martes, 13 abril 2021 8:45

MásMóvil congela la elección de proveedor 5G a falta de Vodafone

El Grupo MásMóvil se ha convertido en esclavo de sus palabras. Hace un año, el consejero delegado del operador amarillo, Meinrad Spenger, aseguraba ante la prensa que la compañía iniciaba un proceso de selección de proveedor móvil que pretendía finalizar en mayo de 2020. Los tres grandes del sector tienen al menos dos fabricantes en el desarrollo de sus redes. Un año después, todo está en el aire. Existen tres motivos que por separado explican la situación; aunque juntos ofrecen una mejor fotografía de la realidad.

El CEO de MásMóvil afirmaba en febrero de 2020 que no existiría ningún tipo de veto. Que todos los proveedores tendrían las mismas posibilidades. En ese momento el ‘caso Huawei’ estaba caliente. La guerra comercial entre Estados Unidos y China tenía plena vigencia. Además, las decisiones en la Unión Europea se tomaban de manera unilateral. Pero el operador amarillo aseguraba que no existirían vetos y que, en cuestión de meses, añadiría -junto a Ericsson- a otro proveedor.

Tras la salida de Donald Trump de la administración estadounidense muchos pensaron que todo volvería a la normalidad con Joe Biden. Pero el giro no ha sido tan radical. La tensión ha desaparecido, pero sigue sin haber unanimidad a nivel europeo sobre qué hacer con Huawei, hasta qué punto firmar nuevos acuerdos o ampliar los ya existentes.

Según ha podido conocer MERCA2 no ha habido, tal y como señaló el CEO de MásMóvil, ningún tipo de veto previo. Los proveedores de red móvil han entrado en liza para posicionarse como fabricante del operador amarillo sin problemas. Pero eso no exime que existan reticencias sobre la postura definitiva que adopte Estados Unidos, y cómo afectaría a los países europeos en mitad de esa guerra fría comercial.

MÁSMÓVIL YA TIENE 5G

El segundo motivo para la lentitud de MásMóvil en la búsqueda de otro proveedor de red para su 5G es que, precisamente, ya tiene esta conectividad disponible a nivel comercial. Se trata, como tienen todos los operadores, de NSA (‘non stand-alone’). Es decir, una tecnología sin estándar que está más próxima a las velocidades pico del 4G, que al verdadero 5G que tendremos cuando esté con el SA (‘stand-alone’).

A través de su red propia con espectro 5G, y también con el acuerdo mayorista que tiene con Orange en este ámbito -sobre todo-, MásMóvil ofrece tarifas con esta conexión móvil. Le permite llevar a cabo las mismas campañas de relaciones públicas con este ‘5G a medio gas’, y puede presumir de que las marcas Yoigo y MásMóvil ofrecen 5G. Eso sí, como todas las compañías, lo vende a los clientes que ya dispongan de teléfonos con esta tecnología.

Junto a este acuerdo que le permite estar relajado a MásMóvil, muchos años de operador virtual (OMV) le han enseñado a crecer con otro mayorista, hay otro factor que le permite estar relajado: la subasta de espectro de la banda de 700 MHz se retrasará de nuevo. Esta banda de radio, que permitirá el desarrollo definitivo del 5G, no estará disponible -por tanto- hasta dentro de muchos meses. Algo que el operador amarillo no ve como un problema.

Y asociado a la inversión que supone pujar por el espectro, también en términos financieros, añadir un nuevo proveedor a la red móvil de MásMóvil supone un coste muy elevado. Se trata de algo que las compañías piensan mucho, y se hace con suma precaución, por el elevado coste. Y así se llega al último motivo, que tiene una implicación económica absoluta.

¿QUÉ PASA CON VODAFONE?

El goteo constante de informaciones que aparecen en la prensa sobre la fusión de MásMóvil y Vodafone evidencia la existencia de algo, por más que ambas partes metan la operación en la nevera.

Así, MERCA2 ha podido conocer que, efectivamente, dentro del cuartel general de operador amarillo se habla sobre una unión/fusión/compra relacionada con Vodafone. Y que la sensación de que algo puede pasar en breve es continua desde hace semanas. Por este motivo, MásMóvil tiene que cuidar al máximo los pasos que da en solitario.

El operador rojo se presenta ante este matrimonio con dos proveedores: Ericsson y Huawei. Asimismo, llega con un acuerdo con Orange de alto alcance. Se trata de un acuerdo de compartición activa sobre las redes 2G, 3G, 4G y 5G de ambas compañías. Alcanza a 14.800 emplazamientos en ciudades de hasta 175.000 habitantes.

Y aquí es donde los tres motivos se entrelazan y ofrecen la explicación sobre la tardanza de MásMóvil en añadir un nuevo proveedor de red. La compañía que dirige Meinrad Spenger tiene ya 5G y está a las puertas de una unión con un operador que, a su vez, tiene un acuerdo con Orange, algo que comparte con los amarillos. Pero claro, hace un año no estaba todo tan despejado.


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