Las actividades ligadas al turismo son las que más recortaron su facturación el pasado año. Los mayores retrocesos anuales de la cifra de negocios los registraron las agencias de viaje (-75%), los servicios de alojamiento (-68%), el transporte aéreo (-60,1%) y el transporte por taxi (-53,6%), según datos difundidos este lunes por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Estos descensos han sido de los mayores registrados en el sector servicios que el pasado año sufrió un descenso medio de su facturación del 15,6% por la crisis generada por el Covid, su mayor caída desde el año 2000, cuando se inicia la serie.

Este desplome de las ventas del sector servicios rompe además con seis años de crecimientos anuales consecutivos.

En los meses de marzo a junio, con el confinamiento, se suspendió la apertura al público de los locales y establecimientos minoristas no esenciales así como las actividades de hostelería, restauración y turismo en España, unido a la falta de llegada de turistas internacionales produjo una parada casi total del sector servicios.

En el caso de las agencias de viajes, operadores turísticos y servicios de reservas la caída de facturación del último año fue del 75%, a pesar de que en el último mes en diciembre el aumento fue del 22,6%.

Los servicios de alojamiento también registraron una importante caída en su facturación el pasado año del 68%, a pesar del aumento del 16% del último mes del año, que contrasta con la caída del 33% que se registró en noviembre.

En el caso de los transportes, el pasado año el que más descendió fue el transporte aéreo que en 2020 que descendió su cifra de negocios un 60,1%, seguido del transporte por ferrocarril un 41,2%, y del transporte marítimo y por vías navegables interiores que vio descender su facturación un 22,1%.

El transporte por taxi cayó un 53,6% afectado sobre todo por los confinamientos y las restricciones de movilidad entre las ciudades que han impedido el transporte habitual que se produce en este tipo de vehículos.

En el apartado de hostelería la cifra de negocios disminuyó un 51,4% el pasado año. Este descenso estuvo provocado en parte por el descenso en la facturación de los servicios de comidas y bebidas que vieron disminuirse un 43,6%.

En cuanto al empleo, el personal ocupado también descendió en todas las regiones, y de nuevo las comunidades turísticas fueron las más afectadas. Así, la ocupación de los servicios en Baleares se desplomó una media del 14,7% en 2020, mientras que en Canarias retrocedió un 7,5%. El menor descenso también fue para Murcia, con una caída media de la ocupación del 1,6%.