lunes, 23 mayo 2022 18:40

España manda gas a Francia mientras Argelia rebaja un 50% el suministro

El sector gasista español ha comenzado el mes de mayo con una demanda reducida que está provocando que exista un exceso de oferta, permitiendo a los operadores disparar las exportaciones a Europa a través de las interconexiones con Francia en lugar de ampliar el almacenamiento de cara al próximo invierno. Y todo esto se produce en un contexto de reducción del flujo de gas que llega de Argelia, que se ha desplomado un 50% respecto al suministro contabilizado hace justo un año, cuando el gasoducto del Magreb seguía operando con normalidad. 

INAUDITO: A ESPAÑA LE SOBRA GAS

«Se podría decir por lo tanto que en estos momentos a España le sobra el gas», señalan fuentes técnicas del operador del sistema gasista que atribuyen esta situación a la evolución de la climatología y a la correspondiente reducción de la demanda. Algo que parece inaudito teniendo en cuenta la crisis energética que vive Europa y que comenzó antes de la intervención militar rusa en Ucrania, aunque se ha agudizado tras las sanciones occidentales al Kremlin. 

Los más sorprendente de la situación actual es que Argelia ha reducido casi un 50% el suministro de gas a España. El pasado año en el arranque del mes de mayo llegaban a nuestro país 512 GWh diarios de los yacimientos argelinos a través de dos gasoductos, el de Medgaz y el del Magreb, que conectaban con Almería y Tarifa (Cádiz), respectivamente. El pasado octubre las tensiones diplomáticas entre Marruecos y Argelia motivaron el cierre de una de estas dos infraestructuras (la del Magreb), ante lo cual el Gobierno español y las gasistas prometieron ampliar la capacidad de Medgaz.

Sin embargo, no sólo no se ha realizado todavía la ampliación de Medgaz, sino que además el gasoducto tiene un menor flujo ahora que hace un año. En concreto, los datos de Enagás revelan que en el primer lunes de mayo el suministro por esta infraestructura fue de 233,8 GWh/d, frente a los 257,5 contabilizados doce meses antes: 

Fuente: Enagas (primer lunes de mayo de 2022)
Fuente: Enagas (primer lunes de mayo de 2021)

Una reducción que se produce en medio de una crisis entre Argelia y España por el cambio de postura del Palacio de La Moncloa respecto al Sáhara Occidental y en plena negociación de las tarifas con Sonatrach, la estatal argelina propietaria de Medgaz (tiene el 51% del capital) junto al consorcio formado por Naturgy y BlackRock.

Fuentes del sector gasista consultadas por MERCA2 quitan hierro a este desplome del flujo que llega de Argelia y consideran que es normal en un contexto de menor demanda. De hecho esta tendencia se observa desde hace varias semanas y, aunque coincide con el último enfrentamiento entre Argel y Madrid por la reapertura del gasoducto del Magreb en sentido inverso para llevar gas de España a Marruecos, las fuentes aseguran que no hay motivos políticos. 

«SE ESTÁN CUMPLIENDO LoS CONTRATOS Y NINGUNA COMPAÑÍA SE HA QUEJADO DE QUE ARGELIA HAYA CERRADO EL GRIFO POR CUESTIONES POLÍTICAS»

«No hay modificaciones en los contratos y se están cumpliendo, cada mes se puede flexibilizar el flujo en función de la demanda, aunque siempre hay que solicitar un suministro mínimo y al final de año recibir el gas pactado. Y de momento ninguna compañía se ha quejado de que Argelia haya cerrado el grifo por las acciones del Gobierno español apoyando a Marruecos», indican.

Lo cierto es que en estos momentos la demanda nacional de gas es inferior a la registrada en el arranque de mayo de 2021, con una reducción del 20% que permite que haya sobreoferta. ¿Y qué hacen los operadores con este exceso? Mandarlo a Europa a través de las interconexiones de Larrau e Irún.

ESPAÑA NO AUMENTA LAS RESERVAS

En estos momentos están saliendo unos 200 GW/h diarios a Francia, que aunque dispone de una gran capacidad de centrales nucleares para producir energía eléctrica carece de las plantas regasificadoras que tiene España y, por lo tanto, es muy dependiente del gas ruso. 

El problema de esta estrategia es que los responsables del sistema energético español están eludiendo su responsabilidad a la hora de garantizar que los niveles de almacenamiento de gas permitan cumplir con los requisitos que va a imponer Europa para no tener problemas de suministro el próximo invierno. En estos momentos los ministros de Energía del Viejo Continente negocian implantar un porcentaje mínimo de entre el 80% y el 90%, una cifra que España está lejos de conseguir y que podría alcanzar aprovechando la actual coyuntura.

«SE ESTÁ PRIMANDO EL HACER CAJA SIN PENSAR QUE EN POCOS MESES BRUSELAS NOS PEDIRÁ ELEVAR EL GAS ALMACENADO. ES COMO LA FÁBULA DE LA CIGARRA Y LA HORMIGA»

«No tiene sentido exportar gas a Francia mientras nuestras reservas no alcanzan ni siquiera el 70%, exceptuando, claro está, el económico. En estos momentos se está primando el hacer caja sin pensar que dentro de pocos meses Bruselas nos pedirá elevar el gas almacenado. Es como en la fábula de la cigarra y la hormiga, cuando llega la primavera hay que llenar la despensa para no pasar hambre y frío en invierno«, señalan fuentes de una consultora que asesora a varias empresas del Ibex.

A este respecto hay que señalar que la propia ministra de Transición Ecológica (y vicepresidenta tercera), Teresa Ribera, está pidiendo a sus homólogos europeos que permitan a España tener un nivel de reservas de gas inferiores por la denominada «excepcionalidad ibérica», argumentando además que la menor dependencia del gas ruso y el suministro argelino blindan a nuestro país de cara al próximo invierno. 

EL ENÉSIMO INCENDIO DE RIBERA

Sin embargo en Bruselas no se fían, sobre todo después de que haya sido precisamente un correo electrónico de Ribera el que haya provocado un nuevo enfrentamiento con Sonatrach, que amenaza con cerrar el grifo a España si decide enviar gas argelino a Marruecos a través del gasoducto del Magreb, que se va a abrir en sentido inverso. La condición para mantener el flujo es que se certifique que el gas que llegará a Rabat desde España se ha comprado en el exterior (GNL) y que procede de las plantas regasificadoras españolas.

tres cuartas partes del gas que consume españa es gnl, comprado en el exterior (eeuu) y que es un 40% más caro que el que llega de argelia

Finalmente, otra de las cuestiones que es muy importante pero que pasa desapercibida entre el gran público es que en estos momentos aproximadamente tres cuartas partes del gas que consume España es GNL, comprado en el exterior (fundamentalmente en EEUU) y que es un 40% más caro que el que llega por gasoductos. Preguntados sobre esta cuestión, fuentes del sector indican que es por una cuestión de flexibilidad, ya que es más fácil ajustar oferta y demanda puntual con el Gas Natural Licuado. 

Esto es cierto, pero entonces habría que plantearse si el Gobierno y las operadoras dijeron la verdad cuando prometieron que una parte importante del gas argelino que dejaría de llegar por el gasoducto del Magreb lo obtendríamos a través del Medgaz. Porque lo que sucede ahora es que llega la mitad de este hidrocarburo del norte de África y que compramos a precio de oro el GNL mientras se reduce la demanda nacional.


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