lunes, 6 diciembre 2021 11:51

Orange busca aumentar la rentabilidad con el ‘low cost’ y la competencia desatada

Orange España, como el resto de operadores de telefonía, refleja cada trimestre en sus cuentas el impacto de una competencia desmedida en el mercado español. Sin embargo, los planes del operador naranja pasan por volver a la senda de la rentabilidad positiva para 2023 con un escenario igual al similar. Una situación compleja debido a la continuada caída de ingresos desde hace cuatro años.

Así lo ha reafirmado el CEO de Orange España, Jean-François Fallacher, que durante la presentación de resultados de los primeros nueves meses de 2021 ha insistido en que la compañía volverá a crecer en Ebitda en un par de años. Asimismo, el máximo responsable de la compañía en España ha hecho especial hincapié en que esta situación se dará con las mismas reglas de juego que se dan en la actualidad: un mercado atomizado y marcado por el ‘low cost’.

El reto será importante. Al cierre de 2017 Orange España facturó 5.371 M€ anuales, mientras que para el cierre de 2021 se espera que alcance los 4.741 M€, según el consenso de analistas de JPMorgan. En este sentido no se espera que haya crecimiento de ingresos hasta 2025, mientras que la recuperación positiva de Ebitda está pronosticada para 2023.

El reto al que se enfrenta Orange es muy complicado, sobre todo en el escenario que dibuja Fallacher, donde se mantienen 5 o 6 empresas compitiendo en toda España por los mismos clientes. Pero el CEO del operador naranja ha aseverado que el plan estratégico de la compañía, que sitúa ese crecimiento del Ebitda en 2023, no contempla fusiones entre ninguno de los ‘grandes’.

Esto supone, teniendo en cuenta la tendencia del mercado, que la captación de nuevos usuarios será muy complicada. De hecho, así lo reflejan las cifras presentadas. En 2017, según datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), Orange tenía 3,9 millones de usuarios de banda ancha fija. Según los últimos datos, esa cifra alcanza los 4 millones de abonados. Esto significa un crecimiento plano que, con la evolución del sector, hace indicar que los próximos trimestres serán similares.

ORANGE, EN LAS QUINIELAS

Desde hace un tiempo, cualquier directivo rehúye a la pregunta sobre la consolidación del sector. Todos asumen que será necesaria. Que no queda otra alternativa. Pero siempre miran a la competencia. Dan por hecho que es cosa de otros. En este caso, la mayoría entiende que será MásMóvil quien inicie los movimientos. Tras la compra de Euskaltel se ha quedado en un tamaño que es muy grande para ser pequeña, pero todavía pequeña para ser la gran alternativa del más grande.

El todos contra todos de las telecos no puede continuar. Según esas estimaciones de JPMorgan, los niveles de ingresos de 2021 no se van a recuperar hasta, como mínimo, 2028. Un escenario demasiado lejano para hacer previsiones, pero que refleja un sector con el mismo número de usuarios y más empresas con menor precio. La pero combinación posible para una senda de tranquilidad.

LAS CIFRAS DEL AÑO

Por lo que respecta a las magnitudes del ejercicio, Orange ha facturado 3.544 millones de euros en España entre enero y septiembre, un 4,9% menos que en el mismo periodo del año pasado acuciada por la presión competitiva del mercado.

El operador francés ha registrado una menor caída de ingresos en el tercer trimestre, donde ha cedido un 4,4% para una cifra de negocio de 1.176 millones de euros, según sus cuentas publicadas este martes. En los últimos tres meses, la compañía ha añadido 76.000 contratos de móvil netos y 8.000 paquetes convergentes, al tiempo que ha aumentado sus líneas de fibra en 43.000.

Orange ha ejecutado en el último trimestre su ERE para 400 personas, así como ha simplificado su portfolio de marcas, que ha quedado reducido a tres (Orange, Jazztel y Simyo). Asimismo, ha anunciado la comercialización de la fibra óptica de tecnología XPON, que le convierte en la primera de las tres grandes operadoras en ofrecer velocidades de conexión de hasta 10 Gb/s por segundo.

Por segmentos, la venta a particulares ha vuelto a ser el sector que ha mostrado un mayor retroceso respecto a 2020 con una caída del 7,9% en este trimestre y del 8,8% en el acumulado de los 9 meses para un total de 2.407 millones de euros de enero a septiembre.

La compañía llegó a 30 de septiembre con 11,4 millones de líneas móviles, un 2% más, y superó los 4 millones de clientes de banda ancha, lo que supone un incremento del 1,1%. Además, de estos, el 86% son clientes de fibra óptica, mientras que tres millones cuentan con paquetes convergentes.


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