sábado, 1 octubre 2022 9:36

El reto de los cruceros ante su primer ‘año covid’ en España: «Todo es una incógnita»

El sector de los cruceros se enfrenta a su primer verano lidiando con el covid-19 en España. «Todo es una incógnita», han asegurado a MERCA2 diversas fuentes del sector y administraciones públicas, como el Puerto de Barcelona.

Los cruceristas son turistas con un alto poder adquisitivo, capaces de dejar entre 500 y 600 euros diarios por día que pasan en una ciudad. Esta era la tónica de antes, cuando podían ir por libre por las ciudades de escala, sin tener que contratar las excursiones concertadas por las empresas navieras. Sin embargo, con la pandemia se ha establecido un protocolo exigente, muy exigente. Tanto que es el único sector turístico obligado a hacer test de antígenos y pruebas PCR antes de embarcar. Un requisito que no se cumple en otros transportes de pasajeros, como aerolíneas, autobuses o ferrocarril.

El pánico y los casos de un crucero en Japón desató todas las alarmas en las administraciones españolas. Con la entrada del estado de alarma se prohibieron los cruceros internacionales y numerosas grandes navieras sufrieron las consecuencias de un parón que ha durado prácticamente un año y medio.

EL PRIMER CRUCERO DE BARCELONA SALE A FINALES DE MES

Ni el Puerto de Barcelona ni las propias navieras ni tampoco las agencias de viajes consultadas por este medio ofrecen cifras de previsiones en esta incierta temporada. Se desconoce por completo si los cruceristas volverán a escoger esta forma de disfrutar de las vacaciones, o por contra lo dejarán para años venideros.

Habrá que esperar así al próximo 7 de junio cuando se inicien de nuevo las operaciones. Sin embargo, los trámites burocráticos y las peticiones de atraques en los puertos españoles se demoran 20 días. Por tanto, será a finales de este mismo mes cuando zarpe el primer crucero tras este cierre impuesto por el estado de alarma.

El primer barco que saldrá de Barcelona es de MSC Cruceros, según han apuntado fuentes conocedoras de la operación a este medio. Podría ser ‘La Grandiosa’, que opera desde agosto del pasado año por aguas italianas. A principios de julio será el turno de Costa Cruceros, según han destacado.

ESPAÑA, EN DESVENTAJA RESPECTO A ITALIA Y GRECIA

«MSC Cruceros ha adelantado las operaciones un mes», según ha especificado Fernando Pacheco, director general de MSC Cruceros, en una conversación telefónica con este medio. El ejecutivo, en un tono personal, se muestra «optimista» de cara a la temporada, pese a las fuertes restricciones estipuladas en el protocolo establecido por el Ministerio de Sanidad.

Estas directrices se han copiado y pegado del protocolo anticovid que MSC Cruceros ha implementado desde julio del pasado año y que le ha permitido operar en aguas italianas y griegas. «Las compañías de crucero sí han podido operar en Italia y Grecia. Lo llevan haciendo desde el pasado mes de agosto de 2020, una ventaja competitiva que MSC Cruceros espera equilibrar con la reapertura en España«, ha indicado el directivo en la conversación con este medio. Para esta entidad, «España es una zona estratégica» y movilizarán barcos para cubrir este destino ansiado especialmente por el turista estadounidense. «A corto plazo sí hay ventaja competitiva, pero en un mes España volverá a equilibrarse», ha sostenido.

GRUPOS BURBUJA Y SIN SALIDAS LIBRES

Las navieras son las únicas empresas de transporte obligadas a comunicar un caso positivo a bordo. En este supuesto, los pasajeros tendrán cubierto el coste del hospital, alojamiento en el hotel y el traslado a su vivienda. Para ello, tiene que llegar a acuerdos con centros sanitarios y alojamientos turísticos para poder atender a los contagiados.

Así, se ha establecido que «todos los costes derivados deberán ser cubiertos por la naviera mediante la suscripción de una póliza de seguros que incluya acuerdos con centros sanitarios y con otros establecimientos concertados en los que alojar a las personas que lo precisen». «Antes del comienzo del crucero, los operadores deberán asegurarse de que este requisito se pueda cumplir en todos los puertos españoles del itinerario», se detalla en el documento consultado por este medio. Además, añade que la cuarentena de los contactos se realizará en «instalaciones concertadas adecuadas en régimen de pensión completa, incluyendo la manutención, el seguimiento y la asistencia médica en caso necesario».

