sábado, 2 julio 2022 7:01

Estrellas Michelín, sin producto por la huelga de transporte

No tenemos anchoas del cantábrico ni sardinas“. Con esta respuesta se quedó Samuel cuando fue a asistir a un conocido local de restauración con estrella Michelín. Y es que, la flota pesquera de bajura se ha quedado en el puerto ante los altos precios del combustible y la incapacidad de transportar los productos desde las lonjas.

La flota lleva dos semanas sin salir a faenar“, han asegurado fuentes de la Cofradía de Pescadores de Nuestra Señora del Puerto, ubicada en la capital de la anchoa, Santoña (Santander). “El pescado no tiene salida en este momento”, han señalado desde esta asociación.

Y es que, sin transporte no hay posibilidad alguna de llevarlo a los restaurantes que ofrecen estos productos selectos a sus comensales. La anchoa no es el único pescado que se encuentra fuera de los menús de la alta cocina. Tampoco hay jurel ni bocarte ni sardinas. “A partir del lunes podrán volver al mar“, han apuntado desde la Cofradía.

LOS PESCADORES DE ANCHOA, PARADOS HASTA EL LUNES

Sin embargo, están aún a la espera de los transportistas, que han bloqueado por completo la cornisa cantábrica. No hay salida tampoco de otros productos y envases desde esa zona, motivo por el que Danone y Nestlé han tenido que parar la producción en varias de sus fábricas.

Trabajamos a medio gas en este momento

También se está viendo afectada la fábrica de Santoña, ya que el pescado que se había ofrecido es de un tamaño inferior al exigido en las líneas. “Lo poco que ha habido de anchoa era muy pequeño y no valía para fábrica“, han indicado las mismas fuentes. La flota espera que bajen los precios de los carburantes ya que salir en esta situación es engordar las pérdidas.

Pescadores de la lonja de Santander
Pescadores de la lonja de Santander

Trabajamos a medio gas en este momento“, según han asegurado fuentes del sector de la restauración a MERCA2. “Tratamos de mantener productos de alta calidad y de temporada, pero no están llegando”, han señalado desde un conocido restaurante ubicado en Castelldefels.

RODABALLO Y SALMONETE, LOS ÚNICOS PESCADOS (Y MÁS BARATOS) DE LAS ESTRELLAS MICHELÍN

Un vistazo rápido a los menús de los principales restaurantes Michelín muestra la ausencia del pescado en la mayor parte de la carta principal. En el Abac, por ejemplo, se ofrecen almejas y mejillones, gamba roja, calamar y salmonete. Una situación parecida ocurre en el Lasarte de la Ciudad Condal, con carabineros, crustáceos y calamar entre sus entrantes, mientras que en el plato se sirve el salmonete de roca, rodaballo y pez rey.

En cuanto a la carne, los cocineros ofertan cordero y la selecta carne de wagyu. La carne de Kobe certificada, prohibitiva para la mayoría de los comensales, se ha encarecido en más de un 12% en la mayoría de tiendas de importación, alcanzando los 450 euros por kilo. La falta de pescado en el menú también comienza a hacer estragos en la capital. El lujoso Quimbaya, en Madrid, no ofrece pescado en su menú, pero sí langostinos, vieiras y bogavante.

PESCADO CONGELADO Y APENAS ALGO DE FRESCO A BUEN PRECIO PARA EL CONSUMIDOR DE A PIE

En Mercabarna, principal mercado al que acuden las estrellas Michelín, la afectación de la huelga es muy significativa. La actividad ha perdido 20 puntos respecto a los días previos de la huelga de transportistas, mientras la flota de bajura del Delta del Ebro y la de Barcelona trabaja a un ritmo muy inferior debido a los altos costes del combustible.

El consumidor de a pie también está afectado por esta situación. “Pescado apenas queda y todo es congelado“, afirman en un céntrico establecimiento con numerosas paradas. El precio del producto disponible es sensiblemente más alto que hace unas semanas. El calamar descongelado se oferta a 13 euros el kilo frente a los poco más de seis euros de enero. La sardina se sitúa ya en los 13 euros por kilo, frente a los 2,5 euros que se han pagado en la lonja de Vigo.

Entre los pescados de esta lonja, que permanece activa, destacan los altos precios del besugo, a más de 42 euros por kilo, y la dorada, que se ha disparado desde los tres a los 8 euros en apenas unos minutos. El salmonete de roca, el más ofertado entre las estrellas Michelín, se sitúa a unos siete euros por kilo en lonja. Su precio al comensal se dispara después por el transporte y la cadena de la distribución, así como por el valor añadido que le dan los fogones de estos restaurantes de alta cocina.

LOS BARES TEMEN LA FALTA DE CERVEZA, LECHE, AZÚCAR Y CAFÉ

La hostelería de calle y sin la obligatoriedad de reservar mesa vive también una situación muy complicada. Estos restauradores viven de las latas de conservas y dependen de las grandes empresas alimentarias, como Danone, Nestlé, Azucarera, Cuétara, Calvo, Estrella Galicia, Heineken, Damm y Dcoop, entre otras.

La huelga de transportes está poniendo en riesgo la viabilidad de sus negocios y varias asociaciones del sector han pedido al Gobierno que se mueva para arrancar un acuerdo que pare la huelga de transportes. No obstante, las pymes y autónomos que han optado por cerrar no cesarán las movilizaciones hasta que se hayan dado luz verde a todas las condiciones exigidas. Algunos de estos requisitos, como poner un precio mínimo al transporte, chocan frontalmente con las leyes europeas.

Esta movilización está teniendo su éxito debido a los piquetes violentos y también a las duras declaraciones realizadas por el Gobierno de Pedro Sánchez al vincular a los transportistas con la extrema derecha“. A raíz de estas declaraciones, varias asociaciones, con Fenadismer a la cabeza, se sumaron al paro patronal. Sindicatos y taxistas, contrarios a la huelga en un principio, se han unido a esta movilización después, aunque tan sólo por día.

LA HOSTELERÍA MÁS MODESTA, AL LÍMITE

Los bares temen ahora la falta de agua embotellada, cerveza, café y leche, que comienza a escasear en los lineales de los supermercados debido al pánico de los consumidores ante el temor a un desabastecimiento. Este sector está viviendo una dura crisis desde marzo de 2020. En estos dos años no se ha podido recuperar de los confinamientos y las normativas autonómicas más restrictivos.

Desde SOS Hostelería, una mayoritaria asociación de Valencia, han exigido al Ejecutivo que haga todo lo necesario para solucionar este conflicto que “puede llevarse por delante a un sector que se encuentra en una situación límite“.


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