lunes, 18 octubre 2021 16:51

Los sindicatos inician su guerra fratricida en el campo de Lleida

Guerra sindical por los bajos salarios en la recogida de la fruta y verdura en Lleida tras dos meses de negociaciones. CC OO y UGT han abierto un agrio enfrentamiento por la nula subida salarial en los puestos más bajos de la plantilla. El choque frontal entre ambos sindicatos se produce en una nueva temporada de recogida de fruta y verdura en Lleida marcada por el coronavirus.

La ruptura sindical se produce justo en plena negociación por el convenio colectivo en el sector. UGT y la patronal Afrucat han alcanzado un principio de acuerdo para subir el salario en un 1,5%, pero este incremento no alcanzará a todos los estamentos de los trabajadores. De hecho, la mayoría de los empleados poco cualificados o temporales cobrarán menos de los 7,58 euros brutos por hora. La diferencia entre los sueldos del personal acogido a este convenio y los temporales es de más de un 7%. CC OO ha respondido a este pacto con un descuelgue tras 60 días de negociación. El sindicato no ha descartado movilizaciones tras evitar firmarlo.

CC OO SE DESCUELGA DEL CONVENIO

Para esta temporada, según el principio de acuerdo, los manipuladores cobrarán 7,58 euros brutos por hora trabajada, un nivel que aumentará en un 1% a partir del 1 de enero de 2022, hasta los 7,65 euros.

El salario pactado en este acuerdo bianual es de menos de 0,1 euros por hora trabajada respecto al anterior convenio fechado en 2019 y que tanto UGT como CC OO recurrieron al no estar de acuerdo con los sueldos. El nuevo pacto de UGT y la patronal tendrá efectos negativos, mientras el nivel de vida se encarece más de un 2,5%.

De esta forma, el sindicato UGT ha permitido que estos empleados pierdan poder adquisitivo en plena pandemia. Afrucat celebró el acuerdo alcanzado «entre las partes», pero la paz social no se ha conseguido tras el desmarque de Comisiones. Tanto UGT como la patronal de la fruta se han comprometido a trasladar este convenio a todo el ámbito catalán en futuras negociaciones, más cuando las principales empresas son socias de Afrucat.

POSIBLES MOVILIZACIONES EN LA FRUTA

Con este acuerdo, según Comisiones, la mayoría de los temporeros se perderán este incremento salarial y continuarán cobrando el salario mínimo intersectorial. Según han descrito fuentes de este sindicato a MERCA2, «la mayoría de las categorías profesionales más altas se beneficiarán de esta subida». En cambio, este «alza no lo percibirán los puestos de los segmentos más bajos». Por este motivo, las fuentes han anticipado «posibles movilizaciones» en el campo ilerdense durante la campaña de la fruta.

CC OO no se ha descolgado de este convenio sólo por esta diferencia en el incremento de los sueldos, sino también por las condiciones, a veces infrahumanas, en las que viven los temporeros durante estos meses de cosecha. El hacinamiento o dormir en las calles, la falta de trajes de protección marcaron la campaña de 2020, y en esta no se han previsto cambios de calado para evitar que se repita.

La propuesta del sindicato se centraba en un mayor control de los riesgos laborales y evitar los contagios

De hecho, en estos últimos 60 días de negociación no ha habido avance alguno en otras materias de interés laboral. Para CC OO la precariedad y desigualdad irán en aumento en un sector de por sí castigado por las condiciones de afinamiento que viven durante estos meses de verano los temporeros, la mayoría venidos de fuera de España, precisamente por las condiciones salariales y laborales que no aceptan los españoles.

El sindicato ha considerado que para realizar una mejora integral en el sector hay que empezar por el salario. «La propuesta del sindicato se centraba en un mayor control de los riesgos laborales y evitar los contagios«, según han matizado las fuentes. Pero no sólo.

MEJORA SUSTANCIAL DE LAS CONDICIONES

De hecho, entre las medidas, el sindicato exige un mayor control de la Administración en la actividad agraria, con exhaustivas inspecciones de trabajo y una mayor colaboración entre el Servicio de Ocupación de Cataluña y los Ayuntamientos para cebar las bolsas de trabajo y poner en marcha una red de albergues públicos para temporeros. También ha planteado medidas sobre las empresas de trabajo temporal y la regularización de los trabajadores sin papeles, entre otras.

El objetivo de este sindicato es una mejora sustancial con la pasada campaña de recogida de la fruta, un motor económico para Lleida y que supone el 40% del PIB de la provincia. Para las fuentes, estas alzas tendrán «muy poca afectación» en el personal de los almacenes.

Para Comisiones Obreras, la posición de Afrucat apenas tiene justificación en un sector que crece con fuerza, con alto valor añadido y un aumento de los beneficios pese a la acuciante crisis sanitaria. Tanto la patronal como la administración hablan en sus conferencias de la dignificación del sector, pero cambia por completo a la hora de subir los salarios el asunto.

«Dignificar el sector no es acumular más ganancias a costa de la precariedad y la desigualdad de uno de los colectivos más débiles del mundo del trabajo«, ha criticado Comisiones Obreras, que ha reprochado el patrocinio de Afrucat para dar nombre al pabellón deportivo de Força Lleida, equipo de la Leb Oro de Baloncesto.

CUANDO UGT Y CC OO LLEGABAN A ACUERDOS POR EL SALARIO

No siempre ha habido diferencias entre CC OO y UGT en el sector de las frutas y verduras de Lleida. Ambos sindicatos pelearon codo con codo un arbitraje para conseguir que se aplicara el salario mínimo interprofesional para los trabajadores afectados por el Convenio colectivo sectorial de recolección, almacenamiento, manipulación y venta de frutas y verduras de la provincia de Lleida.

Los dos sindicatos más importantes en Cataluña ganaron hace dos años el pulso a la patronal del sector, que se negaba a ofrecer el salario mínimo al personal eventual contratado para la cosecha de 2019. Los temporeros, según la patronal, no son trabajadores que merecieran ganar un sueldo de 7,08 euros por hora al tener un contrato inferior a los 120 días.

El laudo arbitral, de obligado cumplimiento, dio la razón a las dos fuerzas sindicales y establece un salario mínimo de 12.600 euros anuales. De tal forma, que para el cálculo de la hora trabajada debía dividirse esta cantidad por el total de horas anuales establecidas en el convenio de referencia.


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