martes, 16 agosto 2022 11:40

Ana Botín (Banco Santander) abandera las políticas sociales contra la crisis

La situación derivada de la invasión de Ucrania por Rusia preocupa. Según la presidenta de Banco Santander Ana Botín, el Viejo Continente será el que afronte un contexto económico más complejo en este marco geopolítico y, por ello, recalcó hay que paliar los efectos negativos en familias y empresas. Botín hizo énfasis en la protección de los más débiles en el discurso que pronunció ante los accionistas de la entidad. La banquera puso deberes a los bancos centrales y remarcó la necesidad de aplicar políticas fiscales.

ANÁLISIS DEL IMPACTO

Banco Santander ha hecho un análisis del impacto de esta invasión para la entidad  -y para los mercados en los que operan- bajo el supuesto de que no habrá una mayor escalada y que la invasión se limitará a Ucrania.  «Europa se verá muy afectada», dijo Botín, quien tuvo un mensaje global: es necesaria una salida social a complicada situación que se vive derivada de la invasión de Ucrania por Rusia.  «En Europa, que será la más afectada, las políticas públicas deben centrarse además de en mitigar los efectos negativos en familias y empresas, en el crecimiento sostenible y la competitividad», indicó. Por ello, «debemos aprovechar al máximo y lo antes posible los fondos europeos, y promover la inversión y el crecimiento de las empresas a través de un mercado de capitales europeo más sólido y un sistema bancario europeo realmente integrado», apuntó la máxima responsable de la entidad.

EL CASO DE ESPAÑA y BANCO SANTANDER

La alocución de Botín fue al detalle en el caso de España.  «En España es esencial que, además de proteger a las empresas y a las familias, especialmente a las pymes y a los más vulnerables, para mitigar el impacto de esta invasión se genere confianza para impulsar la inversión privada, motor clave del crecimiento y generación de empleo, con el impulso de los fondos europeos».

Este fue el mensaje general de Botín, que informó de que «la exposición crediticia (y no hay otros riesgos directos) de Santander en Rusia y Ucrania es de apenas 80 millones de euros». «Cumplimos con todas las restricciones y sanciones impuestas a Rusia por la Unión Europea, Reino Unido y Estados Unidos; y seguiremos observando estos requerimientos a medida que la situación evolucione».

SIN PAÑOS CALIENTES

La presidenta de Banco Santander no quiso poner paños calientes sobre la situación. Por ello, indicó que «no debemos minimizar el efecto indirecto que la invasión va a tener: una mayor inflación, un menor crecimiento económico, especialmente en Europa, e impactos que van más allá del fuerte aumento de los precios de la energía». Insistió en que «para conseguir reducir la dependencia de la Unión Europea al petróleo y gas rusos, entre otras iniciativas, está el que las entidades financieras podamos financiar la transición energética y para ello se requiere que las autoridades definan cuanto antes qué préstamos son compatibles con nuestros objetivos de descarbonización». «Primero la pandemia y, ahora, la invasión de Ucrania han puesto de manifiesto la necesidad de reducir la dependencia de Europa y España de sectores estratégicos», manifestó.

PUNTOS RELEVANTES DADOS POR EL SANTANDER

Después se detuvo en otros puntos relevantes. «Rusia es también un importante productor de aluminio, níquel y paladio. Las interrupciones del suministro de estos productos podrían agravar a medio plazo la crisis del sector de la automoción y la crisis energética». Agrego que «además, Rusia y Ucrania son los principales exportadores de cereales y fertilizantes, por lo que la guerra está incrementando los precios de los alimentos y otras materias primas agrícolas a nivel mundial».

La banquera  hizo hincapié en un punto que preocupa a todo los gobierno, a los ciudadanos y las empresas: el aumento de la inflación. «Una inflación significativa afectará a todas las economías». Por este motivo, Botín consideró que «los bancos centrales tienen que definir sus políticas monetarias considerando un escenario de mayor inflación y, al mismo tiempo, el riesgo de un menor crecimiento económico». «No es una tarea fácil y requerirá un mayor protagonismo de las políticas fiscales para controlar los desequilibrios que traerá consigo la guerra». Afirmó la número uno de banco Santander.

EL ESCENARIO QUE PREVÉ BANCO SANTANDER

Ana Botín apuntó que el escenario a medio plazo dependerá de la duración de la invasión, su intensidad y las políticas adoptadas para mitigar su impacto». «Sin embargo, nuestro escenario central es el de un crecimiento a un ritmo más lento de lo esperado a principios de año».« Este escenario se basa en el actual consenso macro que contempla un crecimiento más bajo de lo previsto en Europa (impacto de aproximadamente 1-1,5 puntos porcentuales menos en crecimiento del PIB), un menor impacto en el crecimiento de Estados Unidos (con un crecimiento del PIB de 0,25-0,5 puntos porcentuales menos) y un efecto entre neutral y ligeramente positivo en las economías latinoamericanas».

PAYOUT PARA LOS ACCIONISTAS DE BANCO SANTANDER

El objetivo del banco para 2022  es dedicar el 40 % del beneficio ordinario al reparto de diviviendos, lo que  incluirá recompras de acciones que se prevé representen alrededor de la mitad del payout.

Más allá de 2022, «aspiramos a aumentar la remuneración al accionista por encima del 40% de nuestro beneficio ordinario, con alrededor de la mitad a través de recompras de acciones y con un dividendo en efectivo por acción creciente, mientras mantenemos una ratio de capital CET1 fully loaded del 12%», dijo Botín.

Los accionistas aprobaron la aprobación de un dividendo en efectivo bruto de 5,15 céntimos de euro por cada acción, pagadero a partir del 2 de mayo de 2022, como parte de la retribución complementaria con cargo al ejercicio 2021. Esto se complementa con una segunda recompra de acciones, ya iniciada, por valor de 865 millones de euros.


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