miércoles, 17 julio 2024

Carlos Gallardo afronta el gran reto de Almirall

Jorge Gallardo deja paso a savia nueva en Almirall apenas nueve meses después del fichaje de Gianfranco Nazzi como consejero delegado de la compañía. La farmacéutica catalana, controlada por la familia Gallardo desde 1943, atraviesa un momento clave tras presentar unas pérdidas de 40,9 millones y un incremento de ventas en casi todas las áreas geográficas, con la amarga excepción de Estados Unidos.

Carlos Gallardo tomará el relevo de su padre para presidir Almirall el próximo 6 de mayo, con el reto de cambiar el rumbo al otro lado del Atlántico. Y es que, los resultados de Almirall en Estados Unidos han arrojado una fuerte caída de ventas, aunque el mercado ha aplaudido las cuentas en su conjunto con una vertiginosa subida del 10%.

2021 ha sido un buen año para Almirall

Los números rojos de la farmacéutica catalana se deben al deterioro de activos, especialmente el de Seysara, su tratamiento estrella contra el acné, y que ha dejado un agujero de 69 millones junto a la cartera ‘Legacy’ de EE UU, con otros 22 millones. A estos números hay que sumar otros 12 millones por la no ejecución de la opción de compra de Bioniz. La compañía arrastra todos estos deterioros desde el primer semestre de 2021.

DEVOLVER LA CONFIANZA PAGANDO DIVIDENDO CON PÉRDIDAS

Además de Estados Unidos, Carlos tendrá que volver a convencer a las casas de análisis para devolver una mayor confianza hacia la compañía. La publicación de sus cuentas ha provocado una oleada de recomendaciones a la baja, con recortes en los precios objetivos, que aún así se sitúan por encima del precio de cotización. Bankinter, por ejemplo, ha apuntado que las cuentas «son mejores de lo esperado«, pero recorta el precio un 13%, hasta los 13 euros, debido principalmente a la fuerte sacudida en las previsiones del Ebitda para los próximos dos ejercicios. Sin embargo, ha apostado por «comprar» porque los precios muestran una subida potencial de más del 20%.

La compañía ha mantenido sus objetivos y apunta a un crecimiento de ventas netas ‘core’ del 1,5%, con un Ebitda de entre 190 y 210 millones para este 2022. Según ha asegurado Nazzi, «2021 ha sido un buen año para Almirall«. Y así también lo ve el mercado. Y es que, el consenso apunta a una reducción de los números rojos significativa, para cerrar el año en los 25 millones. De esta forma, Carlos tendrá ante sí el tercer reto: devolver al verde las cuentas de Almirall.

Por ahora, el negocio tan sólo muestra nubarrones en Estados Unidos. Y es que, la marcha en Europa apunta alto. Para el consejero delegado, Almirall navega «en la dirección estratégica correcta«, aunque ha tardado casi un año en mostrar sus frutos. La confianza en los productos invita a la compañía a continuar invirtiendo y lanzar nuevos productos. Tal es así, que incluso con las pérdidas, Almirall ha propuesto un dividendo de 0,19 euros brutos por acción, con los que se estrenará Carlos en el relevo de la presidencia.

LAS VENTAS DE ALMIRALL TAN SÓLO COJEAN EN ESTADOS UNIDOS

Además, la marcha de las ventas muestra números esperanzadores, con un incremento del 7,2% respecto al 2020, hasta los 809,8 millones; y unos ingresos totales de más de 812 millones, un 7,3% más. La compañía, además, ha tenido que abonar 30 millones más en el Impuesto de Sociedades respecto al anterior ejercicio tras el cambio del Ministerio de Hacienda.

La etapa de Jorge Gallardo se cierra con estas cuentas y la tercera generación está preparada para su aterrizaje en la compañía desde hace más de un año. Y es que, el patriarca había dejado todo atado para realizar una transición tranquila.

El hasta ahora presidente de Almirall ha pilotado la compañía sólo en los últimos ocho años. Antes, había compartido la presidencia con su hermano Antonio, quien se jubiló en 2014. El relevo era inevitable, toda vez que este año cumple 76. Antes de otorgar el bastón de mando, Carlos había sido designado como vicepresidente del Consejo de Administración y por tanto conoce a la perfección el mecanismo en la cúpula, así como a los miembros.

LA TERCERA GENERACIÓN DE LOS GALLARDO TOMA LAS RIENDAS DE ALMIRALL

En este órgano de gobierno conviven las tres generaciones, al menos hasta el 6 de mayo. Asimismo, se está preparando ya la cuarta generación para un relevo posterior. El negocio de la salud es el campo natural de Carlos, licenciado en Ingeniería Industrial por la Politécnica de Cataluña y MBA en Stanford. Asimismo, ha ocupado cargos en Pfizer así como en Almirall, tanto en temas de licencias, como desarrollo de negocio y director en Reino Unido e Irlanda.

Antes de adentrarse en el negocio farmacéutico, había mostrado sus dotes en organización industrial dentro del sector de la automoción y sabe qué es dirigir una empresa. Con la jubilación de Antonio, fundó CG Health Ventures, que invierte en compañías tecnológicas enfocadas a la salud y que presentan fases tempranas de captación de financiación.

LOS GALLARDO EN LA LISTA FORBES DE ESPAÑA

Almirall ha logrado ser una de las industrias más importantes de Cataluña, con una capitalización superior a los 2.000 millones, que le otorga un puesto en el Ibex 35. En 1997, una década después de fallecer Antonio Gallardo Carreras, sus hijos decidieron apostar por la expansión internacional. La fusión con Prodesfarma fue el punto de partida para estar presente en 21 países y con unos ingresos de más de 800 millones de euros, 100 menos que en 2019.

La marcha de la empresa que comenzó a cotizar en 2007, en los albores de la burbuja en julio de 2007, ha llevado al ejecutivo de Almirall al puesto 27 de la lista de Forbes, con una fortuna estimada de 1.000 millones de euros. Tanto Antonio como Jorge controlan Almirall a través de Corporación Genbad y Corporación Zamap, respectivamente. Asimismo, el negocio de los Gallardo Ballart se diversifica en el ámbito de la salud a través de Goodgrower, que controla el 100% de los hospitales Vithas.

JORGE GALLARDO, CONTRARIO A LA INDEPENDENCIA

En 2015 y en pleno auge independentista tras el referéndum del 9-N, Jorge Gallardo advirtió a sus propios trabajadores de las «consecuencias negativas» de la declaración unilateral de independencia, que llegaría tan sólo dos años después, para los intereses del grupo. La tensión política estaba claramente polarizada por aquel entonces y los empresarios valientes mostraban sin tapujos las nefastas consecuencias que tendría la ruptura con el resto de España.

Por este motivo, se vio «moralmente obligado» a indicar estos peligros justo antes de las elecciones del 27-S, cuando ERC y Convergencia sumaban esfuerzos para evitar la caída del independentismo, que se consumó en 2017 con la victoria de Ciudadanos tras el referéndum. Desde entonces, los separatistas solo han logrado formar Gobiernos de coalición, pero sin obtener la victoria.


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