sector del reatil, pero aún más de lleno a las entidades bancarias, que continuamente están amenazadas por el fishing. Una técnica que trata de robar los ahorros de los usuarios a través de mensajes de texto o emails fraudulentos, cuando los afectados hacen clic en un enlace fake.

LAS BICICLETAS DE DECATHLON COMO SEÑUELO

Durante la pandemia se puso de moda adquirir hábitos de vida saludables como hacer ejercicio en casa, y cuando dejaron que la gente empezara a salir de sus casas, uno de los motivos era para practicar deporte. Por lo que compañías como Decathlon llegaron a tener algunos productos agotados, como es el caso de las bicicletas.

De esta forma, los estafadores han utilizado todos los anzuelos que tienen a su alcance para los consumidores piquen y caigan en sus trampas. En concreto, una de las técnicas más utilizadas en los últimos tiempos es la de los sorteos y las encuestas falsas en las redes sociales.

Sin duda, esta acción supone un delito ya que suplantan la identidad de la marca y utilizan su imagen sin su permiso.

EL ORIGEN, UNA ENCUESTA FALSA

Todo comenzó con el objetivo de promocionar una supuesta encuesta donde se ofrecía la posibilidad de obtener una cara bicicleta, pero que en realidad era una estrategia de los estafadores para robar los datos personales de los usuarios de las redes sociales y también robarles dinero de sus cuentas bancarias.

una vez contestaban todas las preguntas de la encuesta se les mostraba a los usuarios el supuesto premio, una bicicleta valorada en casi 2000€

El formato de la encuesta ya hacía sospechar desde el principio, ya que los estafadores se habían olvidado de adaptar las respuestas, debido a que estas hacían referencia a otras campañas pensadas para el público anglosajón relacionadas con farmacias y medicamentos.

Así, una vez contestaban todas las preguntas de la encuesta se les mostraba a los usuarios el supuesto premio, una bicicleta valorada en casi 2000€, y los pasos a seguir para poder recibirla en su domicilio. Para ello, les solicitaban sus datos personales y el pago de una pequeña cantidad en concepto de gastos de envío, como es habitual en este tipo de estafas.

Es en este punto donde el usuario tiene que introducir su información personal, incluyendo nombre, apellidos, dirección postal, número de teléfono y email, seguido de los datos de la tarjeta de crédito que se va a utilizar supuestamente para realizar un cargo en concepto de gastos de envío, es cuando la situación se vuelve más peligrosa para los clientes de las marcas que están siendo engañados.

CARGOS EN LA TARJETA DE CRÉDITO

Los usuarios de las redes sociales, lo que realmente están haciendo, sin tener conocimiento de ello, es otorgar permiso para que les inscriban en un club de dudosa reputación donde procederán a cargarles en su cuenta 41,95€ cada 14 días, tras un periodo inicial gratuito de 3 días, hasta que cancelan nuestra suscripción.

En resumen, las compañías como Decathlon hacen un seguimiento de este tipo de concursos o encuestas en las redes sociales, ya que suponen un delito de suplantación de su imagen. Sin embargo, es probable que en muchos casos no se detectase hasta que los afectados denuncian, como ha sido en este caso que les han sustraído una cantidad de dinero de su cuenta bancaria. Sin duda, ese es el primer efecto y el más directo que detectan, ya que después cuando empiecen a recibir distintos emails de cuestionable índole o llamadas de spam será cuando se percaten de que también han facilitado sus datos personales a unos estafadores y que están siendo usados sin su consentimiento.

Asimismo, esta mala experiencia de la compañía Decathlon no será la primera ni la última, ya que muchas empresas del sector retail también han tenido que vivir esta situación. Además, tras la pandemia y la crisis económica provocada por la guerra de ucrania, así como por la subida de la inflación, el número de estafas se ha incrementado.


- Publicidad -