miércoles, 1 diciembre 2021 8:42

El Imserso se lava las manos y los balnearios temen una encerrona

«Los balnearios españoles siguen sin recibir ninguna noticia del Imserso sobre la posibilidad de viajar de los mayores: está todo parado». Son las palabras de Miguel Mirones, presidente de la Asociación Nacional de Balnearios (Anbal), que muestran la desesperación de las empresas de termalismo en España. Según ha podido saber Merca2, el temor del sector es que la oferta de plazas llegue demasiado tarde, tanto para los establecimientos -muchos ya cerrados-, como para mayores, y que el Gobierno se lave las manos con el asunto, culpando a los balnearios de no atender la demanda.

Con una ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030, Ione Belarra, completamente ausente de la gran crisis del programa de viajes y del programa de termalismo del Imserso; con los mayores más cerca de quedarse otro año sin viajar y sin sus tratamientos de salud; y con los hoteles y balnearios cerrando sus puertas ante la inacción de un Gobierno que mira para otro lado, la situación es realmente kafkiana.

La noticia es que no hay noticias. Los viajes del Imserso siguen estancados tanto en el programa de costas, islas e interior, como en el programa de termalismo. Según Mirones, «previsiblemente los mayores no van a recibir ninguna carta del Imserso antes del 20 de noviembre, por lo que ni se sabe los balnearios que habrá disponibles para entonces, ni la capacidad de los mayores de aceptar y programar sus viajes con un plazo tan ajustado». Todo esto hace indicar que en noviembre es muy difícil que haya movimiento.

En el mejor de los casos los viajes del Imserso comenzarían en diciembre, con festivos y Navidades que reducen al mínimo el calendario

El retraso en la puesta en marcha de los viajes del Imserso ha llegado a tal punto que podría darse incluso el caso de que el Ministerio diera luz verde a finales de noviembre, simplemente para poder decir que el Ejecutivo ha cumplido y que ahora depende de las empresas la ejecución del programa, dejando la pelota en el tejado de balnearios y hoteles, muchos de los cuales están ya cerrados y no pueden ponerse en marcha a estas alturas.

MUCHOS BALNEARIOS NO LLEGARÁN AL IMSERSO

«Lo que no sabemos siquiera es si va a haber balnearios abiertos para poder recibir a los pocos mayores que podrían acudir todavía en estas fechas tan avanzadas, porque hay muchos balnearios que han cerrado después del puente de Todos los Santos», comenta el presidente de Anbal.

Lo peor radica en que el Imserso sigue sin comunicar nada a los mayores, pero cuando son ellos demandan información, el Instituto de Mayores y Servicios Sociales responde que sí que les van a comunicar algo, por lo que los mayores deciden creerlo y esperar. De esta forma, no contratan a iniciativa propia, porque les han indicado que recibirán noticias del Imserso, pero las novedades no llegan, y colocan a las empresas turísticas en un limbo que ha hundido ya la temporada a muchos balnearios y está acabando con miles de puestos de trabajo.

«A estas alturas hay más de 8.000 personas que han perdido su empleo. Calculamos que están en juego 12.000 puestos de trabajo. Unos 7.000 directos y otros 5.000 indirectos. Así que más de la mitad ya se han perdido», destaca Mirones.

LOS PLAZOS ABOCAN A DICIEMBRE

«Según los plazos que manejamos ahora, pero que no sabemos a ciencia cierta si serán o no efectivos, antes del día 20 de noviembre se completaría la negociación con aproximadamente el 45% de los balnearios, pero como no se ha mandado ninguna comunicación a los mayores todavía, en el mejor de los casos recibirían una carta para el día 22 ó 23 de noviembre» y a partir de ahí «podrían ir a los balnearios, pero ellos necesitarán unos días para organizarse, por lo que no sabemos cuándo van a poder empezar a ir a los balnearios», comenta el presidente de las Asociación Nacional de Balnearios.

Por tanto, en el mejor de los supuestos, sería ya a comienzos de diciembre cuando los establecimientos termales podrían empezar a recibir con fluidez la llegada de mayores. Un auténtico desastre para esta temporada, teniendo en cuenta que los festivos y las Navidades reducen al mínimo el calendario de turnos en los establecimientos termales y restan afluencia de visitantes.

Los balnearios han esperado pacientes durante meses y han aguantado hasta que muchos no han podido más. La economía no deja oxígeno para tantos meses sin la actividad mínima para mantener el negocio. La escalada de precios de la electricidad también ha pasado factura a unos establecimientos con una elevada demanda energética. A los que han cerrado no les merece la pena abrir para unos pocos días de diciembre.

CIFRAS RIDÍCULAS

En el que caso de que se pusiera en marcha el programa de termalismo del Imserso a finales del mes de noviembre, en la parte de los balnearios «el número de plazas que saldrían sería ridículo, hablamos de 10.000 a 15.000 plazas para 2021, cuando en otras temporadas era de 200.000 plazas en un año normal», afirma Mirones.

Un auténtico mazazo para el sector y para más de 100 villas termales, donde se ubican estos establecimientos, y que se están despoblando ante la fuga de trabajadores y sus familias a otras localidades por la falta de empleo.

EL DESPRECIO AL SECTOR

¿A qué se debe este cúmulo de despropósitos del Ministerio de Asuntos Sociales con los viajes del Imserso? El sector turístico no goza precisamente del incondicional apoyo de una parte del Gobierno. Tanto es así, que la ministra del ramo, Ione Belarra, todavía no se ha pronunciado sobre los problemas del programa de viajes para mayores. Ni una palabra, la callada por respuesta. Las únicas alusiones han llegado de la titular de Turismo, Reyes Marotos, que en diferentes momentos del proceso ha anticipado la visión más optimista asegurando que estos viajes llegarían, y lo harían a tiempo.

En la misma sintonía, el ministro de Consumo, Alberto Garzón, ya dejó muy clara su opinión sobre el sector, afirmando que el turismo español es «precario, estacional y con bajo valor añadido», una afirmación que le valió todo tipo de críticas, incluidas peticiones de dimisión por parte de los empresarios del sector. La Mesa del Turismo, que reúne a 50 empresas y profesionales del sector turístico, lamentó en su momento, mediados de mayo de 2020, que «un ministro de España se pronuncie con tanto desprecio sobre el turismo español».

Si una parte del Gobierno tiene esa percepción de la industria turística, no resulta extraño que un programa de la trascendencia de los viajes del Imserso siga frenando la recuperación de hoteles, balnearios, transportistas y agencias de viaje, tan necesitados de inyecciones económicas en España.


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