martes, 28 junio 2022 21:28

La fusión casi imposible que Roldán (AEB) deja en herencia a Alejandra Kindelán

Los bancos apuestan por la unión entre su patronal (AEB) y la de las cajas de ahorro (CECA), una fusión a la que se opone el presidente de la CECA, Isidro Fainé. La persona que relevará a José María Roldán al mando de la AEB es Alejandra Kindelán, se encontrará encima de la mesa esta cuestión. Si recoge el guante, tendrá una dura tarea por delante: convencer a Fainé de los bondades de esta unión. El modelo de hacer banca y la cuestión del reparto del poder son los dos grandes obstáculos para que esta operación se lleve a cabo.

LA PRIMERA PRESIDENTA DE LA AEB

La próxima asamblea de la Asociación Española de Banca aprobará que Alejandra Kindelán sea la presidenta de la AEB. Será quien releve a José María Roldán que abandonará el mando de la patronal de banca después de ocho años en el cargo.

Tal y como avanzaron las fuentes financieras consultadas por MERCA2, el recambio de Roldán en la Asociación Española de Banca (AEB) entre otras cosas, porque así lo quería la presidenta de Banco Santander, Ana Botín. La máxima mandataria del banco ha conseguido su propósito gracias a que el banco tiene los galones de mando en la AEB porque tiene mucha ventaja en los votos, que se otorgan en función de los activos.  Tal y como avanzaron a MERCA2 fuentes financieras, la apuesta del Santander iba a ser secudanda por los otros cuatro bancos más importantes. De hecho, el presidente de BBVA, Carlos Torres Vila se mostró encantado con la idea, según dijo en la rueda de prensa posterior a la presentación de los resultados anuales de la entidad.

ANA BOTÍN (SANTANDER) APOSTABA POR UNA MUJER COMO PRESIDENTA DE LA AEB

EN EL OJO DEL HURACÁN

Kindelán, que hasta que sea oficialmente la presidenta de la AEB, seguirá trabajando en Banco Santander, no va  a tener precisamente un inicio cómodo como presidenta de los bancos, que están en el ojo del huracán por el tema de los servicios a los mayores y, en general, por el servicio a los clientes en las sucursales. Tendrá que comunicar muy bien todas las medidas que va a llevar a cabo la banca para que no suceda como en la crisis de 2007. En los años posteriores, los bancos evitaron males mayores para el sistema financiero al absorber la mayoría de las antiguas cajas, pero a ojos de la sociedad y, también por los desahucios, sufrieron una crisis de reputación brutal. En el sector, se salvó CaixaBankm, cuya imagen, hasta la fusión con Bankia, ha quedado a salvo de la quema.

Este será el reto más inmediato, el de la imagen. Luego vendrán otros. En su mano estará la opción de intentar que la CECA se siente a hablar sobre la posible fusión de la AEB y la CECA.

CONDICIONES ADECUADAS

Una de las posibilidades es que sondee a Fainé y si no encuentra buena acogida, decida aparcar el tema hasta que se den las condiciones adecuadas. Mientras Fainé siga al frente de la CECA está operación va a resultar muy complicada y Fainé tiene cuerda para rato y, por lo menos, dos años más al frente de la presidenta de la patronal de las cajas. Está por ver si la opinión del Banco de España, partidario de esta fusión, sirve para que las partes acerquen posturas.

El principal obstáculo para esta unión es una cuestión de concepto: la manera de entender la banca. La CECA estima que la mejor manera de que su modelo, basado en las raíces sociales y el vínculo territorial, permanezca es seguir como hasta ahora.

Fuentes financieras recordaron a MERCA2 que cuando se pudo, no se quiso. Y es que cuando Miguel Martín estaba al mando de la AEB, «Isidro Fainé se mostró favorable a fusionar las patronales bancarias y de las cajas de ahorros coincidiendo con su llegada a la presidencia de la CECA en el año 2010», señalan fuentes financieras. «Entonces hubo resistencias por parte de los bancos. Aquellos bancos que en su momento se opusieron, abogan ahora por la conveniencia de la fusión», agregan estas fuentes.

EL REPARTO DE PODER ES UN PUNTO RELEVANTE DE ESTA POSIBLE OPERACIÓN

LA RESISTENCIA

Esta resistencia de la patronal de cajas (CaixaBank, Kutxabank y Cajasur Banco, Abanca, Unicaja Banco, Ibercaja Banco, Caixa Ontinyent, Colonya Pollença y Cecabank,) sigue. Ya el pasado mes de julio el consejo de la la CECA se pronunció públicamente en contra de una fusión con la patronal de banca. No obstante, se mostró a favor de seguir colaborando con las otras patronales: la de banca (AEB) y la de las cooperativas de crédito (UNACC).

Otro gran reto para la presidenta de la AEB es conseguir que haya más mujeres directivas en las cúpulas, más mujeres en los consejos de administración y lograr reducir e incluyo eliminar la brecha salarial que afecta a las mujeres, que cobran menos que los hombres.

En 2024 llegará la negociación del convenio colectivo. Si hay fusión con la AEB puede ser un marco colectivo complicado de negociar, más aún que el convenio habitual. La vuelta de ultraactividad sin límite temporal equilibra las fuerzas en la negociación.


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