El PSOE queda herido en Madrid: ¿aguantará en España?

Madrid es España; y España es Madrid. Bajo esta lectura, que la reelegida presidenta de la Comunidad ha reivindicado en todo momento, el PSOE queda gravemente herido en la capital, y ahora deberá afrontar lo que resta de legislatura sabiendo que el Partido Popular recobra fuerzas de la mano de Isabel Díaz Ayuso.

Ante esta tesitura, el Gobierno de Pedro Sánchez tiene dos opciones. La primera de ellas es entrar al barro propuesto por el ala derecha, tanto de Ayuso como Vox; y la otra es terminar de legislar, centrarse en la dura reforma de las pensiones que tiene por delante, la gestión de los fondos europeos y finiquitar la pandemia.

En todo caso, no será sencilla la papeleta, sobre todo porque a nivel económico el mensaje de reducción de impuestos por parte de Ayuso ha calado, y eso será algo con lo que tenga que lidiar un PSOE que, justamente entre sus medidas, se encuentran algunos ajustos fiscales.

LA JUSTIFICACIÓN DEL PSOE

El secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, ha sido el alto cargo de los socialistas que ha dado la cara: «Sin paños calientes» que los resultados de las autonómicas de Madrid «no son buenos» para su partido, y lo ha achacado a que no han sabido atraer a todo su electorado ni «escapar de la polarización». Eso sí, ha defendido que no dejan de ser unas elecciones en una comunidad autónoma, tratando así de restar trascendencia nacional.

«Han sido unas elecciones en Madrid, y solo en esta comunidad. Es una comunidad muy importante, pero no representa al conjunto de España, al igual que tampoco lo hace el resultado de elecciones recientes, como en Cataluña, donde por cierto el PP quedó como última fuerza», ha justificado en una comparecencia en Ferraz sin preguntas.

De este modo, el PSOE asume públicamente el argumento que ya llevan días defendiendo en el Gobierno -a medida que empeoraban sus pronósticos-, de que no es correcto interpretar estos comicios en clave nacional. Según argumentan, la situación en Madrid no se da en otros territorios, ni el peso del PP de Díaz Ayuso es el mismo en otras Comunidades. Ni siquiera su estrategia coincide con la de otros ‘barones’ o incluso la del líder ‘popular, Pablo Casado, añaden fuente gubernamentales.

Este martes, Ábalos ha criticado además que las elecciones eran «innecesarias», y Díaz Ayuso sólo las convocó para «liquidar a su socio de gobierno y hacer que desaparezca Ciudadanos de la representación política». «Y lo ha conseguido», ha apostillado. Eso sí, ha avisado de que esto también ha supuesto que «ha unido su suerte a la ultradrecha».

TODO LO QUE FALLÓ

El resultado del PSOE se suma además a los malos resultados cosechados por sus socios en el Gobierno central de Unidas Podemos. La apuesta del exvicepresiente Pablo Iglesias de dejar el Ejecutivo para salvar a su formación en Madrid sólo ha conseguido sumar tres diputados, quedando en quinto puesto, por detrás incluso de Vox, y 14 por debajo de Más Madrid.

Al igual que ocurrió ya en las elecciones catalanas de febrero, Sánchez y sus principales asesores de Moncloa se volcaron desde el primer minuto en la preparación de la nueva batalla electoral de Madrid, para construir a nivel autonómico una alternativa «seria» y «responsable» que lograra sacar de la Puerta del Sol a una presidenta autonómica que representa la principal oposición al Gobierno en lo que a la gestión de la pandemia se refiere, desde que estallara la crisis del coronavirus.

El propio Sánchez presentó oficialmente la candidatura de Gabilondo tras el anuncio de adelanto electoral, con el lema de ‘soso, serio y formal’; un eslogan ideado por su jefe de Gabinete, Iván Redondo, y su equipo de estrategas de Moncloa.

Así, Sánchez, arrancó en marzo la precampaña volcado con su candidato, apoyándole cada fin de semana, e implicándose en primera persona en la disputa con Díaz Ayuso. En abril multiplicó su exposición pública, con varias ruedas de prensa y comparecencias públicas, y en un encuentro informal con periodistas llegó incluso a cuestionar los datos de contagios que estaba ofreciendo la presidenta madrileña.