jueves, 21 octubre 2021 18:52

Abrasivos: casi commodities

En la industria química no se puede hablar de un abrasivo como un commodity porque no se producen y venden las cantidades suficientes si se estudia uno a uno. En cambio, los abrasivos como ingrediente o materia prima sin hacer distinciones entre su naturaleza y sus características físicas si mueven unos volúmenes de ventas que nos permitirían hablar de commodities.

Un abrasivo es una sustancia que causa abrasión. Esta definición tan amplia implica que se requiere su uso en la propia industria química, tanto para el mantenimiento de la maquinaria como para el tratamiento del producto (por ejemplo, pantalones vaqueros con efecto desgastado), sin perder de vista la industria cosmética y los exfoliantes para la piel.

También requieren utilizar abrasivos muchos artesanos, siendo tal vez el ejemplo que antes se nos viene a la mente el de los carpinteros.

Tipos de abrasivos

Los abrasivos se pueden clasificar como naturales y artificiales, aunque es más efectivo establecer una escala de durezas y un grosor de partículas. Pueden presentarse como partículas sólidas pequeñas o estar adheridas a una superficie (el típico papel de lija). En ocasiones, los abrasivos deben ser tan suaves que no nos percatamos de su presencia, como sucede con la mayoría de los dentífricos, que también contienen sustancias abrasivas para facilitar la limpieza y entorpecer las acumulaciones de sarro.

Ejemplos de abrasivos naturales son el diamante, las cáscaras de nuez y almendra trituradas y minerales como las rocas areniscas o los cuarzos.

Los abrasivos artificiales suelen ser óxidos (óxidos de aluminio simples o de aluminios zirconados), aunque también se incluyen en este grupo otro tipo de moléculas como el carburo de silicio.

Es importante desaconsejar el uso de un abrasivo en concreto, la arena de sílice, por su relación probada con el mayor riesgo de desarrollar silicosis. Por lo demás, se necesita un abrasivo determinado para el tratamiento de cada material concreto. En ocasiones, es posible elegir entre dos o tres sustancias modificando la forma en que se utilizan y la presión ejercida para ello.

Características de un abrasivo

Por definición, un abrasivo es toda sustancia que cause abrasión y permita realizar esfuerzos mecánicos diferentes: triturado, molienda, pulido, corte, etcétera. No obstante, en la industria química se exige que los abrasivos cumplan una serie de requisitos para ser considerados como aptos.

  • Los abrasivos deben permitir un uso rápido en la operación unitaria en la que sean utilizados.
  • Ausencia de tóxicos.
  • Ausencia de residuos costosos de tratar. Las materias primas de los abrasivos deben ser materiales inocuos.
  • Los abrasivos han de permitir un proceso seguro para los operarios, con instalaciones de fácil mantenimiento.

Desde las grandes industrias hasta las plantas piloto, sin olvidarnos de los talleres de artesanía, muchos productos manufacturados o elaborados de manera artesanal que llegan a nuestras manos han requerido del uso de abrasivos, de manera directa o indirecta. Por este motivo nos parece justo reivindicar su importancia como materiales indispensables, pese a que su diversidad no permite llegar a llamarles commodities si atendemos al uso aceptado de esa palabra en la industria, aunque sí son commodities si damos como válida la acepción más amplia de la palabra, en la que nos referimos a sustancias que se producen para ser vendidas e incorporadas a nuevos procesos de producción.


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