domingo, 3 julio 2022 11:35

Lujos y miserias de vivir en un ático en Madrid

A cualquiera que haya mirado un poco el mercado de obra nueva alguna vez le habrá picado la curiosidad los áticos. Y no es para menos, ya que se trata del tipo de vivienda que suele considerarse como la “joya” de cualquier edificio.

Los áticos son las viviendas más perseguidas y deseadas y en la mayoría de los casos las primeras que se venden, ya que aportan un cierto toque de exclusividad. Los áticos ofrecen innumerables pros, pero también tienen sus contras. En este artículo vamos a desarrollar los lujos y las miserias de vivir en un ático. Adquirir un ático frente a otro piso, de las mismas características y metros cuadrados de la misma promoción, es un 23% de media más caro en España. En concreto en Madrid, el coste para adquirir un ático supera los 4.000 euros por metro cuadrado.

Vivir en un ático, como hemos dicho, tiene numerosas ventajas. Por eso son, junto a los bajos con jardín, los inmuebles que normalmente antes se venden cuando la promoción comienza su comercialización. Entre los aspectos más a favor de la última planta de un edificio se encuentra el hecho de que ofrecen las mejores vistas del mismo. La ventaja de ser el piso más alto de un edificio es que no debería haber obstáculos. De esta manera, generalmente los áticos ofrecen mejores vistas que otras viviendas a menos plantas.

Además, aportan mucha luminosidad. La ventaja de estar en la planta más alta también se refleja en el hecho de ser la vivienda que goza de más luz natural durante el día. Esa luz proporciona sensación de que las habitaciones son más grandes, facilita la decoración y disminuye el uso de iluminación artificial. Otra ventaja de los áticos es que suelen estar abiertos al exterior mediante grandes cristaleras y terrazas, algo que favorece ese mayor luminosidad de la que hablamos.

Mayor vida al aire libre es otro de sus puntos a favor. No todos los áticos disponen de terraza, aunque es muy habitual que sí la tengan o, incluso, tengan varias. Lo preferible es que la terraza tenga acceso desde el salón de la vivienda. Gracias a esta zona exterior privada, los inquilinos pueden disfrutar de mucho tiempo al aire libre y crear un agradable espacio con plantas, tumbonas, hamacas, etc.

LOS ÁTICOS son inmuebles codiciados y fáciles de vender. Como inversión, el mejor piso ES un ático.

Los áticos ofrecen mayor intimidad y privacidad. A pesar de que muchos bajos disfrutan también de terraza o jardín, la ventaja del ático es que su espacio exterior ofrece intimidad y privacidad, algo que no ocurre en la planta baja. Solo el vecino de otro edificio de altura similar puede reducir la privacidad de un ático, algo que se evita fácilmente con plantas, por ejemplo. En la terraza de un ático es mucho más fácil estar a salvo de miradas indiscretas, algo que es un privilegio en una gran ciudad como Madrid. No tener vecinos encima permite que los áticos sean viviendas más silenciosas, algo que suele acentuarse porque en los pisos más altos hay también menos vecinos por rellano. Además, al estar más lejos del suelo, el ruido provocado por la calle llega amortiguado.

Los áticos son escasos en las ciudades, por lo que se convierten en un activo exclusivo. Tener un ático da un cierto toque de distinción, algo que gusta a muchos propietarios. Por lo mismo que decíamos que los áticos son un activo exclusivo, podemos decir que son una gran inversión. Su escasa oferta mantiene siempre al alza su demanda, por lo que son inmuebles codiciados y fáciles de vender. Como inversión, el mejor piso sería un ático.

Principales desventajas de los áticos

Pero los áticos no solo tienen ventajas, también algunos inconvenientes que debes conocer antes de dar el paso de vivir en una vivienda de estas características. Son un producto caro y de fuerte demanda. El precio de los áticos es entre un 30 y 40% más elevado que el de otros pisos. Por otro lado, su fuerte demanda hace que resulten complicados de comprar, ya que son las primeras unidades en venderse sobre plano.

Están muy expuestos a la temperatura exterior. Ser el piso más alto tiene el inconveniente de estar bajo tejado y ser más sensible a los cambios de temperatura. Así, los áticos son más fríos en invierno y más cálidos en verano, por lo que sufren un mayor coste energético, sobre todo si su aislamiento no es el adecuado. Además, el efecto del sol en los elementos de la terraza y en los interiores más iluminados puede causar daños, por lo que es necesario un buen aislante.

Otro inconveniente es la dependencia del ascensor. Vivir en el piso más alto aumenta la dependencia del ascensor o ascensores de la finca. Si la vivienda tiene solo un ascensor es un motivo de preocupación, porque ya no solo sus averías, sino las meras revisiones, te obligarán a subir muchas escaleras.

Por último, pero no menos importante, los áticos pueden tener goteras y filtraciones. Necesitan más mantenimiento. Un ático de obra nueva tiene la tela asfáltica recién puesta, pero hay que recordar que ésta debe renovarse cada 20-25 años, ya que con el tiempo se deteriora y surgen las filtraciones. Además, las terrazas requieren mayor limpieza y mantenimiento debido a su mayor exposición a la intemperie. 


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