viernes, 30 septiembre 2022 0:15

Los consumidores tiemblan con la luz: un octubre a 200 euros MWh

El coste de la luz sigue sin control y desbocado. El precio medio diario de la electricidad en el mercado mayorista se ha situado este miércoles en España en los 189,9 euros el megavatio hora (MWh), marcando un nuevo récord histórico tras el alcanzado el 16 de septiembre con 188,18 euros. Llegados a este punto de escalada imparable de precios, sólo cabe una noticia peor: en octubre el precio del MWh alcanzará los 200 euros, según los indicadores para las próximas semanas.

Con este precio, que supone más de cinco veces el precio medio del año 2020, que se situó en los 33,96€/MWh, las medidas aprobadas por el Gobierno en el famoso ‘Decretazo’ del 14 de septiembre tienen una menor repercusión de la esperada.

Si este martes, el precio más elevado del día, por franjas horarias, se fijó entre las 20.00 y las 21.00 horas con 195,33 euros. Por primera vez, este miércoles, el precio más alto supera ampliamente los 200 euros y se dará también entre las 20.00 y las 21.00 horas, cuando alcanzará los 208,47 euros/MWh.

A 190 euros el MWh de media, todo apunta a que se seguirán batiendo récords negativos, y lo más probable es que en el próximo mes de octubre veamos como el precio medio del MWh supera los 200 euros, incluso algunos analistas predicen que puede hacerlo con holgura. Unas cifras para echarse a temblar, y no de frío precisamente, que también llegará.

Expertos proponen acordar un año de moratoria en la penalización por la emisión de CO2

El precio del gas sigue subiendo y con la llegada del invierno los países necesitan más suministro, lo que están aprovechando los países productores para hacer caja y compensar al máximo las pérdidas del año 2020, cuando la pandemia redujo al mínimo la demanda de energía mundial, por los largos confinamientos de la población, haciendo que muchos países consiguieran abastecerse durante muchos meses exclusivamente con energías limpias. Esas circunstancias determinaron que el precio medio anual del MWh fuera el más barato de la historia, con tan solo 33,96 euros.

Sin embargo, si echamos la vista atrás un año más, vemos como en 2019, un año prepandemia y con un comportamiento normal, el precio medio del MWh fue de 47,7 euros, lo que contrasta claramente con los 200 euros a los que va a llegar en los próximos días de este año, un precio más de cuatro veces superior al de entonces.

¿ALGUNA MEDIDA DESDE LA UNION EUROPEA?

Detrás de estos elevados precios, que están afectando a toda Europa, pero especialmente a España, están el encarecimiento internacional del gas y el incremento del precio de los derechos de emisión de dióxido de carbono (CO2). Desde la Unión Europea no encuentran soluciones para frenar la espiral alcista de estos dos factores y tampoco atienden a la opinión de algunos expertos, que han propuesto acordar un año de moratoria en la penalización por emisión de CO2.

El consejero delegado de Aleasoft, Antonio Delgado Rigalt, estima que los Gobiernos de la Unión Europea deberían llegar a un acuerdo en Bruselas para conseguir atajar el repunte del precio de las emisiones de CO2, que «está disparado». Eso depende «de Europa y si hubiera una moratoria por ejemplo de un año, traería una reducción del precio de mercado entre un 20% y un 35% y hacer eso está en manos de los políticos europeos».

EL OTOÑO DISPARA LA COMPRA DE GAS NATURAL

En España llevamos desde el mes de marzo marcando récords del precio del MWh, pero el verano ha sido especialmente duro en este sentido. Con un sistema energético volcado en la transición ecológica y la descarbonización, las energías limpias no consiguen abastecer la demanda diaria de energía de los hogares, empresas e industrias por lo que, la mayoría de los días, las eléctricas tienen que acudir a las centrales de ciclos combinados de gas para producir electricidad.

Pero si el verano ha sido duro, el otoño y el invierno pueden serlo todavía más, ya que los precios del gas natural, tanto en Europa como en el continente asiático, están disparados ya que todos los países pugnan por acumular reservas de cara al invierno. Entretanto, Rusia, Qatar o Argelia se frotan las manos porque están vendiendo su gas a unos precios que no podían ni imaginar en el mejor de sus sueños.

En medio de esta coyuntura mundial en el sector energético prácticamente ni se plantean invertir en la producción de carbón, petróleo o del propio gas, puesto que no tienen nada claro que esas inversiones puedan ser rentables en un entorno mundial claramente enfocado hacia las energías renovables y el fin de las emisiones de CO2.

El mundo se encuentra ante una tesitura difícil de abordar. Se pretende evolucionar hacia un ecosistema cada vez más verde, pero se sigue dependiendo todavía en gran medida de las energías ‘sucias’ o fósiles, y los inversores necesitan seguridad para mover su capital con ciertas garantías. ¿Se ha empezado la casa por el tejado? Muchos piensan que sí, aunque quizá la clave de todo radique en tener cierta flexibilidad en momentos extraordinarios.

Aunque muchos gobiernos no lo quieran ver, se antoja casi imposible la ansiada recuperación económica mundial tras la pandemia, con los actuales objetivos contra el cambio climático. Lo que hace dos años resultaba difícil de conseguir pero accesible, ahora parece imposible y completamente inasequible en algunos casos. La economía mundial puede sufrir una falta de suministros en los próximos meses que la puede poner al borde del colapso.

El gigante chino ya está avisando y, o se ponen medidas de calado encima de la mesa, o las consecuencias se verán más pronto que tarde en todos los países de occidente.


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