lunes, 26 septiembre 2022 7:19

La falsa fecha de caducidad del plan de sostenibilidad de Danone

Las empresas del sector de la alimentación se encuentran entre las compañías que antes se lanzaron a idear y plasmar sus planes de sostenibilidad. Sobre todo, centrando el foco en problemas como el reciclaje de la gran cantidad de plásticos que produce esta industria, como es el caso de Danone.

Sin embargo, como en todos los sectores, unas empresas aprueban con más nota que otras con respecto al ámbito de la sostenibilidad y el respeto al medio ambiente. Así, entre las compañías que ha tenido que retrasar en más ocasiones sus planes de sostenibilidad, alargando más y más los plazos para llegar a las metas y posponiendo sus objetivos medioambientales, se encuentra Danone.

La alimentación es uno de las áreas industriales que más se posiciona en el centro de mira del plano de la sostenibilidad y el reciclaje de plásticos. Sin embargo, es uno de los sectores que más asignaturas pendientes presenta en este ámbito. El motivo es que gran parte de las empresas de este sector, más de la mitad, han fracasado en los planes que han prometido, mientras que el resto no han vuelto a ofrecer datos acerca de este tema.

DANONE, LA POSTERGACIÓN SOSTENIBLE

Una de las principales medidas que toman las compañías del sector de la alimentación que no han llegado a cumplir sus planes de sostenibilidad son no volver a pronunciarse acerca de este asunto o postergar la fecha final para el cumplimiento de estas medidas. En concreto, este último caso es el que más encaja con la situación actual de Danone y sus planes de sostenibilidad.

De esta forma, en torno al 2018 fue cuando Danone inició su planteamiento de sostenibilidad, que consistía en una promesa de que el 50% de los plásticos que utilizaría la compañía serian reciclados para el año 2019.

en el 2019, la empresa Danone decidía hacer un reajuste en sus previsiones y la propuesta de plástico reciclado de la compañía se reducía a un 20%-30%

Sin embargo, nada más lejos de la realidad, ya que, finalmente, Danone no logró llegar a cubrir el cupo, ni a alcanzar las metas propuestas en su informe para el 2019. Así, la empresa Danone tuvo que optar por la postergación y volver a retrasar sus proyectos respetuosos con el medio ambiente. Por lo que su objetivo de reducir el peso de sus envases y sus emisiones de CO2 pasaron de forma temporal a un segundo plano, y la compañía redujo su optimismo con respecto a esta meta.

Así, ya en el 2019, la empresa Danone decidía hacer un reajuste en sus previsiones y la propuesta de plástico reciclado de la compañía se reducía a un 20%-30%, además de que se ampliaba el plazo para la consecución de este objetivo, que pasaba a 2011. No obstante, nuevamente la firma Danone volvía a incumplir sus promesas, ya que nuevamente no alcanzaba el ritmo sostenible que se había marcado.

LOS PLANES SOSTENIBLES SE APLAZAN

De esta forma, en 2020, Danone solo ha cumplido con su propuesta de lograr que un 20% del plástico que utilizaba era reciclado. Una situación que llevó a la compañía de nuevo a ampliar el plazo y a postergar su proyecto sostenible hasta el 2025.

para 2025, Danone ha vuelto a imponerse los resultados que ya se propuso en 2019, PARA lograr que el 50% del plástico con el que trabaja sea de origen reciclado

Aunque, este aún no se corresponde con el informe final de la empresa, debido a que nuevamente ha cambiado sus previsiones y, ahora, para 2025 ha vuelto a imponerse los resultados que ya se propuso en 2019, es decir, lograr que el 50% del plástico con el que trabaja sea de origen reciclado.

Danone ha sido una de las compañías que ha postergado sus planes de sostenibilidad, pero tampoco es la única porque la mayor parte de las empresas del sector de la alimentación han establecido sus planes para el 2025 también.

GREENWASHING, A LA ORDEN DEL DÍA

Además, según investigaciones que la Unión Europea realizó durante el 2021, grandes partes de las informaciones de las empresas acerca de sus planes de sostenibilidad no son ciertas o están exageradas. Por lo que en muchas de estas promesas se puede percibir más una estrategia de marketing dirigido a causar una ilusión de sostenibilidad, que no es tan cercana a la realidad, antes que unos mejores reales para proteger los ecosistemas de los plásticos.

Así, el Greenwashing, que se trata de estrategia de marketing verde que tiene el objetivo de mostrar una imagen ilusoria acerca de una responsabilidad ecológica, se encuentra al día en las compañías del sector de la alimentación.

El principal motivo es que solo dos de cada tres promesas empresariales de este sector se cumplen, por lo que aún queda mucho camino para que algunas compañías se comprometan plenamente con contaminar menos y por apostar por el reciclaje del plástico de sus envases.


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