Glovo traslada la papeleta de la ‘Ley Rider’ a supermercados y restaurantes

La compañía Delivery Hero parece bien interesada en mirar a otro lado con respecto a los distintos problemas que le está causando la empresa española Glovo, que adquirió en diciembre del año pasado.

Glovo no para de darle quebraderos de cabeza a Delivery Hero, desde que, el 31 diciembre de 2021, decidiera adquirir la compañía española. Debido a que la multinacional alemana de reparto a domicilio, desde la operación de la adquisición, ha perdido 15.000 millones de capitalización de mercado, lo que supone el 66% de su valor en Bolsa. Asimismo, Glovo ha decidido cambiar su modo de facturación para traspasar la responsabilidad legal que tiene con los ‘riders’ hacia los supermercados y cadenas de restauración.

Una operación de compra que se llevó a cabo in extremis, ya que se ejecutó la adquisición durante el día de año nuevo y en un horario cercano a la media noche. En concreto, en esta actuación, Delivery Hero anunció que había comprado un 40% de las acciones de Glovo, que unido al otro 40% que ya poseía, sumaba el 80% de la adquisición de la empresa. De esta forma, Delivery Hero se hizo con el control de Glovo.

Glovo también ha realizado un cambio en su facturación para no ser acusada de incumplir la ‘ley rider’. Lo que supone pasarle la pelota de la responsabilidad legal a sus clientes potenciales, que en este caso son los grandes supermercados y las cadenas de restaurantes. Una estrategia muy peligrosa para Glovo, ya que la consecuencia directa puede ser que estos establecimientos decidan no acarrear con esta responsabilidad y darse de baja en los servicios de reparto de la app.

La factura del ‘rider’ será entregada directamente a la empresa a la que hace el reparto

En concreto, la cuestión del problema reside en que Glovo ya está avisando a las compañías para las que hace entregas de que el servicio de reparto será facturado por los repartidores. Lo que quiere decir que la factura del ‘rider’ será entregada directamente a la empresa a la que hace el reparto. De esta forma, Glovo se lava las manos y le pasa la responsabilidad de la ‘ley rider’ a sus clientes, es decir, a los supermercados y a las cadenas de restauración.

DECLARACIONES CON POLÉMICA DEL CEO DE GLOVO

No obstante, la cosa no queda ahí. Debido a que después de hacerse pública la noticia del cambio de facturación de Glovo para evitar la ‘ley rider’, el CEO de Glovo, Oscar Pierre, ha hecho unas declaraciones hablando de la regulación laboral del sector en España.

En su participación en la sesión ‘Innovación digital y empresa’ de la XXXVII Reunió Cercle d’Economia, Pierre ha hablado de la «falta de perfiles» que sepan resolver problemas tecnológicos muy complejos y, además, ha destacado que todavía hace falta regular laboralmente el sector.

También ha insistido en que el sector todavía no está bien regulado, algo que ha traído a Glovo «mucho ruido», y ha argumentado que las empresas en España, y en Barcelona en particular, compiten contra otras que les llevan cinco años de ventaja a nivel de diálogo con las administraciones de sus países.

Unas declaraciones que avivan aún más la polémica, sobre todo, cuando Glovo ya ha sido acusado, recientemente, por otras compañías de incumplir la ‘ley rider’. Sin olvidar, los malos antecedentes que presenta la empresa con respecto a su relación laboral con los ‘riders’ autónomos.

En 2020, Glovo fue condenada por tener a 68 trabajadores de forma irregular como ‘falsos autónomos’. Asimismo, en 2021, la Audiencia Nacional condenó a Glovo a pagar 50.000 euros de multa por obstruir a la Inspección de Trabajo. Una condena más que se une para sumar a la larga lista de sanciones y polémicas que ya acumula Glovo.

ENTRADA EN VIGOR DE LA ‘LEY RIDER’

La norma promovida por la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, entró en vigor el 12 de agosto. Esta norma, consensuada con los sindicatos y la patronal, recoge varios puntos en favor de los ‘riders’. Lo más importante es que con esta ley se reconoce la relación laboral entre la empresa y sus trabajadores. Esto quiere decir que los ‘riders’ dejarán de ser falsos autónomos y se convertirán en trabajadores por cuenta ajena, con los derechos sociales que esto implica.

Además, la nueva norma también otorga la oportunidad a los ‘riders’ de conocer las reglas de los algoritmos y los sistemas de inteligencia artificial que pueden perjudicar sus condiciones laborales. También podrán consultar el acceso y mantenimiento del empleo y sus perfiles. Esta medida se debe a que, legalmente, todo trabajador tiene derecho a conocer las razones de aquellas decisiones que pueden afectarle.

Antes de la ‘Ley Rider’, ninguna de las plataformas de ‘delivery’ más consumidas, es decir, Glovo, Deliveroo y Uber Eats, tenían implementadas estas medidas. Además, una semana antes de que entrara en vigor, Deliveroo fue la primera compañía que movió ficha y decidió irse del país.