La credibilidad de Laporta y sus palancas, al límite

Joan Laporta se ha encontrado con un FC Barcelona en la ruina. La situación era tan desesperada que comenzó a vender activos para suplir la necesidad a corto plazo. Todo para sobrevivir al menos esta temporada 2022-2023. La proeza no ha salido gratis ni mucho menos, ha prescindido del 49,5% de los derechos audiovisuales, mientras ha exigido rebajas salariales a sus jugadores para poder cumplir con el ‘fair play’ financiero pedido por La Liga y la UEFA.

El presidente del club blaugrana ha salvado los muebles finalmente, al inscribir al último jugador que faltaba: Koundé, uno de los flamantes fichajes del verano. Sin embargo, está por ver aún si el barco puede navegar tras el reflote. Este equipo tiene como objetivo alcanzar lo más alto ya que una nueva temporada en blanco supondría no sólo un mazazo deportivo, sino también económico para el club, tanto por los premios como por los patrocinadores.

Laporta ha tardado dos semanas más de los previsto para poder jugar con Koundé

Laporta ha activado sus palancas, una especie de pan para hoy y hambre para mañana, al dejar hipotecado al club durante más de una década. El Barça, por otro lado, se ha ahorrado los intereses con esta operación, pero con una pérdida palpable del usufructo del patrimonio. Sin embargo, Laporta sabe lidiar con situaciones similares.

LAPORTA, EXPERTO EN LIDIAR CON DEUDAS

Durante, el juicio al absuelto Sandro Rosell, el entonces vicepresidente económico del FC Barcelona, Xavier Faus, llegó a declarar que Laporta dejó al club con la mayor deuda de su historia, unos 440 millones de euros. El club debe ahora cerca de 1.350 millones. El milagro económico del Barça se basa así en unas palancas que están al límite.

En total, el club azulgrana ya ha ejecutado cuatro operaciones para ingresar efectivo, la última de ellas, la venta del 24,5% de Barça Studios a Orpheus Media, administrada por Jaume Roures, que ha abonado 100 millones. Se trata así de la penúltima operación de venta en un mes frenético en el que ha ingresado otros 267 millones a través de la venta del 10% de los derechos televisivos de los próximos 25 años por parte de Sixth Street Partners. En un inicio, este fondo había invertido 207,5 millones. La misma gestora había comprado el 15% el pasado 22 de julio. En total, 400 millones.

LAS PALANCAS DE LAPORTA, AL LÍMITE

Socios.com, por su parte, abonó otros 100 millones por el 25% de Barça Studios. Fue entonces cuando Laporta aseguró que estarían todos los jugadores inscritos antes del 13 de agosto, en el inicio del campeonato. Sin embargo, ha tardado otras dos semanas más para poder jugar con Koundé. Todo ello, tras rechazar el acuerdo entre La Liga y CVC, que inyectará cerca de 2.700 millones de euros a repartir entre los clubes a cambio de la cesión del 9% de los derechos televisivos. Tampoco acudieron a la firma Real Madrid, Real Sociedad, Athletic de Bilbao y Oviedo.

Joan Laporta, presidente del FC Barcelona, y Ronald Araujo
Joan Laporta, presidente del FC Barcelona, y Ronald Araujo

Pese a las cuatro ventas de Laporta, el Barça necesitará un mayor apoyo financiero para poder continuar la actividad de cara a las próximas temporadas, si es que logra vender a estrellas a un precio de mercado muy superior al actual. De hecho, el diario ‘Ara’ hacía público un acuerdo de dos créditos por un importe de 148 millones de euros para ejecutar la venta del 25% de los derechos de televisión de LaLiga a Sixth Street.

Este montante se habría solicitado a través de Locksley Invest, creada ‘ad hoc’ para gestionar los derechos, con un un interés del 6%, encareciendo la operación entre 60 y 80 millones. Fuente conocedoras del club niegan esta operación, pero indican que sí poseen el 49% de esa compañía, pero careciendo de todo control.

ACUERDOS Y FICHAJES PARA UN BALANCE MUY NEGATIVO EN LAS FINANZAS

Asimismo, el club sostiene que esta operación debe tener la luz verde de Goldman Sachs, al poseer el 100% de los derechos de televisión en garantía del crédito de 595 millones concedido al poco de ostentar la presidencia con el fin de reestructurar la deuda. Según las fuentes, el interés de este crédito es muy reducido en comparación con el mercado y en una situación como la que se encuentra el FC Barcelona. Goldman Sachs dio luz verde a cambio de amortizar 125 millones de euros de ese crédito.

Tras los acuerdos publicitarios, como el de Spotify, el Barça ha contenido la tormenta tras afirmar con rotundidad que «la situación es de bancarrota contable», como afirmó Ferran Reverter, director general del club en marzo de 2021. La deuda era entonces descomunal, con un grave problema de tesorería y una masa salarial que se ha ido reduciendo con sonadas salidas, como la de Lionel Messi, entre otros.

Asimismo, ha renovado y fichado como si no hubiera un mañana, entre ellos Raphinha (70 millones), Lewandowski (50 millones), así como la renovación de Ousmane Dembélé, entre otros. «Es posible que el esfuerzo económico del club esté más que al límite», sostienen fuentes conocedoras de las finanzas del Barça, pero tendrá que ser aún superior para abonar con ingresos la deuda de la remodelación del estadio, estimada en 1.500 millones. Y es que, mientras el dinero sale de la caja, los ingresos han sido de apenas 25,5 millones, con un balance negativo de 94,5 millones. A este problema se suma la deuda, que ha obligado a desistir de fichajes.