miércoles, 1 diciembre 2021 3:53

Así es el riesgo de que Duro Felguera se convierta en Prisa

Hay situaciones problemáticas que se parecen y pueden acabar en el mismo sitio. En esa tesitura se encuentras las entidades financieras con las que la empresa Duro Felguera tiene una deuda de 85 millones de euros. Si Duro Felguera no consigue saldar la misma, la banca tendrá que convertir esa deuda en capital y entrar en el accionariado de la compañía de ingeniera. Este sería el último paso de un camino que en su día ya anduvieron las empresas que entraron en el capital de Prisa para al menos compensar en parte una deuda que muchos analistas consideran que la banca nunca iba a cobrar.

CONVERSIÓN EN CAPITAL

El acuerdo que alcanzaron en marzo pasado Duro Felguera y la banca acreedora establecía que las entidades darían avales por importe de de 80 millones de euros -la dirección de Duro Felguera solicitó 100 millones- y la Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación (Cesce) garantizaba el 70% de ese volumen.

Duro Felguera tiene una deuda de 85 millones de euros con los bancos acreedores (Santander, Sabadell, CaixaBank, Bankia, Liberbank y BBVA) y esta deuda acabará obligando a las entidades a convertirla en capital si la ingeniería asturiana no consigue pagar en plazo. Esto le pasó en su día, pero a mucha mayor escala, a varias entidades con Prisa, y ante la imposibilidad de cobrar la deuda, convirtieron parte de la misma en acciones.

Además, las entidades financieras aceptaron refinanciación de la deuda de 85 millones de euros con una prórroga de los vencimientos a cambio de que amortice en el corto plazo un importe de 20 millones, dejando así el endeudamiento financiero en el entorno de los 65 millones. Esta refinanciación por parte de los acreedores queda parada hasta que la SEPI decida que va a hacer con el rescate.

Este importe pendiente se transformará en instrumentos convertibles en capital con un plazo de cinco años, con lo cual los bancos se convertirán en accionistas si Duro Felguera no puede devolver ese dinero en ese plazo.

LA EMPRESA DE INGENIERÍA DEBE UN TOTAL 85 MILLONES A LA BANCA ACREEDORA

DEUDA Y COMPROMISOS

La banca se podría ver atrapada de nuevo en una empresa grande, como le pasó con PRISA, adquirió una deuda tremenda. El riesgo lo tienen las dos partes: la banca y Duro Felguera; están última  puede convertirse, a menor escala, en un nuevo «caso Prisa», por aquello de la deuda, las dificultades para liquidarla y la conversión de deuda en capital; la banca corre el riesgo de que Duro Felguera no cumpla sus compromisos de pago y tenga que convertir la deuda en acciones. Y más allá: esta conversión puede que no sirva de nada. Si bien para ello la acción tendría que hundirse. Obviamente, si la compañía no consigue ser viable, si desaparece, la decisión de la banca tendrá un resultado ruinoso.

REMONTAR EL VUELO

No le queda otra a la banca que confiar en que el rescate de 120 millones llegue completo a Duro Felguera, funcione y sirva para que la compañía remonte el vuelo.

Del rescate estatal a Duro Felguera solo le ha llegado es un préstamo participativo, que computa en los fondos propios, por 20 millones, y la misma cuantía en deuda ordinaria. Falta el segundo tramo, 80 millones, que está condicionado a unas exigencias que debía lograr el pasado el 30 de junio, pero cuyo plazo se ampliado hasta el próximo 30 de septiembre.

Lo último es que hay una nueva prórroga por parte de la SEPI al rescate de Duro Felguera, a la espera de que el grupo de ingeniería cierre la incorporación de un socio industrial. Por ahora, no se producirá ahora el desembolso de la segunda fase del dinero, por 80 millones de euros.

DURO CON PRISA

El caso más sonado de deuda convertida en acciones es el del Grupo Prisa. Telefónica, Banco Santander, La Caixa y HSBC llegaron a un acuerdo con Prisa en junio de 2012  para inyectarle 434 millones de euros a cambio de nuevas acciones del grupo de medios de comunicación. El objetivo de la empresa editora del diario «El País» era entonces reducir en un 10% la deuda que tenía por importe de 3.476 millones de euros, según informó entonces el diario ABC. 

Telefónica acordó con Prisa suscribir bonos convertibles en acciones por valor de 100 millones de euros del grupo de medios de comunicación. Además, Prisa llegó a un pacto con La Caixa, Banco Santander y HSBC para la conversión de parte de su deuda en acciones por 334 millones de euros.

LA BANCA NO ENTRÓ POR GUSTO EN EL CAPITAL DE PROMOTORA DE INFORMACIONES S.A.

TENSIÓN POR LA ACCIÓN

El problema de las entidades que convirtieron en capital la deuda que tenía PRISA es que han estado sometidas a la tensión de la cotización de la acción de un negocio al que entraron forzados por las circunstancias y no por gusto. Esto mismo le podría suceder a la banca acreedora con Duro Felguera.

Las empresas acreedoras de Prisa que pasaron a su capital han pasado por situaciones como que los 334 millones de euros de junio de 2012 -tenían entonces el 31,63% del capital- valieran poco más de 50 millones, en junio de 2017. La pérdida es del 78%, según el cálculo hecho por Merca2.

Telefónica tiene el 9,4% del capital de Prisa y Banco Santander, el 4,145%. Mientras, Vivendi se hizo con sendos paquetes hasta llegar al 9,94% y tanto el HSBC como La Caixa no constan en el accionario del cual formaron parte en el pasado, según los datos que aparecen en la web de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Con recortes, ventas estratégicas y refinanciación (hasta 2025), PRISA ha conseguido seguir adelante. La última refinanciación extiende los vencimientos de la deuda hasta marzo de 2025, con un coste inicial de la deuda del 5,5% y una media del 7% durante todo el plazo. El pacto contempla amortizar 400 millones de deuda, el 30%, y establece el marco para una eventual separación de los negocios de educación y medios de comunicación.

PRISA cotiza a 0,58 euros. Muy lejos de la cotización del 14 de junio de 2012 cuando abrió a 6,41 euros y cerró a 6,82 euros.


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