domingo, 9 mayo 2021 14:31

Torres defiende el ERE para afianzar la “viabilidad” de BBVA y los sindicatos afean el aumento de los bonus

Carlos Torres, presidente de BBVA, ha salido en defensa de la reestructuración de plantilla que planea ejecutar la entidad en las próximas semanas. Así, el ejecutivo ha ratificado ya se han iniciado las negociaciones con los sindicatos y ha argumentado que el recorte “es necesario” para salvaguardar “la viabilidad” del grupo, durante una de sus intervenciones en la Junta de Accionistas de la firma vasca de este 2021.

Así, la reestructuración de plantilla que quiere acometer la entidad ha ocupado una parte importante durante el turno de intervenciones de la misma. En concreto, la atención la han centrado los sindicatos del banco, entre los que están CCOO, UGT o CGT, que han cargado duramente contra el máximo ejecutivo y el resto de su equipo. En opinión de los representantes de los trabajadores, la respuesta del banco al ingente esfuerzo realizado por los empleados durante la pandemia “ha sido la presentación de un despido colectivo“, algo que no les parece justo.

Además, también han puesto especial énfasis en recordar que el recorte se está negociando al mismo tiempo que se han aprobado, como punto del día dentro de la Junta de Accionistas, un incremento de la remuneración de los consejeros y ejecutivos del banco. Sin ir más lejos, según la nueva política retributiva aprobada el propio Torres ha visto como se ha incrementado su salario fijo en un 20%, al pasar de algo más de 2,4 millones hasta casi los 3 millones. Además, los sindicatos han puesto de manifiesto un aumento de los pagos de bonus millonarios para los directivos, mientras se está hablando “abiertamente” de despedir a miles de trabajadores.

TORRES SE MUESTRA PREOCUPADO POR LOS NUEVOS RETOS DEL SECTOR

Por su parte, el presidente ha puesto de manifiesto la necesidad del hachazo sobre la plantilla, dado a los profundos cambios que se están produciendo en el sector. Así, Torres ha señalado a tres factores principales que han obligado a los dirigentes de BBVA a tomar medidas. En primer lugar, la fuerte competencia del sector. El nuevo proceso de concentración que arrancó a finales del año pasado, y que ha involucrado por un lado a Caixabank y Bankia y por otro a Unicaja y Liberbank, ha supuesto unas nuevas normas de juego que incrementar la apuesta “por una mayor eficiencia”.

En segundo lugar, el ejecutivo ha puesto de relieve la difícil situación que viven los bancos por la política de tipos negativos impuesta por el BCE. Unas medidas que, junto a lo anterior, han limitado la capacidad de las firmas para incrementar los ingresos. Por lo que, finalmente, la única opción pasa por recortar los gastos. Una alternativa que, además, se apoya en los cambios de paradigma de los clientes que implica una creciente digitalización del negocio. El tercer pilar para Torres que ha impulsado la necesidad de ejecutar la reestructuración.

Por ello, el ejecutivo ha defendido que los miles de despidos, se esperan unos 3.000, son “necesarios”, porque dado el difícil contexto sirven para afianzar “la sostenibilidad futura”. A pesar de todo, Torres ha querido explicar que el negocio de BBVA sigue siendo “principalmente” de personas y ha utilizado unos minutos para agradecer a los trabajadores de la entidad su papel durante la crisis sanitaria vivida en 2020 y para defender que siguen siendo “un valor diferencial”. Aunque algunos lo sean más que otros.

BBVA PRETENDE SER NEUTRO EN CARBONO PARA 2050

El siguiente episodio se producirá este próximo jueves 22 de abril. Así, la entidad se reunirá por segunda con los sindicatos para detallar el ERE que BBVA anunció el pasado mes de enero y que ha defendido Torres. La primera reunión se celebró el pasado viernes 16, en ella se constituyó la mesa de negociación. En esta segunda convocatoria es posible que la firma vasca notifique por primera vez el número de salidas que contempla.

Pese a que Torres ha querido dejar bien claro su posición y la “necesidad” del recorte, su gran anuncio ha sido el de que BBVA será una compañía neutra en carbono para el año 2050. Con dicha política, el grupo sigue a otros grandes actores españoles como Repsol, que lo anunció mucho antes, para mostrar su compromiso con la sostenibilidad y la lucha contra el cambio climático. Una postura que el presidente ha querido recalcar desde el primer minuto al portar un pin con el emblema de la agenda europea 2030.


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