jueves, 15 abril 2021 11:07

Barceló explora oportunidades de negocio ante el miedo global del turismo hotelero

Frente 137 millones de euros de pérdidas en 2020 y pese a una Semana Santa y una primavera perdidas para el turismo, en 2021 “habrá verano, no sabemos si la mitad o un cuarto, pero algo habrá”, augura el CEO para la región EMEA de Barceló Hotel Group, Raúl González . Por eso la estrategia del Grupo hotelero apunta directamente al futuro: “seguiremos invirtiendo en activos, para reposicionarlos” de forma que la recuperación del mercado “pille a Barceló en perfecto estado de revista”, anuncia.

A pesar de la incertidumbre y volatilidad actual consecuencia de la pandemia, la cadena hotelera seguirá apostando por la expansión y desembarcará en nuevos destinos como Sri Lanka, Maldivas e Indonesia. En concreto, Barceló Hotel Group anuncia la apertura de 13 hoteles tanto dentro como fuera de España como parte de su plan de expansión 2021.

“Una vez asimilamos el impacto, trabajamos para hacer el grupo más fuerte”, asegura González que se muestra convencido de que “cuanto más grandes los problemas más grandes las oportunidades”, señala el responsable de la región EMEA de la compañía.

La estrategia de Barceló se sustenta en asegurar la fortaleza del Grupo cuando se recuperen los niveles de 2019, previos a la pandemia, que el directivo tampoco sitúa antes de 2024. “Intentamos crecer no por tener más tamaño, sino tener un grupo más fuerte, más sostenible, en otras geografías, con un modelo de riesgo más limitado”, apunta.

Las inmensas ganas de viajar de sus clientes son las que han alentado a la cadena hotelera a elevar sus inversiones en activos y renunciar, por ejemplo, a tener una deuda más saneada. Todas las encuestas efectuadas por la enseña exhiben unos visitantes “deseosos de viajar” que representan “una demanda embalsada o latente” que se activará en cuanto las condiciones lo permitan.

En este sentido, la apuesta por ese refuerzo de los activos es amplia. De hecho, llevará a la compañía a destinar más de 200 millones de euros en proyectos de reforma. Porque la apuesta no se limita a la compra o gestión de nuevos activos.

UN TURISMO REFORZADO

En los momentos más graves de la peor crisis del sector, sobre todo en los primeros compases de una situación inédita para las empresas vinculadas al turismo, “algunos agoreros” vaticinaban que “el turismo nunca volvería a ser lo mismo”, sin embargo, González considera que no sólo se recuperará, sino que se muestra “convencido de que el sector saldrá reforzado”.

“Pasaremos de querer comprar elementos físicos a priorizar las experiencias y los recuerdos, eso va a ser así”, sentencia. Aunque el futuro del sector no se entiende sin la implementación de una serie de cambios, que han venido para quedarse, la incertidumbre y el shock iniciales también derivaron en “opiniones curiosas” y “vaticinios” como “el final del bufet”, señala González.

Veremos cambios en la experiencia de cliente, con una fase inicial con muchas medidas de protección, que permita a la gente comprobar que los hoteles son lugares muy seguros”, pero con el transcurso del tiempo las medidas se relajarán. “Lo mismo que hemos cambiado de manera muy acelerada, haremos el camino inverso a la misma velocidad”, manifiesta el directivo.

La pandemia por el Covid-19 ha propiciado “un proceso de aceleración de la digitalización”, por ejemplo, “en muchas empresas pequeñas de nuestro sector se utiliza el código QR para acceder a los menús”, lo que para González son “elementos de digitalización acelerados” pero no provocados por la crisis sanitaria.

Algo parecido ocurre con la sostenibilidad que, “ya era una tendencia en el mercado” que en poco tiempo ha sufrido una profunda transformación en la que se ha potenciado de forma vertiginosa “la comunicación digital”, por ejemplo, impulsando una transformación que avanzaba por propia inercia.

FUSIONES Y CONCENTRACIONES SIN DESINVERSIONES

Otra de las consecuencias que traerá la era postpandemia son las fusiones y concentraciones hotelera. De algún modo se impondrán modelos como el que impera en EEUU “donde los grandes hoteleros representan el 50% de la cuota de mercado mientras que en España no alcanzan el 7%”, manifiesta González.

“Necesitamos marcas más fuerte, empresas más fuertes” y esto contribuirá a una concentración “no necesariamente en la parte hotelera pero si en la gestión de clientes o en la aplicación de a Inteligencia Artificial (IA)”, concluye

El directivo de Barceló se muestra partidario del “contra-ciclo” que caracteriza a la marca, “cuando todo el mundo quiere comprar, nosotros vendemos, y al revés”. Tras desprenderse del Hotel Formentor hace escasas semanas, Barceló no tiene en marcha ninguna nueva desinversión.

“Salvo que tengamos una oferta muy atractiva no venderemos, porque no vendemos a descuento, sólo bajo condiciones razonables”, explica González que añade, “en inversiones estamos activos, tanto activos individuales como portfolio, la fusión es más difícil que ocurra, pero si tiene sentido también estamos abiertos, creemos en la consolidación”.

“Soy de los optimistas, creo que estamos en el mejor de los escenarios que podíamos prever desde hace muchos meses”, comenta en alusión a la evolución del proceso de vacunación “acelerado”, aunque admite que el sector sigue en “modo supervivencia”.

La cadena hotelera cierra el año con unas ventas brutas de 946,2 millones de euros (-60% vs el 2019), con pérdidas que ascienden a más de 137 millones de euros y un EBITDA recurrente de -49,6 millones de euros. “En Barceló Hotel Group nos habíamos fijado como objetivo para 2020 conseguir un resultado bruto de explotación (EBITDA) superior a los 400 millones de euros y ganar más de 200 millones. Pero, con la llegada de la pandemia provocada por la Covid-19, las previsiones se convirtieron en papel mojado y cerramos el año en pérdidas, los peores resultados de la historia de la compañía”, reconoce González.

En cuanto a las perspectivas de Barceló para 2021, según el análisis de reservas de la demanda inmediata, actualmente ésta se concentra en el muy corto plazo o ya a partir del final de verano –principios de otoño, sin perspectivas de cara a Semana Santa, y rebajando en un 50% las reservas para verano respecto a lo que sería un año normal en estas fechas para los hoteles vacacionales de Barceló Hotel Group en EMEA.


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