viernes, 30 septiembre 2022 14:59

Bit2me, la pionera española en criptomonedas que se le escapó a los inversores

uniconio Merca2.es

En los últimos dos o tres años parece que todo el mundo habla de bitcoins y criptomonedas en el ecosistema español como si fueran un fenómeno nuevo. Sin embargo, existen proyectos emprendedores surgidos en nuestro país que llevan mucho más tiempo enfocados en estas criptodivisas. Es el caso de Bit2Me.

Corría el año 2014. El emprendedor Andrei Manuel había lanzado un servicio online pionero llamado Bitphone con el que era posible recargar saldo telefónico con bitcoins en más 55 países. En unos meses se dio cuenta de que los poseedores de estos activos digitales podían tener más necesidades.

«Por aquella época se daba el problema de que cada vez que vendías bitcoins tardabas tres o cuatro días en recibir el dinero, porque no había ninguna plataforma en España y en Europa, solo alguna muy dudosa. Entonces pensé en hacer un ‘business model’ de comprar cajeros y ponerlos en las ciudades importantes de España», cuenta Manuel para Merca2.

UNA MALA IDEA QUE DERIVÓ EN UNA BUENA

Andrei se hizo con el primer cajero, que le costó 6.500 euros. Pero la decisión de la adquisición no tardó en atragantársele. A los dos días se encontró un mensaje que tiró por tierra su idea. «Leí en un foro un anuncio que decía: ‘Bit2me. Convierte por arte de magia tus bitcoins a euros en más de 11.000 cajeros. Ese anuncio lo había puesto Leif Ferreira, que había ‘hackeado’ la red HalCash».

Según cuenta Andrei, esto permitía «poder vender 20 euros en bitcoins a través de una app muy chorra y cogerlos en los cajeros en cash. Era como una explosión a nivel mundial porque nadie había hecho eso. Ahí me di cuenta que este cabrón había matado mi negocio».

Sin embargo, en lugar de competir con Ferreira decidió ponerse en contacto con él para proponerle que colaboraran. Le sugirió que sus ingentes usuarios de Bitphone y sus conocimientos de negocio y operaciones podrían complementarse muy bien con las habilidades técnicas de Leif. Le pidió verse en Alicante. Ambos vivían en Levante por aquella época. Este encuentro fue el germen de lo que hoy es BitMe.

La startup española nació en el sótano de la casa que Ferreira tenía alquilada en Gran Alacant (Alicante), donde ambos empezaron a trabajar juntos sin conocerse de nada.

LOS TENTÁCULOS DE BIT2ME

Como ocurre con muchas startups dedicadas al ámbito de la Web3 y el blockchain, explicar lo que hace hoy en día Bit2Me no resulta nada sencillo. Manuel lo ha hace con la siguiente frase: «Bit2Me es una suite de productos enfocados en la industria blockchain y fintech que cubre todas las tipologías de usuarios».

Desde su punto de vista, esta ubicuidad les ha hecho «estar donde estamos hoy». Cuentan con un wallet «muy sencillo» que permite comprar, vender e intercambiar criptomonedas y que está dirigido a los usuarios más novatos y una tarjeta de débito para gastar las cripto. También tienen una una academia gratuita llamada Bit2Me Academy, que durante el año pasado atrajo a 4 millones de alumnos.

Para los usuarios más avanzados o con ciertos conocimientos en cripto disponen de un exchange que podría equipararse con Binance o Kraken. Su creación fue precisamente para que sus usuarios más experimentados no se les fueran a estos servicios.

PRODUCTOS PARA NEGOCIOS

Además, apuntan al B2B, ofreciendo tres productos distintos a las empresas. Bit2Me Launchpad es su plataforma para encontrar financiación, que ya han usado para su propia ICO y para la ICO del token B3X de Bnext. Por la intermediación se llevan un fee fijo del 10%.

La segunda herramienta para empresas sería una criptoAPI. «Hemos ‘APIficado’ toda nuestra infraestructura del wallet y damos la posibilidad a bancos y neobancos de comprar y vender criptomonedas», destaca Manuel. «Así, si algún día quieren hacerlo no tienen que desarrollarlo. Se enchufan a un proveedor de liquidez de wallet y de custodia como nosotros y ya puede ofrecerlo».

La tercera propuesta B2B de Bit2Me es un departamento OTC, que actualmente representa el 17% de los ingresos de la compañía. A través de él ponen en contacto a pequeños, medianos y grandes compradores, a corporates con gente que quiere vender criptomonedas y se llevan un pequeño fee. «¿Por qué lo hemos creado? Si pones a la venta una cripto en el exchange te sube un poquito el precio, pero si lo haces fuera del mercado pactas un precio y ningún motor de trading te va a elevar la cantidad», explica el emprendedor.

Desde sus comienzos el perfil de usuarios de Bit2Me han sido inversores en cripto novatos, pero poco a poco van notando como hay mucho interés de las pymes. «Notamos que hay muchas pequeñas y medianas empresas que están destinando el 1, 2 o 3% de su cash-flow a invertirlo en criptomonedas».

EL BANCO DE ESPAÑA Y CADA DÍA EL DE MÁS GENTE

Bit2Me puede presumir de ser la primera empresa en ser añadida por el Banco de España en su registro para proveedores cripto.

