domingo, 11 abril 2021 22:49

Telefónica rompe el tabú sobre la venta de su fibra en España

Uno de los principales activos financieros que tiene Telefónica es su fibra óptica, sobre todo en España. Desde hace bastantes meses había un runrún soterrado sobre la posibilidad de poner a la venta dicha fibra o, como alternativa, dar entrada a algún socio industrial para su gestión. No obstante, desde la compañía no se habían pronunciado de forma clara hasta ahora.

Después de muchos artículos de prensa donde se dejaba entrever que esta posibilidad era una alternativa real para poner en valor el principal activo de la compañía, ahora es la propia Telefónica la que se pronuncia al respecto. Ha querido ser contundente, aunque no demasiado.

En concreto, durante el encuentro con analistas tras la presentación de los resultados financieros de 2020, el consejero delegado de Telefónica, Ángel Vilá, ha remarcado que las operaciones de fibra del operador azul son “muy valiosas” y están “muy bien desarrolladas” en España, un mercado con “muy alta” penetración y una posición de liderazgo en Europa.

Además, ha remarcado que la compañía tiene varios acuerdos mayoristas con otros operadores en fibra y no hay oportunidades de ‘greenfield’ (despliegues en zonas sin ninguna cobertura) como sí ocurría en los países donde ha creado empresas de fibra con socios financieros, como Alemania o Brasil. En este contexto, ha incidido en que para Telefónica su red de fibra en España es “estratégica”, por lo que una posible venta total o parcial de su red es “una opción para el futuro”, pero no se están contemplando en este momento transacciones en esta línea.

Y para remarcar ese matiz del momento, el presidente de Telefónica, José María Álavarez-Pallete, ha remarcado que el operador tiene por delante muchas opciones para cristalizar el valor de sus infraestructuras, que son “tremendamente relevantes y cada vez más valiosas”, y la compañía las va a explorar.

TELEFÓNICA SE MOJA

Algunos analistas y expertos del sector asumen que Telefónica tendrá que hacer algo con su fibra en España. Los tiempos que ha puesto sobre la mesa el operador azul son lógicos: no hay urgencias. Pero que desde la propia compañía asuman el valor que tiene, y que en el futuro puede pasar de todo, es la certeza de que el precio a la fibra de la compañía en nuestro país ya está fijado.

El problema de la fibra de Telefónica en España es que no se trata de un activo pequeño. Más allá de su valor económico, se trata de un servicio fundamental con muchos clientes a nivel residencial y empresarial. Se trata, en definitiva, de un activo esencial incluso para el propio Estado.

OTRO TABÚ

El otro asunto del que José María Álvarez-Pallete también ha querido hablar muy claro ha sido el dividendo. El presidente ha defendido la reducción del dividendo propuesta para el ejercicio 2021 hasta 0,30 euros por acción, frente a los 0,40 euros abonados en 2020, ya que permite a la empresa mantener una remuneración “atractiva” al accionista, al mismo tiempo que la compañía gana flexibilidad, reduce su deuda y se refuerza estratégica y financieramente.

En la rueda de prensa con motivo de los resultados de 2020, Álvarez-Pallete ha señalado que en Telefónica han considerado que 0,30 euros por acción es el nivel “adecuado”, que además mantiene una rentabilidad por dividendo “muy alta” si se compara tanto con la del Ibex 35 y con el sector de telecomunicaciones.

El presidente ejecutivo ha remarcado que la decisión sobre el dividendo se enmarca en la dirección estratégica de la compañía y tiene en cuenta que 2021 será un año en el que Telefónica va a seguir ejecutando su plan estratégico e invirtiendo “fuerte” en despliegue de redes, así como con mucha actividad inorgánica, tanto de desinversiones como de inversiones, y varias subastas de espectro,

Ante este contexto, en la conferencia con analistas, Álvarez-Pallete ha añadido que esta decisión se enmarca en su objetivo de acelerar su proceso de transformación interna, en el que se quiere preservar una “fuerte” generación de flujo de caja libre (FCF) y al mismo tiempo ser capaces de invertir en la parte de crecimiento de su negocio.

Otro motivo es que, aunque la compañía está explorando opciones inorgánicas, quiere reasignar el capital para capturar las oportunidades que surjan, al mismo tiempo que se sigue reduciendo la deuda. De hecho, Álvarez-Pallete ha recordado que aún hay varias operaciones pendientes de cierre que rebajarían la deuda en 9.000 millones de euros.


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