miércoles, 1 diciembre 2021 11:23

Vuelta al ‘casco’ retornable de toda la vida: la puntilla a Ecoembes

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha dicho basta al desgobierno del reciclado en España y ha abierto a información pública el proyecto de Real Decreto de envases y residuos de envases, que contempla la implantación de sistemas de depósito, devolución y retorno (SDDR) para envases de bebidas, ante las paupérrimas cifras de reciclaje en España, por mucho que Ecoembes no haga más que inflarlas para mantener su chiringuito.

Durante décadas, los españoles acudían a los supermercados con sus envases de vidrio vacíos para devolverlos y el supermercado les pagaba una pequeña cantidad por cada envase devuelto. Eran los tiempos de los ‘cascos’ vacíos y de la peseta. Así se conseguía que esos envases no se tiraran a la basura y se pudieran reutilizar.

Luego llegó el boom del plástico acompañado del modelo de comprar, usar y tirar de los 90 y del nuevo siglo, y el mundo se quedó pequeño ante la cantidad de residuos que era capaz de generar y no podía absorber y del efecto nocivo de este ciclo para el medio ambiente. Se puso de moda el reciclaje, pero se ha comprobado que se trata de un parche que no consigue alcanzar los efectos deseados.

En España, el modelo Ecoembes no funciona. Su gestión de los residuos no se acerca ni remotamente a la solución del problema del plástico. En principio porque el reciclaje es un paliativo, no una respuesta definitiva. Y, en segundo lugar, porque el mayor sistema integrado de gestión de residuos es, a la vez, el mayor conglomerado de empresas emisoras de estos materiales contaminantes, algo que incurre en una contradicción perversa. Además, que Ecoembes no haga su trabajo cuesta a los ayuntamientos 1.700 millones de euros al año, por más campaña de lavado de cara que se empeñe en vender. 

El modelo de envase retornable, ese del ‘casco vacío’, desafía la gestión monopolística de Ecoembes

Un nuevo estudio realizado por la ONG Rethinking, el Observatorio de Residuos y Greenpeace pone una nueva cifra al chollo de Ecoembes. La investigación descubre el coste real que están asumiendo los ayuntamientos españoles por la gestión que hacen Ecoembes y Ecovidrio de sus residuos de envases.

CONFIRMACIÓN DEL MODELO FALLIDO DE ECOEMBES

Un estudio publicado por la empresa pública Tragsatec (encargado por el Gobierno con el fin de evaluar la viabilidad de la implantación de un SDDR) señala que los flujos de este tipo de materiales en España no se han podido contrastar ni verificar “por falta de información completa proveniente de fuentes independientes”.

El citado informe hace hincapié en que, si se continúa con el actual modelo, «no se alcanzaría ninguno de los objetivos de recogida separada neta de botellas de bebida de plástico (77% en 2025 y 90% en 2029), al tener unos porcentajes de recogida separada (que no de reciclaje) del 52%” tan solo. Además, estima en 2.193 las toneladas de residuos susceptibles de ser reutilizadas con un SDDR cada año. Y eso incluyendo únicamente envases de agua, cerveza, bebidas refrescantes y zumos fabricados en plásticos PET y PEAD y latas de acero y aluminio».

Esa cantidad se triplicaría hasta las 6.752 toneladas al año si se incluyen briks y vidrio para toda una serie de productos, tal y como piden las organizaciones favorables a la introducción de este sistema.

El volumen de producción y consumo de envases de un solo uso está completamente desorbitado. Y sólo hay una realidad menos esperanzadora que la anterior: la nula intención de envasadoras y distribuidoras de recipientes de usar y tirar de cambiar de modelo. En España, el mayor sistema integrado de gestión (SIG), Ecoembes, agrupa a los que generan la basura, los mismos que ensucian y luego pretenden ser los encargados de limpiar estableciendo así una suerte de círculo vicioso.

Además, el reciclaje de los envases depositados en los contenedores azules y amarillos, no supone ni de lejos una solución. Ahora el modelo de envase retornable, ese del ‘casco vacío’ popularizado en los 70 y 80, y que se emplea con éxito en otros países, desafía la gestión monopolística de Ecoembes.

Además, Ecoembes se ha quedado sola. La Federación Europea de Aguas Embotelladas (EFBW) y la Asociación Europea de Fabricantes de Bebidas Refrescantes (Unesda) se han posicionado a favor del desarrollo de sistemas de depósito, devolución y retorno, “bien diseñados” para que los países de la UE puedan cumplir los objetivos de la Directiva de plásticos de un solo uso.

EL NUEVO REAL DECRETO

El texto del nuevo Real Decreto prevé la obligatoriedad de que los envases reutilizables se pongan en el mercado mediante sistemas de depósito, devolución y retorno (SDDR), siendo los envasadores quienes fijen el precio del depósito.

En el canal HORECA ya se está haciendo con éxito para los envases empleados para agua, bebidas refrescantes y cerveza. Ahora, el objetivo es mucho más ambicioso puesto que se pretende extenderlo también para el resto de los envases reutilizables, ya sean empleados en los hogares, como en los comercios o industrias.

El proyecto de Real Decreto que se está estudiando en el Congreso, destaca que como consecuencia de las últimas modificaciones normativas, resulta imprescindible y urgente revisar los regímenes de responsabilidad ampliada del productor en materia de envases.

De esta forma, el RD tiene por objeto la adaptación de la normativa española de envases al nuevo régimen de responsabilidad ampliada del productor, establecido por la normativa de la Unión Europea, recientemente aprobada. Asimismo, regula los mecanismos necesarios para incrementar la transparencia y el adecuado seguimiento y control de las obligaciones de los productores, tanto en lo que respecta a la puesta en el mercado de productos como en lo que respecta a la gestión de sus residuos.

MAYOR CONTROL

Con el fin de mantener un control que hasta ahora era casi nulo, excepto por las denuncias de organizaciones ecologistas, se detalla el contenido de las memorias que deben enviar anualmente los sistemas de responsabilidad ampliada del productor, y que incluye entre otros, información de la puesta en el mercado de envases, de la gestión de sus residuos y de la gestión financiera de los sistemas.

Por otra parte, para determinar y controlar las cantidades de envases recicladas, se utilizará la información contenida en la memoria resumen remitida anualmente por los gestores de residuos de envases autorizados, por cada una de las instalaciones donde operan y por cada operación de tratamiento autorizada.

Con esta norma, se pretende evitar el baile de cifras actual, en el que Ecoembes afirma que se recicla el 79% de los envases y los estudios de organizaciones como la OCU denuncian que solo se estaría reciclando el 30%. Estas últimas cifras coinciden con estudios de organizaciones ecologistas o de empresas contratadas por Comunidades Autónomas o por el propio Gobierno.

De esta forma, además de contrastar la información proporcionada anualmente por los sistemas de responsabilidad ampliada del productor, se da cumplimiento a los requisitos del nuevo método de cálculo aprobados en la Decisión de ejecución (UE) 2019/665, de la Comisión, de 17 de abril de 2019 que modifica la Decisión 2005/270/CE, por la que se establecen los formatos relativos al sistema de bases de datos de conformidad con la Directiva 94/62/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, relativa a los envases y residuos de envases, que determinan que sólo se puedan contabilizar en el cálculo de los objetivos de reciclado, los residuos de envases que entren efectivamente en una operación de reciclado.


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