«Fuimos los primeros en solicitar esto y la verdad es que nos destriparon, literalmente. Pero bien, porque al final hemos logrado ser la primera plataforma del mundo que ha conseguido los dos registros: el de custodia y el de compraventa e intercambio», apostilla Andrei.

Este reconocimiento ha tenido una consencuencia bastante curiosa para la startup de origen levantino. «Gracias a esto los bancos se han abierto por fin a la posibilidad de que Bit2Me tenga una cuenta bancaria corporate. Parece ridículo, pero en España tras 8 años no teníamos una cuenta bancaria a nuestro nombre para pagar nóminas y cosas así», confiesa el emprendedor.

MIRANDO HACIA LATINOAMÉRICA

Los dos años de COVID-19 no han hecho mella en esta empresa emergente, sino todo lo contrario. «Hemos crecido muchísimo. Cuando empezó la pandemia creo que éramos solo 25 y después de un año éramos 100».

A finales de 2020 Bit2Me cerró una ronda de financiación de 1 millón de euros con el fondo Inveready, que le permitió expandirse geográficamente. Tras probar y volver a probar todo lo que les ha funcionado bien en España, la startup ha comenzado a replicar el modelo en Latinoamérica.

En este momento Bit2Me cuenta con usuarios de 102 países, aunque según reconoce su co-fundador, estos «han llegado de manera orgánica, no hemos hecho nada de publicidad para conseguirlos».

En España la compañía cuenta con un equipo de 250 personas. Además, la empresa tiene presencia física en Brasil, donde recientemente han contratado a una veintena de empleados. Esta unidad está liderada por el ex Country Manager de Binance.

LA ICO

El año pasado Bit2Me cerró su ICO (Initial Coin Offering u Oferta Inicial de Criptomonedas), obteniendo 20 millones de euros. En su última fase, recaudó 17,5 millones de euros en menos de 3 minutos mediante su token B2M. El resto, 2,5 millones, los había obtenido en una venta privada previa.

Hasta la fecha una operación de este tipo no había recaudado tanto capital en España y, menos, en tan poco tiempo. Gran parte de este éxito puede deberse a su gran comunidad de usuarios, que hace un año rondaba los 300.000 (hoy en día la cifra se ha duplicado). Según señala el co-fundador 11.000 personas participaron en la ICO y otras 34.000 se quedaron a las puertas «porque le habíamos dicho a la CNMV que el máximo eran 20 millones de euros y tuvimos que pararlo».

A nivel empresa la oferta «fue una experiencia que nos hizo aprender a todos mucho. Nos dimos cuenta de que si nos enfocamos en trabajar en equipo se pueden conseguir grandes cosas, porque lo logramos, además, en solo tres meses», comparte Manuel.

El co-founder también revela que esta operación surgió porque se dieron cuenta de que no había forma de «levantar dinero de manera tradicional en España», ya que «nadie» entendía lo que querían hacer y «todos los fondos nos habían mandado a paseo». «Por eso decidimos hacerlo a nuestra manera y como lo hace nuestra industria».

Andrei explica que las reticencias del venture capital eran por el amplio abanico de productos que ofrece la startup. «Nos decían que nos centráramos solo en comprar y vender y luego ya veríamos», señala. Pese a estas trabas Bit2Me cuenta con el apoyo de uno de los inversores más veteranos en el ecosistema español como es Rodolfo Carpintier.

LA REGULACIÓN

Desde Bit2Me son partidarios de que las criptomonedas adopten un enfoque más legal. Son pro-regulación tanto en España, como en Europa.

«Creo que la regulación es el paso hacia la máxima adopción. Muchas personas tienen miedo de involucrarse en este sector porque no está regulado. Nosotros estamos abiertos a hablar siempre con la CNMV y lo estamos haciendo con el Banco de España, con la Policía, con Europol… Siempre estamos en contacto con estos organismos», subraya Manuel.

En este sentido, una de las últimas novedades de la compañía ha sido el inicio de un acuerdo con la Oficina de Recuperación y Gestión de Activos (ORGA), en colaboración con la Unidad Central de Ciberdelincuencia de la Comisaría General de Policía Judicial de Policía Nacional, para transformar bitcoins decomisados en euros, en el marco de un procedimiento judicial penal.

Esto abre la puerta a la startup para actuar como proveedor en este tipo de operaciones. Además, permite ‘limpiar’ el ecosistema de malos actores y recompensar económicamente a las víctimas de estos delitos.

EL FUTURO Y CAMBIAR EL PASADO

El año pasado Bit2Me movió unos 1.200 millones de euros y facturó 14 millones de euros. Este 2022 esperan doblar tanto el volumen como el beneficio. Su objetivo es expandirse por Latinoamérica y Europa y ser «el Coinbase de habla hispana».

Ser unicornio no está entre sus principales metas. «Sinceramente no es nada importante. A mi no me quita el sueño. Yo y mi equipo trabajamos para poder crecer como empresa año, para poder pagar las nóminas que tenemos y para hacer a España referente mundial en criptomonedas».

Andrei Manuel reconoce que el camino para Bit2Me no ha sido fácil «por todas las putadas que nos hicieron», pero asegura que no cambiaría el haber montado la compañía aquí. «Aunque soy extranjero este país me lo ha dado todo. Mis hijos han nacido en España. Cuando no teníamos un sueldo iban al médico gratis con el seguro. Lo único que cambiaría sería la relación con los bancos y los reguladores. Me acercaría más de lo que nos hemos acercado a ellos», concluye.


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