lunes, 28 noviembre 2022 23:28

DIGI, cuando ir por libre no siempre es buena idea

Tal y como adelantábamos en Merca2, DIGI podría ser la última bala de una Vodafone preocupada por la fusión de Más Móvil y Orange. Los datos de DIGI convienen, sin duda. La operadora crece, y mucho. ¿Pero y su funcionamiento? ¿Cuál es la respuesta de sus clientes? ¿Qué estaría adquiriendo Vodafone?

DIGI es una tele operadora low cost rumana, fundamentalmente dirigida a un público residencial y poco exigente en las prestaciones, y de ahí, radica un éxito, innegable. Su crecimiento es notable, Pero, ¿qué sucede cuando se requiere de ella un rendimiento? Algunos usuarios han reportado problemas.

ATENCIÓN AL CLIENTE, ROUTERS, VELOCIDAD, IPS COMPARTIDAS

La principal queja de los críticos que contratan DIGI es una atención al cliente nula, incapaz y en muchas ocasiones, inexistente. Problema agravado cuando este servicio es requerido casi obligatoriamente para tener sus servicios, o cancelarlos.

En primer lugar, porque la instalación del router, al usar la red Movistar, es en dos pasos. Primero con el técnico de unos y luego con el de otros, y a veces las quejas aseguran que el proceso es lento, muy lento.

El segundo problema sería que, ahora existe la posibilidad antes negada de usar tu router propio, siempre y cuando escribas un mail para conseguir las claves que lo hacen posible, te puede tocar un router peor que otro. Es cuestión de suerte.

Con DIGI puedes tener hasta 7 modelos de routers diferentes, dependiendo del stock, y algunos son mejores y otros no. Si no estás conforme, te tocaría llamar, mil veces.

Además, por defecto, funcionan con CGNAT. ¿Qué es esto? Que compartes tu IP, tu dirección, con 30 personas. Esto puede acarrear problemas en plataformas de video o videojuegos, e incluso implicarte en actividades delictivas de terceros, aunque la justicia no acepta esto como prueba.

Pero, si lo sabes, y además lo quieres evitar, cuesta un euro al mes. Y aun pagando, existen usuarios que aseguran que han vuelto al CG NAT cuando se han despistado. Algunos aseguran que han tenido problemas al entrar al XboX Game Pass o Netflix y han dejado la compañía.

DIGI ha subido el límite de velocidad que garantiza, (250 Mb simétricos), por encima de muchas empresas de la competencia.

Otro de los problemas son los visionados de contenidos con calidad. Es una queja constante. Se cree que  DIGI usa Bequant. Un acelerador TCP que discrimina el tipo de tráfico y capa automáticamente los servicios que necesitan más velocidad y volumen de datos, tales como el streaming de video y las descargas. De esta manera, a veces los videos de YouTube se podrían ver a trompicones y a no a más de 480p para algunos usuarios.

Pero esto, entraría en su política: “3.2. DIGI podrá adoptar medidas razonables de gestión de tráfico, tales como técnicas de compresión, de optimización de contenidos, u otras, con el objetivo de disminuir el tiempo de carga de los contenidos, mejorar la calidad global de la transmisión, y hacer más eficiente el uso de los recursos de red”.

También son habituales los que han afirmado durante la vida de la compañía una bajada de velocidad a determinadas horas puntas, que podría responder a la conexión con las centrales de fibra de Telefónica que recoge el tráfico de clientes de fibra indirecta.

LA LETRA PEQUEÑA DE LAS OPERADORAS

Es habitual, no es la única, las teleoperadoras no aseguran la velocidad que venden. Es una práctica común, y de letra pequeña. En septiembre de 2021 DIGI firmaba por contrato una velocidad mínima muy inferior a la fijada por el resto de operadoras, garantizando por contrato solo el 50% de los 300 Mb. 

Este compromiso es una obligación legal que permite al cliente reclamar si repetidamente su velocidad se sitúa por debajo. Ahora han subido el límite de ese compromiso a 250 Mb simétricos, por encima de muchas empresas de la competencia. Algo es algo. Sin duda suficiente para el grueso de sus clientes de tarifas más bajas.

Por si fuera poco, la cancelación, a causa del supuesto déficit en atención al cliente, sería lenta o imposible, de modo que muchos usuarios aseguran que han visto como, aún con la línea cancelada y portada a otro operador, se seguía cobrando la tarifa, cuyo importe sería devuelto a posteriori. No hay permanencia, es cierto, y eso es una ventaja.

Sumado a todo esto, encontramos críticas a la imposibilidad de hacer desvíos de llamadas de fijos a móvil, mala calidad de audio en algunas llamadas y mala cobertura.

Muchos de estas carencias podrían aliviarse con el nuevo Wifi 6, que poco a poco ofrecen en sus routers más modernos. O quizá, precisamente, la infraestructura de Vodafone haría un tándem perfecto que solucionaría varios de estos problemas.

DIGI VUELA LIBRE

Los datos de crecimiento de DIGI son claros, crece, y mucho. Y no solo en España. En enero vendió sus líneas en Hungría por 625, millones. Tenía 2,5 millones, el comprador fue la operadora 4ig.

En territorio nacional cuenta con 3 millones de usuarios, número superior al que contaba en Hungría. Esto podría darnos un precio orientativo similar para la posible compra de Vodafone en torno a los 650-700 millones.

Además, la compañía rumana ha multiplicado por casi tres su deuda financiera con bancos españoles. 33 millones. También ha firmado un acuerdo mayorista con Telefónica hasta 2026. Lo que parece indicar que pretende continuar por libre.

Hacia el oeste, la empresa ha iniciado su proceso de expansión en Portugal. En la subasta de espectro 5G, DIGI se adjudicó frecuencias por un total de 67,34 millones de euros. ¿Venderían en España como en Hungría y se mudarían a Portugal?

LAS IPS SE ACABARON Y POR ESO LAS COMPARTES

Imagina que hubiera un número determinado para los DNI del mundo. En concreto 4 294 967 296. Eso es la IPV4, y los números hace tiempo que se han acabado. Por eso servicios como DIGI hacen que compartas tu IP y te cobran si quieres una única.

ipv6 Merca2.es
Fuente Google

El IPV6 cubriría 340 sextillones de dispositivos. Pero se creó en 1998 sin retrocompatiblidad. Si usas Ipv6, adiós a la Ipv4. Y ese es el problema, la adopción. En España, es casi inexistente. Y en el resto del mundo muy lenta. Además, es menos segura a los ataques.


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