martes, 28 septiembre 2021 2:57

¿Españoles a lo indio?: fábula sobre la falta de profesionales tecnológicos

El mundo se compone de huevos, gallinas y gente que trata de ordenarlos según su propio interés. Pasa en todos los ámbitos de la vida; y el segmento profesional no queda al margen. En el caso de la tecnología y su capacitación profesional, en España existe el mantra de que no hay personal cualificado suficiente, aunque en realidad sí hay gente formada: ¿qué ocurre de verdad?

Según explica en conversación con MERCA2 el director general de Orizon, José Manuel Desco, “se dice que en España faltan profesionales tecnológicos, y parece que es verdad. Todos los universitarios titulados en temas tecnológicos o conexos encuentran trabajo rápidamente, los sueldos van al alza y es difícil encontrar gente”. Pero aquí empiezan a enredarse el huevo y la gallina.

El director general de la compañía tecnológica expone que en realidad “no tenemos grandes empresas que inviertan fuertemente en tecnología (no tenemos ‘campeones’ globales que tengan músculo competitivo internacional, salvo contadas excepciones). Nuestro sector industrial es pequeño, y en muchos casos lo que hay aquí son fábricas (las decisiones se toman en otro sitio)”. Asimismo, también estima que “no hay industria tecnológica (de hecho, ni en Europa hay industria tecnológica, ya que los líderes son coreanos, chinos o norteamericanos)”. Y surge la gran pregunta: ¿A qué se dedica entonces la gente?

Los profesionales hacen su trabajo basado en una orientación a los servicios, mucho desarrollo; basado casi todo en precio, porque se da poco valor, la mayoría de empresas vende horas, sin más; y mucho proyecto de mantenimiento o desarrollo básico. Esto lo confirma el hecho de que, durante mucho tiempo, los grandes del sector han considerado a España como un ‘nearshore’ de desarrollo, más o menos barato. Pero lógicamente siempre hay alguien más barato que tú, y esa estrategia tampoco está funcionando del todo.

A qué se dedican realmente los formados con habilidades tecnológicas

UNA CONSECUENCIA LÓGICA

Bajo este contexto, explica José Manuel Desco que “aunque los nuevos titulados tienen rápidamente trabajo, van a ir a desarrollar en su mayor parte. La industria es de precio: olvídate de formación y capacitación, y de crecimiento profesional. Olvídate de calidad, olvídate de tener gente con disciplina profesional”. Es muy tajante: “Empleo sometido a los vainevenes del mercado: falta de estabilidad. Hay gente que cambia de empresa simplemente porque cambia el contrato”.

¿Qué será de esa gente cuando tenga 45 años? ¿Va a seguir programando? Más aún: ¿mejora el país su capacidad de innovación a pesar de tener mucha gente trabajando en el sector?

El factor de innovación son las empresas, son las que desarrollan servicios avanzados y pueden generar modelos de negocio adecuados y de alto valor. Y pueden dar futuro a esas personas, capacidad de crecimiento, cambiar la cara del país. Y en el ámbito de la tecnología, todas las empresas empiezan siendo pequeñas (la experiencia de los procesos de innovación tecnológica en otros países así lo demuestra: todas han empezado pequeñas). Cuando hay innovación empresarial, hay recursos humanos capacitados, porque hay una necesidad que debe ser cubierta.

Y ENCIMA, LA ADMINISTRACIÓN

Por si fuera poco, aparece en la ecuación la Administración Pública. “Los políticos prefieren puestos de trabajo a corto plazo, montar factorías de software en cada pueblo. Dar publicidad y decir que tienen un hub tecnológico. Las ayudan van a los grandes que montan ese tipo de engendros, que cuando las circunstancias de precio/hora cambian se van. Ni que decir tiene que eso distorsiona el mercado de trabajo de forma monumental”, explica Desco.

En cuanto al contexto y la comparación, “hasta los países que eran ‘off shore’ en materia tecnológica se han dado cuenta de que siempre hay alguien más barato. Hasta la India sabe que tiene que desarrollar su industria local. Y las empresas indias de servicios tienen una fortísima posición en Europa (por ejemplo, en los países escandinavos) porque los locales están a otras cosas en materia tecnológica, con otro tipo de sueldos y actividades”.

De esta manera, aclara Desco, “si no reflexionamos sobre el rol de las empresas y las condiciones de generación de talento, ni siquiera vamos a ser India. Y cada vez será más difícil y caro encontrar alguien que verdaderamente sepa de alguna tecnología concreta, que es lo que está ocurriendo ahora”.


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