viernes, 17 septiembre 2021 9:37

Las dudas de Piqué con la Copa Davis presagian otro año de pérdidas

Gerard Piqué criticó hace solo unos días el plan de doce clubes (incluido el FC Barcelona) para formar una ‘Superliga’ que relevaría a la actual Champions League. Él, en cambio, hizo lo propio en el tenis: aprovechó el sistema oxidado de la Copa Davis para renovar la competición. Unas voces aclamaron su propuesta; otras, en cambio, aún esperan que este formato de marcha atrás en algún momento. El propio Piqué, si pudiera, seguro que se replantearía la inversión de 3.000 millones de dólares en 25 años a la que se ha comprometió. Las cuentas no le salieron en la primera edición y ahora improvisa cambios sobre la marcha.

Ni siquiera el éxito de España en 2019 le dio una alegría a Gerard Piqué. La organización regaló cientos de entradas en multitud de actos promocionales ante la escasa expectación para ver el resto de eliminatorias. La pista central rebosaba, mientras los estadios anexos estaban vacíos. Los horarios, en un calendario de lo más apretado, tampoco ayudaron. Las empresas que pagaron un alquiler disparado por los stands que rodean el recinto fueron las grandes perjudicadas del descontrol horario.

PIQUÉ, OBLIGADO A IMPROVISAR EN 2021

En 2020, Piqué ni siquiera se planteó la posibilidad de celebrar el torneo. La gran mayoría de eventos se celebraron a pesar de la ausencia del público, pero el jugador del Barcelona no quiso dar el paso ante las pérdidas que podría suponer. El futbolista se excusó en que la Copa Davis sin público pierde toda su esencia, cuando miles de aficionados y diversos tenistas le acusan precisamente de haber eliminado todas las tradiciones de esta competición.

La edición de 2021 está confirmada, pero estará condicionada por el covid-19. El plan de vacunación avanza y para las fechas previstas (25 de noviembre a 5 de diciembre) se espera que la situación esté mucho mejor. El Mutua Madrid Open, que se está celebrando en estos momentos, ya permite la presencia de público, aunque no al 100%, algo que para final de año sí podría ser una realidad. Eso si el verano no depara un aumento de los contagios. De momento, reina la incertidumbre. En 2019, por estas fechas, las entradas llevaban semanas a la venta. Este año aún no pueden adquirirse ni hay fecha estimada para ello.

Gerard Piqué no tiene más remedio que improvisar. Al problema de las entradas se le suma el experimento de las sedes, cuyo resultado será un enigma. Para evitar los problemas de horarios. además de Madrid, Turín e Innsbruck serán sedes del evento. Los partidos de España y las rondas finales se celebrarán en España, aunque de la Caja Mágica se pasará al Madrid Arena. Este nuevo estadio cuenta con 500 localidades menos y carece de dos pistas anexas cómo sí tenía la antigua sede. El tenis, por tanto, se reduce en Madrid para dar vida a otras ciudades y facilitar el horario. Algo que a nivel organizativo y de gasto puede ser un problema para Piqué.

UN FUTURO POCO ESPERANZADOR

Tras el revés del primer año y la espantada de 2020, las novedades de este curso auguran otro mal dato para el futbolista. Según apunta el medio Matchtenis, Piqué podría no ver ningún beneficio hasta el año 2025. Por el camino está Rakuten, principal sponsor de esta nueva Copa Davis, que sería el gran perjudicado de un experimento que no termina de cuajar.

Por si el tema económico no fuese demasiado inconveniente, también está el apartado deportivo. La ‘Superliga‘ avivo el debate entre los espectadores, pero lo peor para Gerard Piqué es que tenistas de mucha relevancia siguen sin dar el visto bueno al formato. Es más, piden un paso atrás. No solo Roger Federer, al que quizás le quedasen pocos torneos por jugar, también jóvenes como Alexander Zverev que pronto asumirán un papel más que protagonista en el circuito.

El gran estandarte de esta Copa Davis es Rafael Nadal, que siempre ha respaldado a su amigo Piqué. Este año, a pesar de la celebración de los Juegos Olímpicos, su presencia está asegurada. El problema para Piqué es que el final del balear esta cada vez más cerca. Lo mismo sucede con otras figuras como Roger Federer y Novak Djokovic. ¿Y después qué? La pasión por el tenis puede caer en picado como sucede en España (el número de licencias no deja de bajar) y la Copa Davis dejar de ser un evento importante. Si el presente le ha generado problemas a Piqué, el futuro no parece demasiado esperanzador. El covid-19 le ha obligado a improvisar. Sin entradas a la venta y con el experimento de las sedes por evaluar, difícilmente le van a salir las cuentas al futbolista en este 2021.


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