sábado, 16 octubre 2021 5:26

Nacho Escolar regresa al Grupo Prisa tras el adiós de Juan Luis Cebrián

La pérdida de poder de Juan Luis Cebrián dentro del Grupo Prisa ha facilitado la reconciliación del multimedia con el PSOE de Pedro Sánchez, tildado en 2016 por un editorial de El País como «insensato sin escrúpulos».

El multimedia se ha acercado sentimentalmente a Ferraz y el ‘Hoy por Hoy’ de Àngels Barceló lo ha demostrado con el fichaje de contertulios afines a la línea del partido como Nacho Escolar, director de eldiario.es; Cristina Monje, que ahora compatibiliza Infolibre y El País; y Estefanía Molina, labrada en El Confidencial y Atresmedia.

LA VUELTA DE NACHO ESCOLAR

Escolar regresa a la SER tras haber sido entrevistado la pasada temporada en el espacio humorístico ‘Buenismo bien’. A la emisora líder también vuelve Manuel Rico, de Infolibre, que se incorpora a la nómina de tertulianos del ‘Hora 25’.

«Esta temporada participaré en la tertulia de ‘Hora 25’. Le agradezco a Aimar Bretos la invitación. Durante años, hasta 2016, colaboré con el programa. Cebrián decidió entonces (con todo el derecho) poner punto final a aquella colaboración. Espero poder aportar en esta nueva etapa», escribe Rico en las redes.

2016

La Sexta, elconfidencial.com y eldiario.es publicaron en abril de 2016 la serie de investigación titulada ‘Papeles de Panamá’, que señaló a Teresa Aranda (exmujer de Cebrián) como apoderada en una sociedad en Seychelles.

Esta impecable investigación demostró que Cebrián había perdido pie, El País llegó a exigir 8,2 millones de euros a elconfidencial.com por «competencia desleal», y que Prisa no aceptaba de buen grado a los principales azotes del anterior Gobierno, véase Nacho Escolar o Manuel Rico. 

DESPEDIDA

Nacho Escolar relató así su despido en Prisa: «Hace pocas horas me han comunicado desde la dirección de la Cadena SER que ya no contarán conmigo como analista en la tertulia del programa ‘Hoy por Hoy’, donde participaba cada semana todos los jueves. Este jueves ya no estaré. La razón no me la oculta nadie, tampoco quien me ha informado de esta decisión«.

«Las acciones legales que ha anunciado Juan Luis Cebrián contra eldiario.es, La Sexta y El Confidencial por publicar que la que era entonces su esposa aparece en los papeles de Panamá han hecho ‘incompatible’ mi presencia en la radio de Prisa. No puedo seguir en la SER y me temo que no seré el único periodista ‘incompatible’ que sea purgado por esta decisión de Cebrián», añadía.

CEBRIÁN PIERDE FUERZA

Juan Luis Cebrián perdió en abril de 2018 el control del Grupo Prisa y en los últimos tiempos se mantiene como verso suelto de El País. El periodista azota al presidente del Gobierno, en algunas ocasiones dotado de argumentos muy débiles. 

Sobre Afganistán, Cebrián decía hace unos días que «la falta de empatía personal del presidente Sánchez con la opinión pública en general y con las víctimas del proceso en particular, su silencio y falta de liderazgo durante una semana, sus palabras de autosatisfacción coreadas por mandatarios de la Unión Europea, permiten a muchos dudar de que, en situaciones de crisis, sean él y sus mariachis las personas más adecuadas para ejercer con acierto los cargos que legítimamente ostentan«.

«Esta reflexión para nada desdice del buen hacer y la eficacia de los militares y civiles que han puesto en marcha las operaciones de evacuación con destino a nuestro país. Es solo una llamada de atención respecto al hecho de que las democracias liberales que, mediante operaciones militares, trataron de exportar su modelo a culturas diferentes y antagónicas con los valores que representan, son hoy más débiles en el concierto internacional. En cambio los autoritarismos herederos de antiguos regímenes comunistas poseen más influencia y poder«, explicaba.

La guerra contra Sánchez ha llevado a Cebrián a presentarse como regeneracionista a pesar de que es uno de los mayores defensores del establishment. El exdirector de El País se lamentaba en julio del presente año porque «nadie en el arco parlamentario se muestra dispuesto a reformar unas leyes electorales que desvirtúan en gran medida el sentido del sufragio, depositando en las cúpulas partidarias un poder omnímodo sobre la elaboración de las listas; nadie (ni Ayuso ni Sánchez) ha de someterse a una comisión de investigación independiente sobre sus responsabilidades e ineficiencias en la lucha contra la pandemia; tampoco es de esperar que los grandes partidos renuncien a su esperpéntico derecho de veto en la configuración del poder judicial».

El académico aseguraba que la sociedad española está «esperando a que un diálogo honesto y plural sobre los conflictos territoriales tenga lugar en el templo de la democracia, que es el Parlamento, y salga de las covachuelas de la conspiración; o que alguien nos explique cómo fue posible que una mafia policial ocupara los despachos aledaños a los máximos dirigentes del Ibex 35, a espaldas de los accionistas de las empresas y de los organismos reguladores«.


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