lunes, 17 enero 2022 14:56

Tinsa encara un 2022 agitado en un año clave para el inmobiliario

El regalo de reyes de Tinsa fue carbón. O, dicho de otra forma, la tasadora recibió una multa de 300.000 euros el mismo día 5 por parte del Banco de España por la comisión de una infracción grave tipificada en la ley 2/1981, de 25 de marzo, de regulación del mercado hipotecario. Según informa el supervisor, Tinsa presentó deficiencias en la organización administrativa, técnica o de personal o en los procedimientos de control interno.

Tinsa ya ha explicado que el Banco de España realizó una inspección que se retrae al 2016 dentro de la política que tienen de supervisión periódica de estas entidades reguladas. Dentro de ella, los requerimientos que solicitó el Banco ya fueron abordador por la compañía, según Tinsa. «En ningún caso se pone en duda el conocimiento de mercado ni la veracidad y la independencia de las valoraciones realizadas por Tinsa», han señalado con un comunicado desde la compañía.

La realidad es que 2021 ha sido un año agitado para la tasadora. Todo comenzó cuando el fondo de capital riesgo Cinven, propietario de Tinsa, quiso deshacerse de ella poniéndola a la venta. Fondos de inversión como Blackstone, PAI, CVC; o grupos de inversión extranjeros como el británico Duff & Phelps y la consultora inmobiliaria JLL, estuvieron interesados e incluso realizaron ofertas por Tinsa. Sin embargo, dichas ofertas no convencieron a Cinven y este verano canceló la venta, optando por una nueva estrategia para la compañía. Según fuentes del mercado, Tinsa estaría valorada en unos 700 millones de euros.

Ahora, la compañía se prepara para un 2022 en el que se espera que el sector inmobiliario se afiance tras un 2021 de recuperación. La inversión se ha levantado con fuerza tras la pandemia, y las cifras que maneja el sector pueden superar a las de 2019. Mientras tanto, para el año próximo se esperan un crecimiento a doble dígito y parece que el sector se dirige hacia un punto de consolidación entre compañías.

La inversión inmobiliaria ha crecido en 2021 y se esperan cifras de doble dígito para 2022

ÚLTIMOS VAIVENES

El propietario de Tinsa planteó a un grupo de inversores, entre los que destaca Goldman Sachs, una nueva inyección de liquidez de entre 250 y 300 millones de euros. La nueva financiación permitiría a Cinven plantear el pago de un dividendo extraordinario como fórmula para recuperar parte de la inversión hecha en Tinsa antes de su salida de la empresa. En concreto, de la cantidad obtenida, la mitad se destinaría a esta recuperación de fondos, y otros 65 millones, a nuevas adquisiciones.

Posteriormente, Cinven buscó como refinanciar la tasadora por 300 millones, operación que consiguió. Fueron Goldman Sachs y MV Credit quienes dieron músculo financiero. El grueso de la financiación fue asumido por Goldman Sachs, mientras que MV Credit solo aporta el 12% del total, 36 millones de euros. Cinven, ante la imposibilidad de vender la compañía, se repartirá 150 millones de euros de la refinanciación, como pago por la inversión realizada en la sociedad. Además, Tinsa tendrá una línea de crédito de 65 millones para adquisiciones y otra de 50 millones.

Y, por último, la multa del Banco de España. Los motivos que ha esgrimido la entidad han sido que «no ha quedado asegurada la capacidad de la entidad para conocer la situación y condiciones del mercado inmobiliario en el que opera, el cumplimiento uniforme de las normas de valoración aplicables, su independencia profesional de accionistas o clientes, o el control de las obligaciones de incompatibilidades a que están sujetos los profesionales a su servicio», según ha expuesto.

Igualmente, también han sido sancionados varios directivos de la sociedad. Así, ha multado con 27.000 euros al director general de Tinsa España, José Antonio Hernández Calvín, con 25.500 euros al consejero delegado de la sociedad, Ignacio Martos Navarro, y con 18.700 euros al consejero Ignacio Garcia-Altozano Fesser. Y, por la misma sanción, también otros exconsejeros, como Benjamin Jacobus Osnabrug, con 21.250 euros, y Jorge Quemada Saenz-Badillo, con 15.725 euros. Las sanciones se han hecho públicas este miércoles, una vez que han sido declaradas como firmes en la vía administrativa.


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