CURSOS PARA LA TRIPULACIÓN Y MEDIDAS DE AISLAMIENTO

La tripulación deberá realizar cursos de formación para usar los equipos de protección individual (EPIs); desinfección de todas las zonas, incluyendo equipaje; así como la obligatoriedad de informar si presenta síntomas o da positivo. También habrá una toma de temperatura diaria a todos los pasajeros del buque y se les realizará una nueva prueba de Covid entre el tercer y cuarto día de navegación. Los nuevos tripulantes tendrán que pasar por una cuarentena de diez días, bien en tierra o bien en un camarote aislado del resto de compañeros.

Todos el pasaje procedente del extranjero tendrá que pasar por el termómetro antes de desembarcar y se les impedirá hacerlo si muestran síntomas de fiebre, en concreto más de 37,5 grados.

Una vez realizada la escala en un puerto español, los cruceristas no podrán desenvolverse libremente por la ciudad que visiten. De hecho, está terminantemente prohibido salir si no es para realizar una de las excursiones contratadas por el barco. En estas salidas, los grupos permanecerán unidos, sin contacto con el resto de ciudadanos del destino y sin poder realizar compras por separado.

Este impedimento es uno de los principales inconvenientes para este tipo de turismo, que prefiere ir a su aire por el interior de las ciudades. «No es un atractivo«, afirman desde Aquotic, la agencia más importante de cruceros en España. Tampoco lo es que tengan que realizarse los test de antígenos o las PCR antes de embarcar y varios días después en el interior del barco.

LIMITACIONES DE CAPACIDAD Y SIN PODER VIAJAR LIBREMENTE

Sin embargo, desde esta agencia afirman que los «cruceristas quieren volver a viajar«. De hecho, hay un incipiente interés para conocer itinerarios disponibles y no descartan una campaña de ofertas por parte de las navieras para atraer de nuevo este turismo de altísima calidad para una ciudad tan necesitada como Barcelona.

Pero los barcos no vendrán llenos, sino al 70% de su capacidad máxima. Pacheco, en este sentido, considera que el 40% de los clientes que el pasado año aceptaron el bono de MSC Cruceros se integrará de nuevo entre esta campaña o la próxima. Si bien, desde Aquotic creen que los primeros barcos irán con cerca del 30% del pasaje. El pasado año, según la agencia, no hubo una cancelación masiva. «Tan sólo se anularon el 10% de las reservas. Se pudieron cambiar fechas e incluso se dieron bonos de compensación para todos ellos», han indicado.

Además, las agencias de viajes reciben un número creciente de consultas sobre los cruceros. Para Pacheco, estas consultas no terminan en una venta porque el mercado aún «no es consciente de la vuelta de los cruceros». El directivo de MSC Cruceros indica que a sus clientes se les concedió un «crédito generoso para gastar en el interior del barco», un aliciente para fidelizar al cliente y evitar la cancelación. En total, cree que el 40% de estas reservas podría activarse entre este año y el próximo.

QUIEBRAS, VENTAS Y DESGUACES DE BARCOS

No todas las navieras volverán a levar el ancla. La crisis derivada de la pandemia dejó en la estacada a Pullmantur, protagonista de la gran quiebra del sector. Los barcos de esta naviera fueron desguazados y la compañía entró en concurso de acreedores. Los barcos Sovereign y Monarch fueron vaciados en Nápoles, para ser desguazados en los astilleros turcos de Aliaga.

Pullmantur Cruceros estaba formada por Cruises Investment Holding -Springwater Capital-, con el 51%, y Royal Caribbean Group, el 49% restante. La compañía tendría que pasar por una reestructuración o bien crear una nueva empresa que incluya los cruceros. La mayoría de empresas de cruceros tuvieron que cancelar sus operaciones.

Han tenido que vender parte de su flota o bien desguazar los barcos más antiguos

Celestyal Cruises fue otra de las navieras que más ha sufrido. Suspendió las operaciones de envío de pasajeros de su flota y canceló todos los viajes entre el 14 de marzo de 2020 y hasta mayo de 2021. Para el próximo 31 de julio espera volver a operar con el Celestyal Olympia.Celestyal Crystal. El barco Celestyal Olympia está programado para reiniciarse el 28 de junio, Celestyal Experience, el 3 de septiembre.

La gran mayoría de las compañías de cruceros, a excepción de MSC, han tenido que adoptar esta drástica decisión ante el parón de la actividad. «Han tenido que vender parte de su flota o bien desguazar los barcos más antiguos«, ha sostenido Pacheco.

Asimismo, descontando MSC, estas compañías se han visto obligadas a cancelar proyectos de construcción de barcos que tenían en marcha. «MSC no ha realizado ninguna cancelación ni tampoco ha desguazado ningún barco«, ha asegurado el alto directivo. Y es que, hay un músculo financiero muy importante detrás de esta compañía. «Pertenecemos a la primera compañía de transporte marítimo del mundo y que nos está ayudando», ha concluido.


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