viernes, 30 septiembre 2022 14:08

Grupo Avintia presenta su estrategia transversal para transformar el sector con ÁVIT-A

Grupo Avintia continúa con su apuesta por la construcción industrializada y ha presentado su nueva estrategia para transformar el sector inmobiliario con ÁVIT-A, su sistema integral de construcción industrializada, marcando sus objetivos para los próximos cinco años y definiendo un marco de acciones en el corto y medio plazo.

Bajo el lema ‘Cambiando el sector. Liderando la nueva Era‘, el grupo industrial del sector constructor-inmobiliario ha celebrado unas jornadas, en la que han participado 35 asistentes del equipo de dirección y mandos de responsabilidad de todas las divisiones y departamentos de la organización.

El presidente del grupo, Antonio Martín Jiménez, ha defendido que la compañía «está abanderando la transformación del sector constructor» a través de ÁVIT-A y gracias a «un compromiso que impregna de manera transversal toda su estrategia corporativa, afectando a todas sus divisiones y líneas de negocio para provocar una transformación profunda tanto en el grupo como en el sector».

Así lo ha trasmitido Jiménez frente a cada una de las empresas que forman la compañía: Avintia Construcción, Avintia Industrial, Avintia Inmobiliaria, Avintia Servicios y Avintia Energía durante la celebración del evento ÁVIT-A DAY.

Con ÁVIT-A como eje vertebrador, Grupo Avintia continúa avanzando en el cambio de paradigma de la construcción en España, en el que el porcentaje de vivienda industrializada es aún muy bajo en comparación con otros países del norte de Europa como Finlandia, Noruega o Suecia, que superan el 45%.

Frente a esta realidad, las previsiones y estrategia de negocio de Grupo Avintia a cinco años vista apuntan hacia un crecimiento sostenido en el ámbito de la construcción industrializada. Tras comenzar en 2020 con una promoción inmobiliaria ‘offsite’, la compañía prevé alcanzar una cartera de viviendas donde, aproximadamente, el 14% sea construcción industrializada.

Para conseguirlo, la compañía planea tener en funcionamiento un total de tres fábricas destinadas íntegramente a la construcción industrializada para el año 2023.

En las jornadas también se ha realizado un repaso por los diferentes avances que se han producido en ÁVIT-A gracias a las soluciones aportadas por sus socios en los últimos meses e identificado las necesidades y líneas de actuación a seguir para mejorar la coordinación y ejecución de los proyectos, además de definir la organización y optimización de los equipos, con el fin de cumplir con las previsiones de la compañía en términos de alcance, tiempo y dimensión.

IMPULSO «IMPARABLE» A LA INDUSTRIALIZACIÓN

Cabe destacar «el impulso imparable que supone ÁVIT-A para el despegue definitivo y crecimiento sostenido en el tiempo de la construcción industrializada en España», defiende la compañía.

El objetivo es hacer posible la construcción de edificios más saludables y confortables en el país, basándose para ello en la sostenibilidad, la automatización, la digitalización, la sensorización y el internet de las cosas, entre otros desarrollos punteros, para facilitar la fabricación de componentes, la ejecución del proyecto, la gestión y el mantenimiento durante la vida útil de los edificios.

ÁVIT-A conecta el proceso de diseño y fabricación hasta el ensamblaje, utilizando nuevas técnicas e integrando las soluciones específicamente desarrolladas por los partners para los proyectos, dentro de la cadena de producción y montaje.

Este sistema de construcción industrializada permite reducir hasta un 30% los plazos de entrega, cumplir con los compromisos financieros y abordar la sostenibilidad desde una perspectiva más amplia, ya que no solo persigue reducir el impacto medioambiental en todo el proceso constructivo y la vida útil del edificio, sino que el fin es la construcción de edificios y hogares saludables y confortables.

En concreto, ÁVIT-A permite una disminución de los residuos y un mejor aprovechamiento de los recursos y ahorro en cuanto a consumos, pero también hace posible una optimización de la gestión y mantenimiento de los edificios durante toda su vida útil, lo que incide de manera directa en la rentabilidad del activo inmobiliario y la calidad de vida de los usuarios finales.


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