bitcoin
Jack Dorsey, CEO de Twitter (izq), Mark Zuckerberg, creador de Facebook (der).

El cofundador y actual CEO de Twitter, Jack Dorsey, lanzaba un mensaje hace dos semanas en su red social en el que anunciaba una iniciativa junto al rapero Jay-Z con la que intentarían potenciar el desarrollo de la criptomoneda bitcoin como “la moneda digital de Internet”. Esto a través de una fundación llamada ₿trust, “inicialmente centrada en nuestros equipos en África e India”. Para potenciar esta nueva plataforma, Dorsey anunciaba una aportación junto a Jay-Z de 500 bitcoins, un monto que equivale a casi 29 millones de dólares según el valor de conversión al momento de redacción de este artículo.

Asimismo, pidió voluntarios para formar una junta de tres personas. Invitó a cualquiera a postular mediante un formulario abierto de Google Docs. El resultado: 6.600 personas enviaron sus candidaturas para conseguir una de estas tres sillas. “Hasta el momento, más de 6.600 personas enviaron su prueba de trabajo. Estamos trabajando para filtrar durante el fin de semana y pronto comenzaré a entrevistar a candidatos de la junta”, dijo Dorsey este viernes.

El CEO de la red del pajarito, que ya se había mostrado con anterioridad a favor de la moneda del desconocido Satoshi Nakamoto, realiza con este su mayor movimiento para conseguir que el descentralizado bitcoin sea la moneda estándar de la red, mientras que Mark Zuckerberg, CEO de Facebook, conduce por la senda de las criptomonedas en el sentido opuesto. En 2019 anunció Libra, su propia divisa digital que, tras cambiar su nombre a Diem en 2020 por cuestiones publicitarias (intentar que la prensa dejara de ver Libra como la moneda de Facebook), sigue en marcha y ultima sus preparativos.

Las visiones de Dorsey y Zuckerberg son contrapuestas: mientras bitcoin simbolizaría la liberación y la presunta emancipación de los ciudadanos frente al estado y los bancos tradicionales, Diem se diferencia enormemente de otras cripto ya que, aun usando un tipo propio de blockchain y software libre, no empezará siendo totalmente descentralizada. Con Facebook en medio de un torbellino dadas las acusaciones de monopolio y problemas de privacidad por parte del gobierno de los Estados Unidos, era vital para Zuckerberg tratar de desvincular su firma lo máximo posible de Diem.

ZUCKERBERG VS DORSEY: CAMINOS OPUESTOS HACIA EL MISMO DESTINO

¿Y cómo lo ha hecho? Mediante la creación de la Asociación Diem, gobernada por un equipo ejecutivo independiente de siete miembros (uno de ellos David Marcus, representando a Facebook), y apoyada por potentes empresas como Spotify, Uber, Lyft o Coinbase. Así, Diem promete no estar al pleno servicio de Facebook, e intenta ganarse la confianza de los bancos centrales y gobiernos que tendrán que permitir su regularización. Los gigantes Mastercard y Visa apoyaron originalmente el proyecto de Libra, pero tras la mala imagen de Facebook como núcleo ‘maligno’ de la red, decidieron echarse atrás.

No obstante, Facebook sigue siendo su mayor desarrollador, y ha diferenciado Diem arrancándole atributos propios del resto de criptos como bitcoin o ethereum para ganar la confianza de inversores y ciudadanos.

Esto es así ya que Diem empezará materializándose en las llamadas ‘stablecoin’: una stablecoin es una criptomoneda ligada a alguna divisa tradicional como el dólar. Así, linkeando el valor de la digital con el de una moneda fiat, Zuckerberg busca crear la moneda electrónica más usada en el mundo. Podría hacerlo instalando su propio monedero digital Novi, (necesario para operar con la cripto) en sus aplicaciones de Facebook, Instagram o WhatsApp. Siendo estas las apps más utilizadas en occidente, el magnate ve aquí un camino recto en la conquista el dinero virtual.

INDOMABLE BITCOIN FRENTE A UNA CRIPTO RESPALDADA POR LA FIAT

En resumen, Zuckerberg ha traicionado los fundamentos y principios del bitcoin original para crear una pseudocriptomoneda que, pese a que según medios planearía ir descentralizándose más y más con el tiempo, originalmente estaría en manos de las empresas inversoras, y arropada por Facebook al introducirla en su red de apps. Es en este contexto con el que un diputado alemán en el parlamento europeo diciendo para Bloomberg que “corremos el riesgo de que Facebook se transforme en un banco fantasma”. El emprendedor y autor Sylvain Saurel lo explica así en Médium: “Sin este lado descentralizado, Diem no es más que otro sistema centralizado con líderes que pueden dictar sus leyes a los usuarios”.

“La razón por la que tengo tanta pasión por #Bitcoin se debe […] A que no está controlada ni influenciada por ningún individuo o entidad”

Jack Dorsey, CEO de Twitter

Por todo ello, el proyecto de Zuckerberg, más que una cripto, es un servicio de pagos digitales que no responde a las características de bitcoin, pese a que pretenda competir con ella. Incluso si Diem se descentralizara progresivamente, liberalizando nodos que estarían, en un principio, en manos de los inversores y miembros de la mesa directiva (Diem no puede minarse libremente, como sí bitcoin), Facebook seguiría disfrutando de una ventaja crucial al extender su monedero digital e incrustar la moneda en sus servicios. Es decir, que si bien Zuckerberg no sería necesariamente el gobernador en la sombra, sí que se beneficiaría de la información obtenida a través de su monedero y webs.

DORSEY Y MUSK, ‘LIBERTADORES’ CONTRA LAS GARRAS DE FACEBOOK O AMAZON

Así, frente a la estrategia de Facebook o el creador de Amazon Jeff Bezos, que también se ha metido en el ajo y prepara su propia cripto en México, Jack Dorsey o el fundador de Tesla Elon Musk, el que es ahora el hombre más rico del mundo, se presentan como los antihéroes que defienden los principios originales de bitcoin.

El de Musk es un caso más particular, hay que decir, ya que no solo ha apoyado bitcoin comprando activos por un valor de 1.5 billones de dólares, también ha apoyado la cripto llamado dogecoin, que no obstante es también una cripto ‘al uso’. Además, Musk quiere posicionarse frente a los abusos de poder con mensajes como: “Si los principales titulares de Dogecoin venden la mayoría de sus monedas, obtendrán todo mi apoyo. Demasiada concentración es el único problema real en mi opinión“, dijo el pasado lunes.

Jack ha expresado claramente por qué le “apasiona” bitcoin. El pasado enero, dijo: “La razón por la que tengo tanta pasión por #Bitcoin se debe en gran parte al modelo que demuestra: una tecnología de Internet fundamental que no está controlada ni influenciada por ningún individuo o entidad en particular. Esto es lo que Internet quiere ser y, con el tiempo, será más”.

La de Dorsey respondería a una visión idealista del bitcoin, con objetivos entre los que se encuentran el “empoderamiento de los individuos mediante bitcoin”, “traer de vuelta a las familias fuertes”, “llevar a gente desde cero en su camino a convertirse en millonarios satoshi”, y empoderar a colectivos como el de las personas negras o poblaciones de países en desarrollo, según la descripción de un podcast pro-bitcoin que publicitó Jack en su perfil de Twitter. “Al final, Internet siempre gana”, reza un retuit del CEO.

Con el valor de bitcoin disparado a cifras históricas, y grandes empresas inmersas de una forma u otra en criptomonedas, habrá que esperar aún para comprobar si el dinero digital no acaba en burbuja explotando en la cara de sus defensores.